En este blog podrán leerse artículos, poemas o cuentos sobre mujeres y hombres que han jugado un rol decisivo en la construcción de nuestro imaginario colectivo; bien sea a través de la literatura, del arte y por ende de la cultura.
miércoles, 19 de junio de 2013
PEDRO PABLO RUBENS EN EL LOUVRE-LENS
Antes de hablarles sobre la exposición La Europa de Rubens, voy a referirme al Museo que la acoge, El Louvre-Lens, ubicado en la región Norte-Pas de Calais, cerca a Lille, en la ciudad que lleva su nombre Lens (Francia), inaugurado el 12 de diciembre de 2012, y hasta el momento ya ha recibido más de medio millón de visitantes.
El Museo es una apuesta por descentralizar la cultura y llevar las grandes obras artísticas a todas las provincias francesas; sin importar si son turísticas o no. Es el caso de Lens, que es considerada una ciudad “sinistrée”, ya que en los años 80 perdió, junto a muchas otras de la región, la fuente de trabajo que la hizo vivir por espacio de muchos siglos, el carbón. Por espacio de varios años estas ciudades se sumieron en un abandono estatal que las sumió en diversos problemas sociales relacionados con el alto desempleo que el cierre de dicha actividad generó. Pobreza extrema, alcoholismo, alta deserción escolar, violencia intrafamiliar, entre otros males.
El Museo Louvre-Lens está ubicado cerca al estadio de la ciudad, pero lo que más me llamó la atención la primera vez que lo visité, fue que para llegar a él hay que atravesar un antiguo barrio minero. Sus casas dignas llevan las heridas de la debacle que representó el cierre de las minas. Considero que hacer un museo, máxime cuando se trata de una extensión del Louvre, en un barrio popular, es una apuesta por dignificar a un segmento de la población que por milenios ha sido ignorada por los grandes arquitectos y urbanistas que han querido esconderla en las periferias para que sus hijos no se enteren que la miseria existe, ni tengan que establecer relaciones con la muchachada de la mal llamada plebe.
El Museo del Louvre-Lens es una enorme construcción de un solo piso y con un teatro en su sótano. Es una construcción moderna, considero que ya es un ícono en la arquitectura de este siglo. No obstante, no es la única sucursal de un museo importante, ya que anteriormente se había construido el Centro Pompidou-Metz. Además está en construcción la sede del Museo del Louvre Abu-Dhavi, en los Emiratos Árabes Unidos, cuya sede ha debido ser terminada este año, por lo que la inauguración se aplazó para el 2015 y el diseñador de la obra es el arquitecto francés Jean Nouvel, tiene una superficie de 24.000 m2 y un costo aproximado a los 108 millones de euros.
Actualmente el Museo Louvre-Lens expone una cuidadosa selección de algunas de las obras del gran pintor barroco Pedro Pablo Rubens (1577-1640); entre ellas el cuadro de su segunda esposa Hélène Fourment y sus dos hijos, una de mis pinturas favoritas, no ahora, desde siempre, desde que tuve la fortuna de conocer a este pintor en las clases de historia del arte que recibí en mi época universitaria. Y aunque ya la había visto varias veces, el sábado pasado no podía moverme del sitio donde estaba colgada; era como si mis pies se hubiesen convertido en raíces que crecían y crecían tierra abajo, pero mi cuerpo, convertido en tronco, tampoco quería moverse; sólo mis ojos, alucinados por tanta belleza, se movían de un lado a otro.
El cuadro de Rubens, al que hago referencia, es una obra inacabada; en eso se adelantó a muchas escuelas pictóricas que vendrían después de él. Pero además la pincelada suelta, propia de la Escuela de Barbizon, pero sobre todo de la Impresionista, marcó un hito en la obra de este pintor genial. Hay otro aspecto fundamental, y es el manejo de la luz. Es una luz que baña todo el cuadro, una luz que ilumina prácticamente toda la escena y que hace que sus personajes estén como suspendidos en el espacio y en el tiempo. Incluso un visitante que estaba a mi lado, viendo que su emoción era plenamente compartida por mí, me dijo: - Uno diría que es un cuadro de Renoir. Y no le faltaba razón, ya que con esta obra Rubens se adelantó doscientos años al movimiento que habría de cortar la historia del arte en dos, y al que acabo de referirme, el Impresionismo.
Hélène Fourment es en realidad su verdadera musa y yo diría que la mujer de su vida. Se casó con ella a la edad de 53 años, Hélène sólo tenía 16, después de una viudez de 19 largos años, en los que se dedicó básicamente a viajar, y por supuesto a pintar. Fue un pintor prolífico, puesto que el legado pictórico que dejó suma alrededor de 3000 obras, muchas de ellas de gran formato.
Además de gran viajero, Rubens se destacó por ser un hombre de una enorme cultura, y también por ser políglota; ya que hablaba alemán, español, francés, latín, y por supuesto la lengua de sus padres, el flamenco oneerlandés, o sea el idioma de las provincias flamencas de la actual Bélgica, y por supuesto de Holanda. Ya que no hay que olvidar que si bien Rubens nació en Siegen, cerca a la ciudad de Colonia (Alemania), su familia era originaria de Amberes, y allí habría de vivir luego con su padre. Fue también un hombre que se interesó por estrechar lazos con los hombres cultos de su época, así que estableció con ellos una profunda y extensa correspondencia, en la que se ve claramente todos los temas que le interesaban. En otras palabras, Rubens era un hombre universal, no sólo un artesano que había aprendido una técnica pictórica, sino un hombre de gran relevancia intelectual.
Por otra parte, fue un pintor que nunca dudó de copiar a los maestros de la pintura italiana, como Tiziano, Veronese, Caravaggio,Tintoretto. Admiraba a Miguel Ángel y a Leonardo. Pero también copió a Durero y a Holbein, entre otros. De hecho, la exposición a la que hago referencia es un diálogo con varios de estos pintores. Así que a medida que recorremos las salas vemos las obras de sus grandes influencias y las obras que hizo de cada una de ellas. Este dato es muy importante, ya que en la actualidad muchos artistas consideran que no hay necesidad de ir a las fuentes y que la historia del arte sólo es un estorbo del que hay que sacudirse, y entre más rápido mejor.
No obstante, quiero agregar que no todas las obras de Rubens me seducen; si bien admiro muchas de ellas, sobre todo las que corresponden a su última etapa, también es cierto que las alegorías mitológicas me aburren y no logran atraparme. Me refiero a obras como Venus y Adonis o El Rapto de Europa. No me pasa lo mismo con Las tres gracias, donde podemos observar a Hélène en la musa de la izquierda. Otra obra revolucionaria, desde el punto de vista pictórico, al menos para mí, es Paseo en el jardín de Amberes (1631), en el que aparece junto a su joven esposa.
