domingo, 18 de junio de 2017

NADA QUE OCULTAR, DE GLORIA YOUNG: GÉNESIS O TURBULENCIA DE LA PALABRA-I PARTE

Nota: El ensayo que hoy publico hace parte de la conferencia que dicté el pasado jueves 8 de junio en la Casa de América (Madrid-España), con la presencia de los Embajadores de Panamá y Colombia en España, señores sr. Milton Cohen Enriquez Sasso y sr. Alberto Furmanski Goldstein. PRIMERA PARTE Conocí a Gloria Young en el marco del IX Encuentro Internacional de Mujeres Escritoras en Bogotá en el año de 2010. En esa ocasión el Encuentro estaba dedicado a Matilde Espinosa, una de las más importantes voces poéticas de Colombia. Coincidimos en la presentación de dos trabajos, cada una había escrito un ensayo sobre una poeta de su país. La escuché atentamente, no solo conocía a una escritora de la que nunca había oído hablar, sino que ante mí nacía una mujer, Gloria Young, que con el tiempo se transformaría en una de mis grandes amigas. Dos años después, en el 2012, Gloria me invitó al X Encuentro que se llevó a cabo en su país natal, Panamá, y del cual era su presidenta. El evento conmemoraba a Diana Morán, la escritora que me había regalado hacía dos años. Desde entonces la magia de su amistad no ha hecho sino enriquecer mi vida. Gloria Young está hoy a mi lado, y como imagino que habrá algunas personas que no la conocen, o que la conocen poco, voy a permitirme hablar un poco sobre ella, sobre ti admirada poeta Young. Sé que no le gustan los elogios; sin embargo, no podrá evitar que yo los diga. Así que comenzaré por una pregunta muy simple y a la vez categórica:¿Quién es Gloria Young?¿Young? Dirán algunos de ustedes, pero si ese apellido no es español… Y ahí comienza el enigma y la veta insondable que es Gloria Young. Una mujer mestiza como lo somos todos los latinoamericanos e incluso los europeos; es decir como lo somos todos los seres humanos. Gloria Young es descendiente de esclavos africanos, de migrantes europeos, no sólo españoles sino húngaros, y como veremos detenidamente es descendiente directa de lo que se ha denominado la diáspora china. No temas avanzar lentamente, teme solo detenerte. (Confucio) Su bisabuelo paterno era originario de Manchuria; para ser más exacta pertenecía a la etnia tungú, uno de los pueblos que se sometieron al dominio de Gengis Khan. Tal vez la insignia que más conocemos de este pueblo es su costumbre de rapar el área frontal del cráneo de los hombres y al mismo tiempo dejar crecer una larga coleta (trenza); lo que también ayudaba a identificarlos en los campos de batalla. Esta etnia tuvo el control de China desde 1654 hasta su caída en 1912, en el período conocido como Dinastía Qing; la cual impuso sus códigos vestimentarios en todo el Imperio. El bisabuelo de Gloria Young, cuyo progenitor lo entregó a una familia que tenía proyectado emigrar a la Guayana Británica -posiblemente para escapar de alguna hambruna- hizo parte de las primeras migraciones de trabajadores chinos –más conocidos como culíes o coolíes- en el Caribe, llevadas a cabo básicamente a partir de la segunda mitad del siglo XIX. Aunque hablar de “migraciones” es un eufemismo; puesto que en realidad se trataba mano de obra bajo un régimen cuasi esclavista que en no pocos casos fue el germen de la actual presencia china en los diferentes países antillanos y que venía a reemplazar a los esclavos venidos de África, cuyo mercado comenzaba a ser prohibido. En el año de 1833 el Imperio Británico es el primero en promulgar una legislación que pretendía combatir dicha infamia; en realidad un crimen de lesa humanidad. Veamos que dice la literatura sobre esta migración que también ha recibido, como acabo de anotarlo, el nombre de La Diáspora China. El amor en los tiempos del cólera, de Gabriel García Márquez, describe la Cartagena de Indias de 1895, así como la comunidad china que albergaba; un fresco sociológico que cuenta lo que sucedía en el Caribe decimonónico: “Nadie creyó que el autor fuera el chino premiado. Había llegado a fines del siglo anterior huyendo del flagelo de fiebre amarilla que asoló a Panamá durante la construcción del ferrocarril de los dos océanos, junto con muchos otros que aquí se quedaron hasta morir, viviendo en chino, proliferando en chino, y