sábado, 14 de febrero de 2015

CUANDO EL OPUS DEI SE METE EN NUESTRAS CASAS

¿Qué clase de biomédicos está formando la Universidad de la Sabana? ¿Qué clase de seudo ética está impartiendo en sus aulas? ¿Qué clase de ciudadanos responsables y respetuosos de la diferencia está formando con médicos salidos del más oscuro bestiario medieval? Estas, y muchas otras, son las preguntas que me he hecho desde ayer cuando leí los apartes del documento, aparentemente científico, que los médicos Álvaro Enrique Romero y Pablo Arango emitieran en nombre de la Universidad de la Sabana, y en la cual manifiestan que “la homosexualidad constituye de alguna manera una enfermedad”. Yo diría que los verdaderos enfermos son los dos médicos que no han logrado hacer una separación entre ciencia y pensamiento mágico-religioso. ¿Cómo se puede ser científico y dejarse guiar por postulados erróneos que nacen del fanatismo religioso de un hombre que apoyó al dictador -léase sátrapa- Francisco Franco y le ayudó en su empresa criminal? Ciencia y religión son dos conceptos antagónicos. No es que considere que una persona por ser médico tiene necesariamente que ser ateo, pero si creo que al menos debería declararse impedida para dar conceptos tan nocivos para una sociedad que pugna por dejar atrás la sombra fatídica de la religión. Lo digo porque Colombia es un Estado de Derecho, laico además, y en el cual las creencias religiosas deberían quedarse en el ámbito privado. Máxime cuando se representa a una universidad del Opus Dei. Para nadie es un secreto que esta institución, creada por un fanático como Escrivá de Balaguer (1892-1975), es una secta religiosa que obliga a sus seguidores a seguir prácticas verdaderamente aberrantes; entre ellas: 1. El cilicio que deben portar los numerarios por espacio de una o dos horas diarias y que les deja heridas por el resto de sus vidas, o en el mejor de los casos cicatrices que les recuerdan el infierno en el que vivieron. Aunque estas últimas solo se dan en el caso que los adeptos sean capaces de dejar la secta del Opus Dei. Además, está la flagelación que deben hacerse para “lavar sus pecados”. "En el Opus Dei la recomendación a los numerarios es usarlo diariamente durante dos horas, con excepción de domingos y festivos". http://es.wikipedia.org/wiki/Cilicio 2. Los adeptos deben confesar cada acto y cada pensamiento a una especie de director espiritual que la secta les impone. Esta confesión no es una vez al mes, es todos los días del año. Deben hacer actos de contrición permanentemente, y se les hace creer que prácticamente todo lo que hacen o piensan o sienten es un pecado grave que les acarreará la condena eterna. Esto es lo que ellos llaman “corrección fraterna”; sobra decir que detrás de esta práctica está la delación de todo aquello que escape al orden instaurado por el Opus Dei. En realidad es una forma de control absoluto, en el cual sus adeptos no tienen la posibilidad de una vida privada, por lo que carecen de control sobre sus propias vidas. Dentro de esta práctica perversa está la lectura del correo. Aunque hoy en día con el Internet es una práctica que les es difícil llevar a cabalidad, a no ser que el acceso a la red se haga dentro de las mismas casas del Opus Dei. Otra de sus formas de asegurarse una sumisión total y absoluta. 3. El Opus Dei tiene una clara división de géneros. La mujer es considerada inferior al hombre y debe en todo momento servirle de empleada doméstica. Es ella quien realiza las labores de limpieza y cocina. No tiene la posibilidad de acceder a cargos de importancia dentro de la supuesta organización. Es considerada ciudadana de segunda, aunque utilizar el vocablo ciudadano en el Opus Dei , es casi como una herejía. Hombres y mujeres son simplemente borregos al servicios de unos pocos que están en la cúpula y que se bañan cada día en lluvia de oro, como si fuesen sacerdotes de Zeus. « Uno de los encargos que tiene la Sección femenina del Opus Dei es el de ocuparse de las labores domésticas en los Centros de la Prelatura., tanto de varones como de mujeres Para casi todas las numerarias auxiliares y para algunas numerarias, las tareas de mantenimiento de los Centros constituye su trabajo profesional, y por lo tanto donde deben buscar su propia santificación. Cuando se trata de un Centro de varones, la separación entre los varones y las mujeres es total. De ordinario debe haber doble puerta entre la casa de las auxilares y los residentes. No suele haber ningún tipo de relación entre las auxiliares y los residentes de los centros, hasta el punto de que no es inhabitual que no conozcan los nombres ni mantengan conversaciones. Las entradas de los numerarios y las auxiliares son siempre distintas, incluso se procura que estén en calles distintas, para que las personas que viven en una y otra casa no se vean al salir y entrar. Con