Pedro Pablo Rubens es un pintor que nunca dejará de sorprendernos, pero ante todo hace parte del legado cultural de Occidente, en este caso pictórico, y que como muchos otros legados, venidos de otras culturas y de otras latitudes, me reconcilia con el hecho de pertenecer a la especie humana.
lunes, 17 de junio de 2013
LOS CISNES EN LA LITERATURA INFANTIL Y JUVENIL
“El cisne en la sombra parece de nieve… / el cisne es de plata bañado de sol…/
Olímpico pájaro herido de amor, / y viola en las linfas sonoras a Leda,
Buscando su pico los labios en flor.”
(Rubén Darío)
En la mitología griega Zeus es el padre de los dioses y de los hombres. Sus símbolos principales son el rayo y el águila y también puede adoptar la figura de un ser humano, de animal, de un objeto inanimado o el de una fuerza de la naturaleza. Zeus era considerado un dios conquistador por excelencia, con frecuencia adoptaba diversas formas para seducir a las mujeres que amaba, como cuando se transformó en una delicada lluvia de oro para poseer a Dánae. También adoptó la forma de un cisne para poseer a Leda y como no logró ser correspondido, la atrapó con su largo y sinuoso cuello, para fundirse con ella en un largo abrazo. De esta unión Leda pondrá un huevo, del que posteriormente nacerá Helena de Troya y Pólux. También hay otra variante del mito en cuestión y es la de Zeus violando a Némosine, quien previamente se había convertido en oca para tratar de escapar del dios promiscuo. De dicha unión Némosine pondrá un huevo en un pantano y luego lo abandona; más tarde Leda lo encuentra y lo recoge.
De todos los mitos griegos éste es posiblemente el que ha sido más representado en la historia del arte. Incluso la astronomía se apropió de él para darle el nombre de cisne o cygnus a la Constelación Cruz del Norte; la cual representa a un cisne. La constelación está situada en la Vía Láctea y es una de las más hermosas del firmamento. Antes de los griegos se le conocía con el nombre de “pájaro”, pero dada su semejanza con el cisne, con su largo cuello y sus alas extendidas, lo que recordaba el mito de Zeus y Leda, el nombre de cisne se impuso y perdura hasta nuestros días.
La figura del cisne también aparece en otras mitologías europeas. En la mitología lapona se encuentra a la Diosa-Cisne, a veces toma la forma de una grulla, y la conocen con el nombre de Gourga, esta diosa juega un rol muy importante dentro de dicha cultura, puesto que es la encargada de guiar las almas al Paraíso, o Lambé-Aimo donde reina la diosa Lambé-Akka.
En lo que concierne a la mitología celta, encontramos que son las barqueras Bamsidhes, transformadas en cisnes, las encargadas de guiar las almas al paraíso ubicado en la isla de Avalón, donde reinaban la Diosa Bodbh o Babd, junto a las sacerdotisas Morgana, Morrigan o Ginebra. En otra variante de la leyenda encontramos a las nueve Hermanas de la Diosa Morgana como barqueras, que en forma de águilas, conducían las almas al mítico y ansiado Avalón.
La figura estilizada del cisne, su color blanco y su característica migratoria, nos han deleitado desde que tenemos memoria. La literatura infantil no podía escapar a su magia, y los cuentos de hadas sucumbieron a este magnífico animal con uno de los relatos más hermosos que se puedan leer: “Los Cisnes Salvajes”, de Hans Christian Andersen. Los cisnes, son en realidad once príncipes que han sido hechizados por su madrastra, una bruja malvada que no los desea en palacio. En el día surcan los cielos y en la noche se refugian en una choza, en lo más oscuro del bosque, puesto que una vez que se oculta el sol, recobran su naturaleza humana. Su única hermana, Elisa, será la encargada de romper el encantamiento mediante la ayuda de una anciana que posee los poderes mágicos necesarios para deshacer el hechizo de la reina bruja. Pero antes, Elisa debe enfrentar innumerables penas, entre ellas tejer para cada uno de ellos una camisa hecha de ortiga, lo que le destroza las manos. Por otra parte, mientras dura su labor de tejedora no puede hablar ni reírse. El hechizo se rompe cuando Elisa, que está pronta a ser quemada en la hoguera por haber sido acusada de hechicera, ve a sus hermanos volando por encima de ella y en un último intento por salvarlos les lanza a cada uno su prenda. Los cisnes recobran inmediatamente su condición humana, con excepción del más pequeño que no la alcanza a recobrar del todo, ya que su hermana no había podido terminar una de las mangas de la camisa en cuestión, por lo que uno de sus brazos queda para siempre convertido en un ala, como prueba de su naturaleza indómita y libre. Elisa es perdonada y bajada de la hoguera. Una vez destruido el hechizo, la princesa puede romper el silencio en el que se había sumido durante todo el tiempo que pasó como tejedora. Podrá vivir feliz en palacio al lado del príncipe que la había desposado sin saber quién era y junto a sus once hermanos.
Existe otra versión dada por los Hermanos Grimm y conocida con el nombre de “Los Doce Hermanos”. Al igual que en la versión de Andersen, doce príncipes son víctimas de un cruel encantamiento. De día surcan los aires convertidos en cuervos y por la noche recuperan su naturaleza humana. Un día su hermana menor se entera de su existencia y sale en su búsqueda. Al igual que Elisa, debe tejer doce camisas guardando absoluto silencio, el final del cuento es similar al de Los Cisnes Salvajes.
Otro ejemplo que cabe en este breve artículo sobre los cisnes en la literatura infantil y juvenil es el cuento que todos hemos conocido en nuestra infancia, El Patito Feo, también de Hans Christian Andersen. Aquí asistimos a la transformación de un patito a quienes todos los animales de la granja rechazan por ser diferente a sus hermanos. El Patito debe huir y pasar por innumerables aventuras, pues nadie lo acepta. Finalmente, en un duro invierno, y en completa soledad, se transforma en un espléndido cisne, y con su transformación logra ser aceptado y amado por los niños y por supuesto por los otros cisnes que llegan con el verano.