tan parecidos los unos a los otros que nadie podía distinguirlos. Al principio no eran más de diez, algunos de ellos con sus mujeres y sus niños y sus perros de comer, pero en pocos años desbordaron cuatro callejones de los arrabales del puerto con nuevos chinos intempestivos que entraban en el país sin dejar rastro en los registros de aduana. Algunos de los jóvenes se convirtieron en patriarcas venerables con tanta premura, que nadie se explicaba cómo habían tenido tiempo de envejecer. La intuición popular los dividió en dos clases: los chinos malos y los chinos buenos. Los malos eran los de las fondas lúgubres del puerto, donde lo mismo se comía como un rey o se moría de repente en la mesa frente a un plato de rata con girasoles, y de las cuales se sospechaba que no eran sino mamparas de la trata de blancas y el tráfico de todo. Los buenos eran los chinos de las lavanderías, herederos de una ciencia sagrada, que devolvían las camisas más limpias que si fueran nuevas, con los cuellos y los puños como hostias recién planchadas. Fue uno de estos chinos buenos el que derrotó en los Juegos Florales a setenta y dos rivales bien pertrechados. Nadie entendió el nombre cuando Fermina Daza lo leyó ofuscada. No sólo porque era un nombre insólito, sino porque de todos modos nadie sabía a ciencia cierta cómo se llamaban los chinos.” García Márquez deja así constancia de la presencia, a veces ignorada, de las comunidades chinas en el Caribe, y por ende en toda Hispanoamérica. Un desconocimiento producto no sólo de la escasez de fuentes sino de la dispersión de las mismas. La migración china llegó a las Antillas en la segunda mitad del siglo XIX. La prohibición de 1833, que impedía la importación de esclavos negros del África Occidental, tenía como efecto inmediato el arribo de coolíes para trabajar en las plantaciones. Esta llegada de un nuevo pueblo engendró un cambio fundamental en la sociedad caribeña. Debido a la gran escasez de mujeres chinas, los nuevos llegados crearon familias con esclavas o hijas de esclavos libertos. Los migrantes chinos no sólo se instalaron sino que se integraron en las diferentes comunidades del Caribe, contribuyendo en gran medida a la gran riqueza étnica y cultural de dicha región. Pues bien, el bisabuelo de Gloria Young era uno de esos coolies que llegaron en un viejo y destartalado barco a las costas de la Guayana Inglesa. En otras palabras fue uno más de los millones de inmigrantes que llegaron a América; no me refiero sólo a los EEUU, sino al continente, a ese continente que Neruda nos describiera en Canto General; esa oda americana que muchas personas de mi generación no hemos dejado nunca de admirar y de leer. AMOR AMÉRICA (Pablo Neruda) Antes de la peluca y la casaca fueron los ríos, ríos arteriales, fueron las cordilleras, en cuya onda raída el cóndor o la nieve parecían inmóviles: fue la humedad y la espesura, el trueno sin nombre todavía, las pampas planetarias. Y ese hombre debió haber llegado, como muchos otros inmigrantes de todos los tiempos, con una valija en la que guardaba su mayor tesoro: su lengua, su cultura, el pasado milenario de su pueblo; y allí, oculto, imagino a Po Chi-I (372-427) recitándole a su bisabuelo versos que le recordaran a su amada China: RETENIDO POR UNA NOCHE EN UNA CALETA Viajando en barco a Chiang-chou En la oscuridad me trepo a la margen del río, me paro acá, [solo: viento sobre el agua, aire helado -una fresca tarde. Me vuelvo, miro el bote atracado en la caleta - entre brotes de cañas y ráfagas, un rayo de luz. Afortunadamente el bisabuelo de Gloria Young no estaría por siempre solo. Él, al igual que muchos otros de sus compatriotas, encontró el amor y dejó una semilla que se fructifica cada vez más. La tierra pródiga que le dio cobijo ha sabido reproducir una y otra y otra vez la simiente que viajó en una antigua nao. De esa simiente nació su padre, un hombre probo, trabajador incansable, que junto a otra mujer maravillosa horadaron la tierra en busca de la veta que hizo posible que una vez más las semillas germinasen y saliesen a la luz en su tierra, esa tierra llamada América. *Nota: Este ensayo será publicado en cuatro entregas. Pueden ver el video de la conferencia en el siguiente vínculo:

sábado, 10 de junio de 2017

PRESENTACIÓN DEL LIBRO NADA QUE OCULTAR DE LA POETA GLORIA YOUNG, EN LA CSAS DE AMÉRICA (MADRID-ESPAÑA, 8.07,2017)

PRESENTACIÓN DEL LIBRO NADA QUE OCULTAR DE LA POETA GLORIA YOUNG, EN LA CSAS DE AMÉRICA (MADRID-ESPAÑA, 8.07,2017) http://youtu.be/1UZD93cr0

viernes, 2 de junio de 2017

Escucha el canto del viento, de Haruki Murakami

Escucha el canto del viento, de Haruki Murakami (1972).
Acabo de leer el primer libro de Murakami; lo hice con verdadero deleite; es una obra muy diferente a sus libros posteriores, y aunque en algunos partes cuenta anécdotas bastante banales no deja de ser un relato que desnuda al hombre, lo muestra delante del espejo tal y como es, un ser miserable que debe soportarse a sí mismo y soportar por ende a los demás; un hombre que se sabe finito y que así no ame su propio reflejo debe aprender a vivir consigo mismo a no ser que se dé un tiro en la cabeza o se lance de lo alto de un edificio o de una roca.

Abril rojo, de Santiago Roncagliolo, una obra que pierde vigencia y bastante mediocre

NOTA: Hace unos días Santiago Roncagliolo, bastante orondo, decía que Cien años de soledad ya no tiene vigencia... Yo le respondo que lo que no tiene vigencia es su obra; sólo he leído Abril rojo, y la verdad sea dicha me parece un libro bastante mediocre; y por supuesto no pienso volver a leer nada de él, comprar otro de sus libros es perder el dinero. (Mayo 2017) ABRIL ROJO: CUANDO LA IGNORANCIA -O LA INCOMPETENCIA- SE TOMA EL PODER (ensayo escrito en 19, febrero de 2014) En estos días hemos asistido inermes ante la debacle de Venezuela, de Ucrania, por no hablar de la guerra fratricida que asola a Siria o la terrible incompetencia de varios de los gobernantes africanos que consideran que sus países son sus feudos personales y que el pueblo es sólo su esclavo. Pero tampoco podemos ignorar a personajes como Uribe, y su larga y oscura noche, hoy alargada por ese siniestro personaje salido del bestiario medieval conocido como Ordoñez. La ignorancia y la incompetencia no tienen color político, ¿cómo habrían de tenerlo si lo único que les interesa es su ambición personal, el enriquecimiento de su propia familia, o de sus allegados más íntimos? ¿aunque para lograrlo recurran a la persecución y asesinato de los opositores, a la manipulación de la justicia, al robo electoral, y muchas veces al genocidio de su propio pueblo? todo esto para escapar a la prisión dónde deberían purgar sus delitos. Y si me refiero a dicho tema es porque en estos días he estado inmersa en la lectura de Abril Rojo*, el libro sobre el Sendero Luminoso, de Santiago Roncagliolo; aunque para ser honesta más bien debería decir el libro que se sumerge en la corrupción de las fuerzas armadas, de la policía y de la justicia peruana. En realidad una parábola de la fragilidad de nuestras democracias, por lo que no puedo evitar hacer una lectura de la política colombiana, de su más que cuestionada justicia, de su execrable guerra, y de su terrible desigualdad social, económica y educativa. Sin olvidar el nefasto papel que han jugado la Iglesia católica y las sectas que pululan en sus calles polvorientas, con las que tratan de ocultar las huellas de los 220.000 cadáveres que ha dejado este confrontamiento armado en los últimos cincuenta años. Y es que Maduro, como lo fue Fujimori en su momento, los Kirchner de antes y de ahora, las dictaduras del Cono Sur, el Uribe de antes y de ahora con su implacable twitter; verdadero azote con el que nos recuerda todos los días que durante su paso por el Palacio de Nariño lanzó al país en un lodazal de fanatismo y sectarismo, con el que buscó perpetuarse en el poder y convertirse en un ídolo, olvidando que la mayoría de ellos son sólo de barro y excrementos; tal y como lo prueba el escándalo en el que se ahogan ahora las Fuerzas Militares de este país que pugna por salir de la hecatombe que él propició. La misma hecatombe que legó Chávez, no solo por su pésima administración, sino por haber dejado en el poder a un hombre sin ninguna preparación intelectual ni académica; por lo que el barco está zozobrando ante la enorme ola que amenaza con tragárselo. Sin olvidar que detrás del timonel están los Castro que manipulan al Maduro, nunca maduro, o a Evo, o a la marioneta que tienen en Nicaragua; sin olvidar los aplausos que le dan a la persecución de la prensa en el Ecuador. Y es que el fascismo, como lo decía Héctor Abad Faciolince en su columna de El Espectador, publicada el pasado domingo (15 de febrero de 2014) no es sólo de extrema derecha. También lo es cuando la extrema izquierda, y su incapacidad administrativa, derrumba las bases de una democracia y sume a la población en el miedo, en la precariedad, en la violencia y en el hambre que corroe sus entrañas. Abril Rojo, de Santiago Roncagliolo. Premio Alfaguara de Novela 2006. Punto de Lectura, 2007.