todo ello se busca evitar cualquier fundamento a maledicencias sobre el grado de cumplimiento del compromiso de celibato por parte de los miembros ». http://es.wikipedia.org/wiki/Opus_Dei En el caso de las mujeres que se dedican a la labor doméstica, no sólo no perciben salario alguno, sino que carecen de afiliación social, lo que les impide acceder a una pensión de vejez o de enfermedad. http://fr.wikipedia.org/wiki/Opus_Dei hay que leer el trabajo de las numerarias auxiliares como una forma de esclavitud, así el Opus Dei no lo reconozca de esa forma. Muchas de las estudiantes que caen en esta trampa, y que viven en las casas que la organización tiene en todo el mundo, terminan por suspender sus estudios puesto que la carga domestica que les imponen les impide llevar a cabo los estudios que sus padres les pagan en las universidades pertenecientes al Opus Dei. Eso sí, tanto la universidad como la pensión de la organización siguen cobrando la matrícula y los gastos de habitación, comida y demás. 4. Una parte del salario de los adeptos va directamente a las arcas del Opus Dei, muchos de sus fieles viven en situación de extrema pobreza. 5. El lavado de cerebro es una constante en su organización, de ello depende la obediencia absoluta, la imposibilidad de pensar por sí mismos, carecen de capacidad analítica y crítica. Son sometidos a vejámenes propios de mentes alucinadas y violentas. Para lograr la alienación total cooptan a adolescentes que aún no cumplen 15 años, por lo cual sus colegios y universidades serían solo una fachada para perpetuar una ideología sectaria y bastante secreta. Estos adolescentes deben plegarse a las leyes de la secta: celibato, obediencia y pobreza. ¿Cómo un niño de 14 años podría hacer votos de esa naturaleza ? Además, los alejan de sus familias, les dicen exactamente que deben responder a los padres en caso tal que éstos comiencen a tener dudas con respecto a su relación con el Opus Dei. En muchos casos les hacen cortar los lazos familiares y les presentan a sus progenitores y hermanos como sus propios enemigos. Sobra decir que los reclutados deben a su vez reclutar permanentemente otros adeptos; para lo cual el Opus Dei hace seminarios, retiros supuestamente espirituales, actividades que hacen pasar como lúdicas o culturales. Y por supuesto, no hay que olvidar la carga de oración que se da en cada una de dichas actividades; todo con el objetivo de acelerar la manipulación mental de la cual son objeto. 6. El celibato es una orden impuesta a los numerarios, numerarios auxiliares y agregados y va acompañado de una vida austera en el sentido literal de la palabra. 7. El celibato no cobija a los supernumerarios, los cuales representan el 70% del total de los adeptos; ya que estos pueden casarse. Habría que recordar que muchas veces es el Opus Dei quien decide con quien se debe contraer matrimonio, una orden que no puede eludirse. 8. Consideran que el mínimo de hijos debe ser entre 5 y 8, por lo que la planificación familiar está proscrita. 9. Por último están los cooperadores. Son laicos, no necesariamente creyentes o cristianos, que apoyan económicamente a la organización. “En el 2005 había alrededor de 164.000 cooperadores en el mundo”. http://fr.wikipedia.org/wiki/Opus_Dei En realidad la estrategia del Opus Dei es la de penetrar todas las esferas del poder político, económico, social y cultural. Minar las bases de una sociedad laica y demócrata. Los hilos del poder no le son ajenos; es más, podría decirse que son su razón de ser. Para terminar, aunque no he hecho sino esbozar algunos de los problemas de esta organización que yo considero de tinte mafioso, habría que recordar que su fundador Escrivá de Balaguer, un franquista confeso, es considerado no solo la figura más importante dentro de la organización, sino que su culto opaca al mariano. Bibliografía: Controversia entre los sacerdotes Jacques Trouslard et Dominique Letourneau : http://www.opus-info.org/index.php?title=Controverse_entre_Jacques_Trouslard_et_Dominique_Letourneau DES MAZERY, Bénédicte et Patrice. L’Opus Dei, enquête sur une église au coeur de l’église. Flammarion. 2005 DUBORGEL, Veronique. Dans l’enfer de l’Opus Dei. Albin Michel. 2007

1 comentario:

Tito Valbuena dijo...

Muy interesante el texto, sin embargo me queda la sensación de que quedó inconcluso, pues si bien se hace toda una exposición bastante juiciosa sobre la secta, queda en un segundo plano el tema que, pensé, era el central ¿cómo entran a nuestra casa? Es verdad que existe una macroestructura bien definida con tintes conspirativos, pero pensé que el texto se iría más hacia el análisis de las acciones concretas que tienen este tipo de sectas como por ejemplo la publicación de textos de tinte científico. Muchas gracias por la exposición y en general por el blog. Me encanta su impecable presentación y disciplina.