Por su parte Tolkien, en su hermoso libre El señor de los anillos, hace referencia a los cisnes como magníficas aves, “blancas como la espuma”. Es una bandada de cisnes la encargada de conducir la flota de los elfos hasta Eldamar, la ciudad ubicada “bajo las estrellas de la Víspera Eterna”. Una vez llegados a buen puerto, los cisnes les transmitirían el conocimiento de la navegación y el dominio de los barcos. En honor a ellos los elfos construirían la ciudad de Alqualondë, “Puerto de los Cisnes”, sus naves tienen además la forma de las aves que los habían guiado hasta su nueva tierra. Por ello se les conoce como elfos del mar. En “El Señor de los Anillos” el mascarón de proa de las naves de los elfos de Lórien, también tiene la forma de un cisne. Para terminar los dejo con la hermosa descripción que hace Tolkien de estos maravillosos personajes de la literatura mal llamada infantil:
“… navegando orgullosamente hacia ellos, vieron un cisne de gran tamaño. El agua se abría en ondas a cada lado del pecho blanco, bajo el cuello curvo. El pico del ave chispeaba como oro bruñido, y los ojos relucían como azabache engarzado en piedras amarillas; las inmensas alas blancas se alzaban a medias. Una música los acompañaba mientras descendía por el río; y de pronto se dieron cuenta de que aquel cisne era una nave construida y esculpida con todo el arte elfico”. (El Señor de los anillos. J.R.R. Tolkien. Ediciones Minotauro, S.A. 7ª reimpresión. Pág. 400).
miércoles, 12 de junio de 2013
GLORIA YOUNG
Nada que ocultar, el último poemario de la gran poeta y feminista Gloria Young, publicado por Ediciones doce Calles S.L. (España-2013), es una hermosa publicación que impacta por ser una pequeña obra de arte. Más allá de su alta calidad poética, a la cual me referiré más tarde, resalta el trabajo estético de las artistas Silvia Costa, Soledad Velasco Hernández y Perla Bajder. Estas tres pintoras aceptaron con entusiasmo la propuesta que les hizo Gloria Young para participar con su trabajo en la edición a la que hago referencia. Cada una hizo su propia lectura y el resultado es un objeto artístico-literario que será difícil de clasificar en los anaqueles de una biblioteca ¿En la parte de literatura, más específicamente en la parte consagrada a la poesía? ¿O en la estantería de los libros de arte? Yo lo pondría en la mesa de la sala, donde normalmente pongo dos o tres libros de arte. Ahora mismo tengo uno sobre Los Etruscos, y Nada que ocultar podría acompañarlo.
Pero ésta no es la única sorpresa, ya que la obra de Gloria Young lleva un her moso y acertado prólogo de la poeta española Monserrat Doucet:
‘Sin anuncio previo/ soltó el viento/ una furia de hojarasca’ así abre Gloria Young este bellísimo poemario en el que sin previo aviso y sin ‘nada que ocultar’, poema a poema, con pasión, con furia, nos va inundando de sensaciones, de emociones de imágenes inolvidables de manera fluida y como debe ser, sin que advirtamos su sabio manejo de las técnicas poéticas’.
Nada que ocultar es un libro de gran calidad estética, fruto de la madurez, tanto intelectual como creadora, de Gloria Young. Pero también es el resultado de su combatividad como luchadora de los derechos de las mujeres. No en vano los primeros versos se refieren a ‘árboles arrancados... / doblados / desde las raíces’. Sin embargo, al día siguiente ‘se aviva la esperanza / y el huerto pide (sus) manos nuevamente’.
Y es que una feminista como Gloria Young sabe que la destrucción total no existe, que siempre hay un renacer y que las mujeres sabemos encontrar la salida, así nos hayamos perdido en el ojo del huracán o en un túnel oscuro. Así como damos a luz a otros seres humanos, perpetuando esta maravillosa posibilidad de dadoras de vida, de esa mis ma forma nos damos a luz eternamente a nosotras mismas.
La guerra puede ser larga, pero llena de batallas; algunas las ganamos, otras las perdemos. No obstante, cada batalla nos deja enseñanzas, experiencias que tarde o temprano nos conducirán a un claro en el bosque; y como eternas Gretels encontraremos el camino, no de retorno a un pasado doloroso, pero sí la senda que conduce a una nueva vida.
Por otra parte, al final del libro encontramos el capítulo Llama de los abrojos. Un poema-cuento-testimonio-diatriba-unalaridocolérico-ungritodoloroso. Todo eso, y más, es Llama de los abrojos. Gloria Young se convierte en la poeta que habla por millones de mu jeres que ven a cada instante cómo sus vidas son aplastadas, borradas, como ‘cristales cortados que lastimaban mis (nuestros) ojos’. Llama de los abrojos está escrita en prosa, sin signos de puntuación, es una larga queja salida de la noche de los tiempos; al menos de la noche que dio origen a la sociedad patriarcal. Es, además, un lamento proverbial como el de Fernanda del Carpio, la esposa de Aureliano Segundo; me refiero, por supuesto a Cien años de Soledad.
Por último, quiero agradecer la oportunidad que me ha dado Gloria Young de conocer y de hacer la presentación de este hermoso libro, símbolo de la opresión que hemos vivido solo por el hecho de ser mujeres en un mundo masculino y de las batallas milenarias que hemos tenido que librar para no extinguirnos como seres humanos.
¡LARGA VIDA A TU LIBRO NADA QUE OCULTAR GLORIA YOUNG!
Pueden ver la reseña en el portal de Estrella de Panamá en el siguiente sitio:
http://www.laestrella.com.pa/online/impreso/2013/06/12/nada-que-ocultar-de-gloria-young.asp
LAS HADAS EN LA LITERATURA INFANTIL Y JUVENIL
Ilustración encontrada en Internet.//
Los cuentos de hadas son, según Bruno Bettelheim, una supervivencia de antiguas religiones paganas, que se negaron a desaparecer con la imposición del cristianismo a todo lo largo de la Alta y Baja Edad Media. Si acogiésemos esta teoría estaríamos hablando de un gran sincretismo religioso. La creencia en hadas está inmersa en lo más profundo de la memoria colectiva. Los pueblos europeos, y en especial las comunidades rurales, han conservado una gran riqueza de tradiciones relativas a estos seres que adoptan una gran variedad de formas y que pueden ser buenos o malos, perjudiciales o benéficos. Para protegerse de ellos, o para ganarse su favor, hay amuletos, gestos, rituales, etc., en los que la gente confía ciegamente. Y es que la relación entre hadas y humanos es muy compleja, puede haber una mutua dependencia y estar regidas por unos parámetros fuera de lo cotidiano, ya que el mundo de las hadas tiene sus propias leyes, muy distintas de las nuestras.
Existen crónicas de principios del siglo XII en las que aparecen cuentos donde las hadas tienen un rol importante. En algunos lugares de las Islas Británicas, el folklore relativo a las hadas es de una riqueza impresionante y hasta cierto punto sigue aún vivo; al menos dentro de los corazones de sus habitantes. El mundo de las hadas está inmerso en un mundo pletórico, lleno de magia, de encanto; yo diría que representan, más que ningún otro, la literatura infantil de todos los tiempos. Con ella nos llenamos el alma de ensoñaciones, de fantasías y la vida se nos vuelva más placentera, son también una invitación a la reflexión y al conocimiento; o más bien, a la transmisión de la rica tradición oral de los pueblos, en este caso del pueblo europeo.