miércoles, 10 de mayo de 2017

VIVIANE MORALES: UNA MUJER FANÁTICA . CARTA ABIERTA

Esta semana ha debido ser muy difícil para usted, imagino que ha perdido la calma más de una vez y que no ha podido conciliar el sueño que le hace falta para recobrar la cordura que necesita en el ámbito privado y en el público. Sin embargo, no logro sentir lástima por usted; y si lo digo es porque usted no siente lástima por la mayoría de personas que habita en este país convulso y violento, al que muchas veces declaraciones como la suya ahondan más en la inequidad y en la discriminación. Usted sostiene que “la familia es sagrada”, debo decirle, antes de continuar, que para mí lo único sagrado es la vida de mis congéneres. Considera que familia es solo aquella conformada por un hombre y una mujer. ¿Dónde quedamos las miles de personas que hemos tenido hijos sin casarnos? ¿Usted misma no dejó al padre de sus hijos por irse a vivir con el hombre que amaba? Un hombre por lo demás cuestionable en muchos aspectos. De guerrillero habría pasado a formar parte de grupos paramilitares y según parece habría tenido negocios turbios en los que el Estado habría quedado mal parado; en otras palabras un hombre con un prontuario bastante extenso. ¿Cuál es su escala de valores? ¿Dónde está el umbral entre la ética y el amor? ¿Y aún así usted quiere hacerse pasar como adalid de la moral? ¿De cuál moral? ¿De veras cree que es portadora de la verdad revelada y única? Porque para mí no existe una verdad, hay infinidad de verdades e infinidad de mentiras. Por si fuera poco, enceguecida por los postulados de sus creencias religiosas, habría sido incapaz de comprender y aceptar las posibles diferencias sexuales de una persona cercana a usted. ¿Y aún así persiste en darnos lecciones de moral? ¿Cómo es posible discriminar a alguien porque no piensa ni siente como uno cree que debería hacerlo? ¿De cuándo acá nuestra senda es la única? ¿Acaso las personas no vienen al mundo para que sean felices, autónomas, independientes, libres? Usted debería saber algo al respecto; no en vano ha seguido sus propios impulsos afectivos y sexuales. Aunque imagino que en su momento eso debió ser una etapa muy difícil para sus hijos y no por eso ellos la quieren menos. Pero usted, si algo ha demostrado a lo largo de su vida, es que es una mujer guerrera y en cierta forma autónoma. ¿Por qué le niega ese derecho a cientos, miles, millones de personas? Ahora bien. Dice que nadie debe inmiscuirse en su vida privada. Eso es cierto cuando no se es una figura pública, ni cuando con sus actuaciones se afecta la vida privada de millones de colombianos. Cuando se opta por una carrera política, o se pretende legislar en contra de los derechos de las minorías, o cuando se ejercen juicios de valor que discriminan a las madres solteras, entonces no debe extrañarle que se hable claramente de su familia. Ha debido pensar primero en ella antes de tomar decisiones tan graves como el referendo que pretende imponernos simplemente porque usted practica una religión intolerante, que la aleja del respeto y de la caridad que supuestamente predican los cristianos y los católicos. Usted, si verdaderamente tiene algo de ética, debería no sólo renunciar a seguir adelante con esa cruzada en contra de muchos colombianos, sino renunciar al senado. Personas como usted deberían primero hacer un alto en el camino para reflexionar sobre las equivocaciones que no hacen sino polarizar aún más esta sociedad ya dividida por sesenta años de guerra fratricida, sino para poder ganarse el respeto de muchos colombianos que hoy nos sentimos agredidos por usted. Somos los mismos colombianos que nos sentimos agredidos por Alejandro Ordoñez y por Uribe, entre muchos otros actores violentos -entre ellos las guerrillas- que ha generado esta sociedad, que con postulados como los suyos, o como los del Opus Dei* -a través de la Universidad de la Sabana- no han hecho sino hurgar en la herida que han abierto al pretender mostrarse como entes infalibles y que están por encima del mal, cuando el mal viene en muchos casos de los discursos violentos que predican en los púlpitos o utilizando los puestos que ocupan como servidores públicos; olvidando, más bien ignorando cínicamente, que Colombia es un Estado de Derecho y laico, así a usted y a Ordoñez, y por supuesto a Uribe o a la Hoyos, les pese. Ojalá no le dé por utilizar cilicios, o por flagelarse. Más bien busque la forma de aceptar que hay personas que no piensan como usted, ni que sienten como usted, ni que aman como usted. Uno no echa a alguien de la casa por su condición sexual, ni religiosa, ni política. No estamos en el Medioevo. Podemos conversar y tratar de aceptar las diferencias, así no las compartamos. No instale una nueva Inquisición, así sueñe con ella. Por último, y aunque usted lo sabe mejor que yo, recuerde que los homosexuales nacen de padres heterosexuales y que no siempre son los mejores padres ni los peores, simplemente padres. Lea una vez más las cifras de niños abandonados por los padres, o que viven en familias extensas, o los miles de niños que han sido criados por madres o padres solteros o viudos o simplemente divorciados como es su caso, y que negarle la oportunidad de adoptar a los homosexuales es ir en contra de los cientos de niños abandonados por padres heterosexuales. Atentamente, Berta Lucía Estrada Estrada