En un cuento de Andersen, se fusionan los mitos griegos y judeocristianos con los cuentos populares de la Edad Media, me refiero a la narración titulada “El Jardín de las Delicias”. Allí podemos asistir al paraíso perdido, pero también a una variante del mito de Orfeo y Eurídice; al mismo tiempo que encontramos un personaje mágico que aparece en muchos cuentos occidentales: el viento. No hay que olvidar que los griegos le rendían un culto especial a Eolo, el dios de los vientos. Con la llegada del cristianismo Eolo ya no sería considerado un dios, sin embargo se negó a desaparecer de la tradición oral. Bajo la figura de un ser benefactor, se introdujo de lleno en los cuentos de hadas.
El viento se encuentra en una bella narración de origen escandinavo, conocida con el nombre “Los regalos del Viento del Norte”, por otra parte este viento juega un rol muy importante en el duro invierno europeo. En diciembre, cuando comienzan a haber oleadas de frío intenso, la gente siempre alude a la llegada del viento del norte. En “El Jardín de las Delicias” uno de los principales personajes es el viento del este, y al igual que el viento del norte es un personaje benéfico que está a nuestro lado para ayudarnos a superar las pruebas necesarias para nuestra integración a la comunidad, y para que seamos aceptados por ella. Su protagonista, un joven príncipe, es llevado por su amigo el viento del este, a un lugar provisto de una belleza paradisíaca, pero para poder quedarse allí debe superar una dura prueba iniciática; en este caso preciso el encuentro con un hada de inconmensurable hermosura. El príncipe, como es lógico suponerlo, queda inmediatamente prendado de ella. Sin embargo, la prueba consiste en poder resistir al llamado insistente del hada, el cual se repite una y otra vez, sin que le príncipe pueda sucumbir, ni siquiera una vez, de lo contrario el tendrá un castigo ejemplar:
“Todas las noches... te diré:”Acompáñame”... Guárdate de hacerlo; no te muevas; a cada paso que dieras, serías menos fuerte para resistir mi llamada... te llamaré y te invitaré a seguirme con mi mejor sonrisa. Por última vez, te digo: no me escuches. Todas las noches, durante cien años, haré lo mismo; cada vez que logres resistir a mi fascinación, tu fuerza aumentará y pronto no pensarás en violar la prohibición”.
En el mito griego de Orfeo y Eurídice, el joven músico desciende al Hades para rescatar a su amada de las sombras, y regresar con ella a la tierra. Su deseo le será concedido, pero antes tendrá que pasar por una prueba, en el tiempo que dure su ascenso hacia la luz, Orfeo no podrá mirar nunca hacia atrás para corroborar que su esposa lo sigue, so pena de perderla para siempre:
“Eurídice saldrá precedida de Orfeo; éste no podrá verla hasta que ambos hayan salido del reino de las sombras. Si se vuelve para mirarla, Eurídice ya no podrá seguirlo. Se la devuelvo con esa condición”. (Mitos y Leyendas – Editorial Codex, 1963, Tomo III, Pág. 35)
En los dos casos la prueba es clara, debe tenerse confianza, voluntad, perseverancia y fortaleza, la falta de una de ellas sería la perdición para los dos jóvenes. En el caso de “El Jardín de las Delicias” el príncipe termina por sucumbir a los encantos del hada y en el mito griego Orfeo se da vuelta, aunque sólo sea por la fracción de un segundo, para comprobar si su amada lo sigue. En los dos relatos el castigo por haber violado las reglas sagradas de la prueba no se dejan esperar. En el primero aparece el ángel de la muerte para llevarse al príncipe trasgresor y en el segundo es Orfeo quien ya no recuperará nunca a Eurídice, ésta seguirá hasta el fin de los tiempos en el Reino del Hades, es decir en el reino de la muerte.
No todos los cuentos de hadas se remontan a la tradición oral del Medioevo. En la actualidad podemos leer a autoras como Catherine Paterson, con su obra “Igual al rey”, en la que desarrolla, además, una visión de perspectiva de género; con esta obra obtuvo el Premio Hans Christian Andersen. También me refiero a la brasileña Marina Colasanti, con su extraordinario obra “Lejos como mi Querer y otros cuentos” y a la argentina María Teresa Andruetto (Premio Hans Cristina Anderson), con su libro “El Anillo Encantado”, entre muchos otros.
Nota: Este artículo está publicado en mi libro sobre literatura infantil y juvenil "...de ninfas, hadas, gnomos y otros seres fantásticos", Ble ediciones, Manizales 2008, y también se encuentra gratis por Internet. Pueden buscar en:
Google: ellibrototal
Colombia total
Caldas total
Luego se busca por autor o por título, en este protal hay cinco libros míos y todos son gratis, pueden bajarlos si así lo desean
martes, 4 de junio de 2013
EL AZUL ES UN COLOR CÁLIDO, DE JULIE MAROH
El pasado 29 de mayo se celebró en Montpellier (Francia) el primer matrimonio homosexual, y La vie d’Adèle se había llevado la Palma de Oro del Festival de Cine de Cannes tres días antes. Podría ser una coincidencia, lo que sí es cierto es que la incitación al odio de fanáticos religiosos, tanto de la Iglesia católica, como de la judía y la musulmana, no pudieron hacer nada para impedir que esta deuda de la sociedad para con un grupo minoritario fuera realidad. Los grupos de derecha, y de extrema derecha, en su absurda ceguera, tampoco pudieron impedirlo.
La vie d’Adèle, película del tunecino Abdellatif Kechiche, interpretada por Léa Seydoux y Adèle Exarchopoulos, está basada en la historieta Le bleu est une couleur chaude (El azul es un color cálido) de la francesa Julie Maroh; con la cual obtuvo el Premio del Público del Festival de Angulema 2011. Pero además ha sido galardonada con los siguientes premios:
-Premio Esperanza de la Quincena BD de Bruselas 2008
-Premio de jóvenes autores del Salón de la BD y Artes Gráficos de Roubaix 2010
-Premio Ciudadano del Festival de Blois 2011
-Premio al mejor álbum del Festival de BD de Argel 2011
Aún no he visto el filme, pero si leí el libro, del cual puedo decir que no me impactó, al menos en lo que se refiere a los diálogos propiamente dichos, los cuales me parecieron bastante banales, poco estructurados, alejados de toda poesía e incluso insulsos; y no es problema de la traducción, ya que lo leí en francés. Lo que sí es un verdadero logro son los dibujos que conforman el cómic y la acertada utilización del color azul en algunas de las viñetas.
El azul es un color cálido cuenta la vida de Clémentine, una adolescente de 15 años, y su despertar sexual, y la vida de Emma, la universitaria de la cual se enamora. Más allá de la historia de amor de dos mujeres, el libro narra las vicisitudes que Clémentine debe vivir para aceptarse a sí misma y ser aceptada por los demás.
A mi modo de ver hay varios aspectos que vale la pena resaltar:
-Muestra los prejuicios de la sociedad en contra de los homosexuales, el odio que este sentimiento genera, y el rechazo del que son víctimas las personas que no son heterosexuales y que osan salir del clóset.
-Muestra las fallas en la educación, ya que si bien vivimos en un mundo globalizado y con la tecnología de punta, sobre todo en el aspecto de comunicaciones, no hemos logrado comunicarnos con nuestro vecino o con nuestra compañera de clase. Pretendemos que la vida debe ser tal y cual nosotros la concebimos, sin darle espacio a la otredad, a la diferencia sexual, religiosa, ideológica o étnica.
-Muestra las fallas del hogar. Padres que sólo aceptan a los hijos si éstos replican el modelo que se espera de ellos. Padres que olvidan que cuando se trae un hijo al mundo no es para hacerlos felices a ellos, como padres propiamente dicho, sino para que el hijo sea feliz.
-Muestra el matoneo en la escuela, flagelo que azota a muchos adolescentes, independientemente de su orientación sexual.
En otras palabras, yo diría que el libro de Julie Maroh es una denuncia de una sociedad que se cree muy civilizada, pero que en realidad ha fracasado en su intento de ser humana.
Y si bien no considero que los diálogos sean elaborados, los encuentro más bien banales, y hasta sosos, otra cosa muy diferente son las viñetas. Los dibujos son de una gran pericia, logran atrapar al lector, y cuentan la historia de una forma mucho más elaborada que los textos que los acompañan.
Por otra parte la historieta de Maroh rompe con tabúes y clichés que se les han impuesto a las mujeres. Esa imagen de niña de trenzas, obediente, casta hasta en los sueños, sumisa y callada, Maroh la vuelve añicos. Clémentine, el personaje principal, busca su felicidad, es una guerrera que cuando decide algo raramente lo abandona; así sea abandonar el hogar paterno cuando se da cuenta que no la aceptan por su condición de mujer homosexual. Pero también abandona a las amigas que no la entienden y que la insultan. Busca su propio mundo, y en esa búsqueda se da cuenta que existe otro universo de inclusión donde es aceptada y amada.
En cuanto a la banalidad de la historia, entre otros aspectos, me parecieron bastante flojas las escenas de celos, pero también el deseo de posesión del otro, el deseo de adueñarnos de la persona amada, olvidando que cada ser humano es libre e independiente y que amar no significa dejar de ser libre. Me parece bastante patético reproducir el modelo de parejas heterosexuales y de todos los traumas que algunas de ellas llevan en sus hombros y en sus vidas. Me hubiese gustado que la historia narrase una forma diferente de vivir el amor, pero me doy cuenta que ni siquiera las personas que rompen con los esquemas que la sociedad patriarcal y la religión, en este caso preciso la católica, les ha impuesto, son capaces de asumirse como seres libres y capaces de comprender que el ser amado también tiene sus propias fragilidades, porque también es un ser humano, que tiene virtudes pero también defectos.
Nota: En El Hilo de Ariadna publiqué un comentario sobre otra historieta, Persépolis, de la iraní Marjani Satrapi, por si les interesa leerlo.
http://blogs.elespectador.com/elhilodeariadna/2011/10/09/marjane-satrapi/
domingo, 2 de junio de 2013
LA SUPUESTA FELICIDAD DE LOS COLOMBIANOS Y LOS CRÍMENES ATROCES
Colombia es un país misógino por excelencia, la violencia en contra de las mujeres no ha hecho sino recrudecerse. El crimen, de una sevicia inusitada, en contra de una indefensa mujer de noventa y dos años, cometido por el nieto que había acogido en su hogar, o las mujeres quemadas con ácido, sin hablar de las violaciones y del maltrato del que son víctimas todos los días y a todas horas, no hacen sino constatar que Colombia no es el paraíso que los medios de comunicación quieren vendernos todos los días al decirnos que es el país más feliz del mundo. Crímenes llevados a cabo por todos los actores de la sociedad, incluyendo a las FARC y el ELN, que reclutan niñas en contra de su voluntad y las convierten en juguete sexual de adolescentes engañados, y obligados a hacer la guerra. Pero también convertidas en juguetes sexuales de los mal llamados comandantes;obligándolas, además, a abortar cuando quedan embarazadas, aún en contra de su voluntad, hablan de un país violento desde sus mismas entrañas. Todo ésto sin olvidar a los grupos de exterminio conformados por los paramilitares y por las bacrim; a veces orqeustados por algunos oscuros militares, jueces u hombres políticos.
Todo ésto, sin contar el papel que juega la Iglesia católica, y por supuesto las cristianas, en su discurso violento, machista y misógino que gritan a los cuatro vientos y desde todas las tribunas. Incluyendo al tenebroso e inquisitorial procurador, y a Hoyos, su escudera de cabecera; la que supuestamente debería estar de la parte de las mujeres.
Las religiones judeocristianas de un lado, la judía y la musulmana del otro, tienen una enorme responsabilidad en los asesinatos y en la violación que día a día sufren mujeres y niños; puesto que han vendido la idea que la mujer es fuente de pecado, que es impura, y que minuto a minuto tienta al hombre, y si éste sucumbe en sus “redes”, es porque no pudo controlar sus bajos instintos, convirtiéndose en este modo en la verdadera víctima de las terribles artimañas con las que fue supuestamente seducido.
Las tres religiones, mal llamadas monoteístas, pregonan que la mujer debe de ser recatada, obediente y sumisa; preferiblemente debería quedarse encerrada en su casa y callar ante el maltrato verbal o físico ejercido por el hombre de la casa. Supongo que ese es el sueño secreto de hombres como Gerlein, o del homofóbico concejal Durán, o del machista alcalde de Segovia. Lo que habría que analizar en todos estos discursos violentos, que se están convirtiendo en pan de cada día, es también la responsabilidad de personajes, que aupados en el poder que les confiere el temor que inspiran, llenan el aire de odio e intolerancia cuando los medios de comunicación les abren los micrófonos, o través de twitter, cuando no logran ser escuchados como lo desearían. Me refiero por supuesto a Uribe, por quien nunca voté; puesto que siempre estuve consciente del peligro que representaba su llegada al poder. Pero también habría que nombrar a centenas de curas y a muchas mujeres, que como la senadora Liliana Rendón, no logran comprender la problemática de género.