sábado, 29 de abril de 2017

Feria del Libro Madrid 2017

FERIA DEL LIBRO DE MADRID 2017 Lanzamiento de mi libro ... de ninfas, hadas, gnomos y otros seres fantásticos (Pijao Editores y Grupo Editorial Sial Pigmalion). Llegar a España es el sueño que todo escritor latinoamericano contempla y espera; en mi caso es una realidad gracias al apoyo de Carlos Orlando Pardo, de Jorge Eliecer Pardo, de Carlos Pardo Viña, y por supuesto del editor Basilio Rodriguez Cañada. Nos veremos en la Feria de Madrid a celebrarse del 26 de mayo al 11 de junio 2017.

jueves, 27 de abril de 2017

BREVE REFLEXIÓN SOBRE LOS BAJOS NIVELES DE LECTURA EN COLOMBIA

BREVE REFLEXIÓN SOBRE LOS BAJOS NIVELES DE LECTURA EN COLOMBIA: Siempre escucho decir que si en Colombia hay un nivel muy bajo de lectura se debe a que los libros son muy caros; lo cual es sólo una verdad a medias. Lo digo porque la mayoría de padres de familia, estudiantes, profesionales jóvenes, compran al menos una botella de licor semanalmente o una cajetilla de cigarrillos diaria; ni que decir del dinero que se invierte en ropa o en productos de belleza o en cirugías estéticas. Vivo en Francia, y aquí, al igual que en Colombia, los libros son muy costosos. Para que tengan una idea les cuento que hace una semana compré cuatro libros que me costaron 100€, poco más de $300.000=, y uno solo era de bolsillo; en cuanto a los libros de bolsillo cuestan alrededor de 7.50€, mucho más que una cerveza, y lo digo porque un señor aduce que en México los libros cuestan lo mismo que dicha bebida. Dirán que en Francia los salarios son muy altos, y puede ser verdad si se comparan con los salarios colombianos; lo que es una realidad es que la vida es muy costosa; piensen solamente en lo que cuesta la calefacción en invierno; la vida de una gran parte de franceses es bastante precaria. Olvidamos que las bibliotecas públicas existen, trabajé en una de ellas durante 10 años, y conozco la Biblioteca del Banco de la República que es excelente. Olvidamos que en Internet se encuentran miles de libros gratuitos. Les cuento también que las universidades de Manizales han creado una red que incluye a sus bibliotecas, así que cualquier estudiante puede acceder a las bibliotecas de las cinco universidades. La lectura debe ser estimulada desde la familia: ¿Cuántos padres les leen a sus hijos pequeños? ¿Cuántos padres les compran libros a sus hijos bebés o de dos o tres años? Dirán que no saben leer, cuando la lectura es mucho más que descifrar los signos del alfabeto. ¿O cuántos padres llevan a sus hijos a una librería semanal o mensualmente? ¿O cuántos padres regalan libros en aniversarios o navidad o primeras comuniones? ¿En cuántos hogares hay más de 5 o 10 libros que no sean textos escolares? y esto