Y cuando día a día constato la violencia de los colombianos me pregunto, una y otra vez, ¿cómo pueden creer, aunque sea por un solo instante, que Colombia es uno de los países más felices del planeta? Si esto fuera verdad las tasas de violencia, de toda clase de violencia, serían mucho menores, y las leyes que protegen a las mujeres, a los niños y a las personas de la tercera edad, serían muchas más, pero sobre todo serían verdaderamente eficaces, y el proyecto de ley que lleva el nombre de Rosa Elvira Cely no estaría a punto de caerse.
Por último, quisiera agregar que no sólo no considero que Colombia sea un país de gente feliz, sino que considero que una gran parte de su población tiene problemas mentales; lo cual no justifica crímenes como el de la señora Emperatriz o el de Rosa Elvira, entre tantos otros.
Pueden ver algunos artículos que he publicado en este sentido:
http://blogs.elespectador.com/elhilodeariadna/2013/03/13/algunos-de-los-origenes-de-la-violencia-en-contra-de-la-mujer/
http://blogs.elespectador.com/elhilodeariadna/2012/11/28/venus-emergiendo-de-las-aguas/
http://blogs.elespectador.com/elhilodeariadna/2013/01/17/tabues-y-prohibiciones-derivados-de-la-menstruacion/
domingo, 26 de mayo de 2013
NO EXISTEN VERSOS FEMENINOS
No existen versos femeninos
El diario El Tiempo, en su edición del sábado 25 de mayo 2013, publicó un artículo firmado por Carlos Restrepo, en la sección cultura y entretenimiento, titulado “Reivindican la historia de los versos femeninos”, refiriéndose a la investigación seria, disciplinada y respetuosa que han hecho Guiomar Cuesta Escobar y Alfredo Ocampo Zamorano, dueños de la Ediciones Apidama.
Dicha publicación es una soberbia antología que agrupa el trabajo poético de decenas de mujeres colombianas nacidas a finales del siglo XIX y la primera mitad del XX. En el 2014 se publicará el segundo tomo que agrupará a las poetas que han nacido después de 1950.
Es importante resaltar la importancia de la poesía, en este caso específico escrita por mujeres. Con lo que no estoy de acuerdo es en la utilización de la expresión “versos femeninos”. Me parece que el título utilizado por el autor del artículo es una visión misógina, machista y sesgada, como si la poesía tuviese género. Existe buena o mala literatura, no lo digo solo yo, antes de mí lo decía Marguerite Yourcenar. En Colombia hay buenos y malos poetas, muchos de ellos también son hombres. Pero imagino que el señor Restrepo no diría nunca “versos masculinos” o “versos viriles”.
El trabajo de gran altura poética que han desarrollado mujeres como Maruja Vieira (Premio Vida y Obra del Ministerio de Cultura 2012), Gloria Cepeda Vargas, Matilde Espinosa, Meira del Mar, Dora Castellanos, Marga López, Olga Helena Mattei, Clara Schoenborn, Juana María Echeverry, Guiomar Cuesta Escobar, María Tabares, Piedad Bonnett, entre muchas otras más, dan cuenta de una creación poética que no es producto del azar, ni dictada por las musas en una noche de luna llena o en un aguacero bíblico. Es producto de un trabajo literario de años, de mucha lectura, y de un enorme compromiso con la literatura. Las mujeres, a diferencia de muchos hombres, nos demoramos más para publicar, y cuando lo hacemos es porque la obra ha logrado una cierta madurez que no siempre está presente en la producción de nuestros homólogos masculinos.
Debemos probarnos a nosotras mismas que lo que escribimos es buena literatura, en este caso preciso buena poesía. Hablar de “versos femeninos” es reducir nuestra producción poética a algo meramente anecdótico, es seguir perpetuando la imagen de la mujer encerrada en casa y que entre bordado y bordado, entre plato y plato, entre escoba y escoba, a veces, si le queda tiempo, saca un cuaderno del colegio y escribe “versos” para combatir la melancolía. No escribe poesía, eso no está a su altura. Comentarios como el de Carlos Restrepo es un insulto para con el trabajo de mujeres serias, de grandes intelectuales y de grandes poetas. Esto me lleva a recordar a un odontólogo que me dijo un día que yo “había estudiado una carrera muy pichurria”, la palabra es de él, no mía. Es de anotar que yo estudié literatura en la Universidad Javeriana y en la Universidad de la Sorbona, pero sobre todo he sido una lectora incansable toda mi vida.
Para terminar, transcribo lo que Marguerite Yourcenar le dijo a Matthieu Galey en la excelente entrevista recopilada en el libro “Con los ojos abiertos” que Galey le hiciese en 1980:
“Un hombre que lee, o que piensa, o que calcula, pertenece a la especie y no al sexo; en sus mejores momentos escapa incluso a lo humano”.
La literatura, en este caso la poesía, no puede ser contemplada como una producción realizada por hombres o por mujeres. Simplemente hay buena o mala literatura, lo demás son clichés que menosprecian el oficio de escribir cuando quien lo ejerce es una mujer.
Berta Lucía Estrada Estrada
Autora del libro de ensayos ¡Cuidado! Escritoras a la vista… Ble Ediciones, Manizales, 2009
viernes, 24 de mayo de 2013
LA COLECCIÓN WICAR EN DIÁLOGO CON ERNEST PIGNON-ERNEST


El Palacio de Bellas Artes y el Museo del Hospicio de la Condesa, de la ciudad de Lille (Francia), han apostado esta vez por una novedosa y extraordinaria exposición, un diálogo artístico y atemporal entre Wicar, artista, coleccionista, crítico de arte, mecenas, curador, del siglo XVIII y comienzos del XIX, con uno de los dibujantes más importantes de la actualidad, Ernest Pignon-Ernest.
El caballero Wicar, como lo llaman en Francia, aprendiz y colaborador de David, fue ante todo un dibujante excelso que quiso ir aún más allá de la maestría que tenía para con el dibujo. Uno de los caminos que emprende, para comprender la historia del dibujo, es la de convertirse en coleccionista. Esta pasión lo acompañaría toda su vida, realizando a lo largo de ella tres grandes colecciones. La primera robada, y luego recuperada en gran parte en diversos sitios de anticuarios y galerías de arte europeas por él mismo o por sus contactos. Jean-Baptiste Wicar (1762-1834) fue además marchante de arte, curador y mecenas; pero sobre todo fue un gran conocedor de arte.
El legado de Wicar a Lille, su ciudad natal, en el año de 1834, pocos días antes de su muerte, es inconmensurable. Su donación comprende cerca de 1300 obras, dibujos principalmente, que agrupan trabajos de Filipino Lippi, Botticelli, Miguel Ángel, Leonardo Da Vinci, Durero, Cranach, Poussin, entre otros grandes artistas.
La exposición “Rasgos de Genio”, a la que hago referencia, nos muestra una pequeña parte de esta maravillosa colección; solo doscientas obras, algunas de las cuales nunca habían sido expuestas. Ya que, por paradójico que pueda parecernos, una gran parte de la Colección Wicar permanecía en el depósito del Palacio de Bellas Artes de Lille, sin que nadie se hubiese ocupado nunca de estudiarla y de darla a conocer.