incluye a hogares con buena capacidad adquisitiva. Les cuento también que en la ciudad de Ibagué la editorial Caza de Libros de Pablo Pardo, hermano de los escritores Jorge Eliecer Pardo y de Carlos Orlando Pardo, promueve la compra de libros de una forma totalmente inédita: por un libro que un estudiante compré puede acceder a la lectura de 500; cada vez que lee un libro va a la editorial y lo cambia por otro. Una idea excelente que combate la teoría que la gente no lee porque los libros son muy costosos.

martes, 11 de abril de 2017

LA VÍSPERA DE CASI TODO, de Víctor del Árbol

LA VÍSPERA DE CASI TODO, de Víctor del Árbol, Premio Nadal 2016 (Editorial Planeta 2017), 411 páginas. Víctor del Árbol ha recibido los siguientes premios: Premio Tiflos, 2006 Finalista del Premio Fernando Lara, 2008 Premio Polar Europeo de novela negra, 2012 Premio Query Noir, 2013 Premio Tormo Negro de novela policiaca, 2013. Gran premio de literatura policial extranjera en Francia, 2015. Premio Nadal, 2016. Y a pesar de todas estas preseas literarias nunca había leído uno de sus libros; La víspera de casi todo es la primera obra que leo de este autor. Debo decir que es una novela bien estructurada, con un lenguaje muy poético, sobre todo en las primeras doscientos páginas. En esta obra se narran varias historias en tiempos y lugares diferentes que terminan entroncándose la una con la otra. Todos, y cada uno de los personajes, vivos o muertos, tienen su propio infierno; saben que no hay escapatoria posible y que están irremediablemente condenados a la peor de las torturas. Saben que deben expiar sus culpas, o las culpas de sus padres, por el resto de sus vidas. Son conscientes que no hay redención posible; conocen el infierno, habitan en él y saben que el purgatorio es sólo una quimera y que el hogar a veces puede ser un abismo en el que se cae sin fin. Los personajes de La víspera de casi todo también son conscientes que son unos perdedores y que ganar es sólo una utopía. Están atrapados en la tela de una araña de la cual es imposible salir. Viven en una trampa mortal, por algo habitan en el fin del mundo; allí donde el horizonte es solo una quimera. Debo decir que si bien leí la primera mitad del libro con mucho entusiasmo desde el punto de vista literario y con bastante desazón desde el punto de vista psicológico, esas impresiones y sentimientos fueron cayendo, desmoronándose, difuminándose. Al final sentía que leía sólo una novela del montón; poco a poco iba adivinando lo que iba a ser narrado a posteriori; así que la tensión cada vez era menor y el suspenso parecía diluirse dando paso a imágenes que me detallaban lo que el autor quería ocultar hasta el final. No la considero una obra extraordinaria, aunque vale la pena leerla.