La Colección Wicar es, ante todo, una síntesis de la historia del dibujo, al menos de la historia del dibujo europeo que va del siglo XV hasta principios del siglo XIX. Son más de cuatrocientos años de la historia del dibujo, pero también de la historia europea, de eso no me cabe la menor duda. No en vano, Goethe, un gran enamorado de la naturaleza, decía que lo que no se dibujaba no existía. Máxime que la colección ha tomado nuevamente vida al establecer un diálogo con el gran artista contemporáneo Ernest Pignon-Ernest (1942), considerado uno de los más grandes dibujantes del siglo XX y lo que va del XXI.
Pignon-Ernest es uno de los pioneros del Movimiento Street-Art. En la exposición “Rasgos de Genio” da una mirada al pasado, se reconoce en él como uno de sus discípulos; pero a la vez logra emanciparse, encuentra su propio lenguaje, su propio estilo, sobre todo porque logra integrar el pasado con el presente.
Al abordar temas universales, y atemporales, como la muerte, nos sumerge en el en la época de la peste bubónica, y al mismo tiempo nos muestra la tragedia de la muerte en toda su dimensión, una especie de peste contemporánea, en el África negra. Y si hablo de peste contemporánea es porque pienso que el olvido de Occidente, con respecto a dicho territorio, y su permanente saqueo, bien podrían definirse como una peste que muestra sus pústulas todos los días; así Occidente, que se lucra de ellas, cierre los ojos y se tape las narices para no ver ni oler el terrible paisaje que no ha dejado de sembrar a lo largo de los siglos.
También nos muestra la muerte y la desolación que dejan la guerra fratricida y el hambre que Occidente ha ayudado a sembrar; junto con la banalización de la violencia, en otras palabras la ceguera del hombre contemporáneo. La misma que nos describió José Saramago en su extraordinario libro Ensayo sobre la Ceguera.
En este diálogo artístico no hay respuestas, no hay soluciones, no hay verdades reveladas; sólo hay desesperanza, drama, tragedia. En él vemos al hombre que camina a tientas, por lo que no reconoce el peligro, ni se interesa por él. En otras palabras los dioses lo han abandonado, le dan la espalda; seguramente se mofan de él, pobre mortal, que cree todavía que un mundo mejor es posible, pero que sigue obstinado en negarse a conocer la historia.
A continuación les comparto algunas de las anotaciones que hice mientras recorría la exposición:
-Toda la humanidad que se derrumba
-No hay comprensión por el dolor humano
-Pasamos al lado de la tragedia y le damos la espalda
-La tragedia se incrusta en el paisaje, como en la masacre de los inocentes de Poussin y que Pignon-Ernest retoma, así que si no queremos verla, ella viene a tocarnos el hombro y a decirnos aquí estoy, de aquí no me muevo, así tú no quieras verme ni hablarme. Este mundo es el purgatorio y el infierno, cielo no hay, ni aquí, ni en ninguna otra parte, no hay esperanza por un mundo mejor.
-Los muertos entran, o salen, no lo sabemos, no estamos muy seguros en que dirección atraviesan el umbral.
-Es la peste agazapada en cada esquina, en el recodo de cada calle.
-Los muertos se salen de las bóvedas e invaden el paisaje urbano. Los transeúntes pasan, los miran, y siguen indiferentes, las epidemias no importan, puesto que no es a ellos a quien ha tocado.
jueves, 16 de mayo de 2013
LA CARACAS DE GLORIA CEPEDA VARGAS
Los poemas que hoy publico, con el consentimiento escrito de su autora, la gran poeta e intelectual Gloria Cepeda Vargas, hacen parte de esos privilegios que rara vez no es dado recibir, son absolutamente hermosos. Más importante aún, son muy pero muy buenos.
Cuando me los envió le escribí: “Me uno a ti en ese dolor inconmensurable de ver como tu Caracas amada se va difuminando en la nada, perdida en el vaho de los transeúntes, equivocando el camino, borrando las huellas que la identifican”. … Poder compartir tus poemas con los lectores del blog El Hilo de Ariadna tus poemas “es una forma de protestar por todo lo que está pasando, pero de una forma diferente, tú sabes de lo que hablo”.
Ceder el espacio a estos versos profundos es rendir tributo a esta gran poeta colombiana que ha tenido la suerte de tener dos patrias, Colombia y Venezuela. Le ha cantado a las dos, y las dos le han dado alegrías y tristezas. En cada una de ellas ha dejado retazos de su vida, lleva cicatrices que ni la muerte podrá borrar.
Gracias amiga por este regalo que hoy nos das.
//POEMAS DE AMOR//
I/
Caracas, te saludo/
a pesar de tus manos al revés/
no te has hundido aun/
ni eres ese acerico cruzado de alfileres./
Muchacha de clavel/
marimba loca/
un hilo de agua limpia/
guía los titubeos del sonámbulo./
Bella como una joven desnuda entre las aguas/
hecha toda de acero/
de humanidad intacta/
brindemos por tu traje del domingo/
por tus pies insumisos/
por lo que asoma/
esquivando cabezas destroncadas/
por lo difícil de escanciar el tiempo/
en un envase roto./
II
Quizá no vuelva/
ese color donde no logro asirme/
todo es “tal vez”/
“quién sabe”/
“si acaso”/
“de repente”./
Tal vez/
no regrese la luna/
los libros de las ventas callejeras/
llenan la tarde de alas y graznidos/
un cafetín resiste/
una canción oída muchas veces/
escala las paredes./
Quizá/
tal vez/
si acaso/
el mundo es una caja ciega/
¿caminamos o no?/
baila la cuerda floja./
II/
Nado y te alejas/
corro y te encaramas/
llamo y solo responde/
el glu glu del invierno/
y aquí me tienes/
escuchando tus cuitas/
saltándome tus baches/
adelante y atrás/
cofia de harina/
para atrás y adelante/
pase usted, comandante/
sabor de vino rancio/
globo roto./
En el aire tu pátina de menta/
los niños/
las mujeres/
los hombres verdaderos/
la cara de la luna que pretenden/
espolvorear con cal/
ellos mismos se inventan/
se reciclan/
se deshacen de espaldas al tsunami/
no es para mí este verde/
no quiero este café/
se te cayeron todas las escamas/
oscureció de pie./
III/
Hay que llamar las cosas por su nombre/
harta estoy de palabras con gorguera/
todos a media voz. Los poderosos/
es decir, los que tejen y destejen/
son alacranes con ponzoña de oro/
mientras los invisibles/
se juegan la ceniza/
en el macabro lance de la muerte./
Pasa la caravana/
enana de alma y grande de impudicia/
¿habrá tiempo/
de rescatar el tiempo?/
IV/
Hay ciudades amables/
que nos pertenecieron/
alguna vez/
sillas al sol de un día irrepetible/
carpas para dormir con el amor./
Hay noches desatadas/
bajo el látigo rojo del espanto/
horas/
azules y profundas/
como para abrevarlas lentamente/
momentos ensartados/
en un hilo tan fino/
que se rompe al mirarlo/
ráfagas que guardamos/
con llave y cerradura/
minutos de papel/
rodando por las calles del olvido/
hay ciudades/
jardines/
trombas iluminadas/
pájaros que murieron/
pero siguen cantando./
Gloria Cepeda Vargas
lunes, 6 de mayo de 2013
LAS GRANDES MARCAS DE ROPA Y SU OSCURA RELACIÓN CON LA ESCLAVITUD
Foto encontrada en Internet
28 US al mes, ese es el salario promedio de un bengalí, 24 US si es mujer, por un promedio de 16 horas de trabajo al día; y aunque en algunos casos el salario puede ser del orden de los 40 US sigue siendo miserable. Pero puede ser menos si el feliz empleado debe contratar un ayudante para que pueda responder ante la exigencia de la fábrica occidental para la cual trabaja, oculta en una oscura y maloliente maquila.
Hasta hace poco tiempo, enero 2013 exactamente, yo era un asidua visitante de la tienda sueca H&M por los bajos costos de la ropa que venden. Dejé de serlo, ya que en esos días vi un reportaje sobre las condiciones de verdadera esclavitud en las que trabajan los “empleados” de los talleres de confección del país más pobre del mundo, Bangladesh. Desde entonces decidí que no podía seguir usando ropa que fuese confeccionada por hombres, mujeres y niños, a los que se les violan todos los derechos, y a los que se les niega la posibilidad de construir una vida digna para ellos y para sus familias. En dicho reportaje también se acusaba al otro gran grupo sueco, Ikea.
Lo que no sabía es que Mango, la cadena española, también utiliza esta forma aberrante de explotación humana para enriquecerse. Sólo lo supe con la gran catástrofe ocasionada por el edificio que se derrumbó, sede de múltiples “empresas” que suelen trabajar para estas y otras marcas. Mango reconoció, a través de un comunicado de prensa, que sólo la había utilizado “una vez” para la creación de modelos.
http://www.fahrenheitmagazine.com/mango-admite-que-habia-hecho-un-pedido-a-un-fabricante-del-edificio-derrumbado/
Como quien dice, se lavó las manos y trató de ocultar lo inocultable.
Ya para entonces sabía que Zara, la otra empresa española, se había comprometido a utilizar materiales respetuosos del medio ambiente; espero que así sea, de no ser así creo que también dibujaré una cruz sobre su nombre.
Y es que yo estoy convencida que los consumidores somos también responsables de la explotación, léase esclavitud, a la que muchos de nuestros congéneres son condenados.
Vivimos en una época donde todos los valores éticos se han borrado y donde las victorias, con respecto al respeto por los derechos humanos que habíamos ganado, están siendo pisoteadas por grupos inescrupulosos, empresas para las que el bienestar humano no cuenta.
Pero también imagino que algunos de sus propietarios, o gerentes, se consideran a sí mismos religiosos devotos. Pienso, también, en la cantidad de dinero que deben de dar para los políticos amigos, para que desde el gobierno de turno les ayuden en sus prácticas maquiavélicas de expansión de mercado.
Nota: Estoy completamente estupefacta al saber que el Banco Mundial considera que los trabajadores colombianos que devengan $2’000.000= son ricos. Me gustaría saber cuánto ganan los empleados que dan dicha cifra; eso sin contar cuánto ganan sus directivas.
Con igual perplejidad leí que para el economista Christopher Pissarides, Premio Nobel de economía 2010, el salario mínimo en Colombia es muy alto. ¿Cuánto gana el señor en cuestión? ¿Cuánto pide por una sola conferencia? ¿Podría vivir con un salario de $589.500? ¿Aunque fuera el solo? Me gustaría mucho que me respondiese a estas preguntas. También me gustaría saber como hizo para estudiar si no fue respaldado por grandes sumas de dinero. En mi caso personal el estudio ha significado una gran inversión de dinero, sin él no habría podido ni ir a la universidad ni hacer posgrados; pero sobre todo, no hubiera podido tener ni la décima parte de la biblioteca que hoy tengo. Y eso que no soy rica, por más que el Banco Mundial quiera convencerme de lo contrario.
jueves, 25 de abril de 2013
CLARA SCHOENBORN EN LA FILBO
El sábado 27 de abril, en la Feria Internacional del Libro de Bogotá (FILBO), Ediciones Apidama presentará el libro Los Oficios en Clave de Atenea, de la poeta caleña, de origen alemán, Clara Schoenborn, ganadora del XXVIII Concurso Nacional Ediciones Embalaje-Museo Rayo 2011, organizado por el Encuentro de Mujeres Poetas de Roldanillo, bajo la égida de Águeda Pizarro. Precisamente, en dicho libro, aparecen los treinta poemas con los que ganó el concurso en cuestión.
He leído el libro Los oficios en clave de Atenea cuatro veces sin que me canse, y lo que es más importante aún, siempre que hago una nueva lectura es como si fuese la primera vez. Eso es lo que sucede con la buena literatura, no se agota sino que sorprende una y otra vez; siempre hay nuevos descubrimientos, metáforas que pasaron desapercibidas porque estábamos ensimismados en otras que nos habían colmado el intelecto y la emoción, pero todas igualmente hermosas y llenas de sentido.
Los oficios en clave de Atenea nos remiten a la diosa que todas llevamos dentro, por lo que somos una y todas a la vez. Escritora, Hechicera, Lesbiana, Menopáusica, Campesina, Negra, Pastora, Ama de Casa, Niña, Gitana, Embarazada, Presidiaria, Mendiga, Lapidada, Mutilada o Divorciada, son algunos de los oficios a los que le canta la poeta Clara Schoenborn.
En el Preámbulo, El Regreso de Atenea, dice:
“he regresado / con mis números de fuego,/ a borrar el tiempo / que olvidó la sal.”
La sal que todo lo carcome no pudo hacer nada contra el tiempo, el tiempo de la diosa virgen y guerrera, la diosa que nació de la cabeza de Zeus, su hija preferida, su bienamada. La diosa que no bajó la cabeza ante ningún hombre, que no se arrodilló ni pidió perdón. Por eso somos sus hijas, nos hemos caído millones de veces pero siempre nos volvemos a levantar. Si hemos sido prostitutas o reas, despertamos como ingenieras o poetas. Despertamos “seduciendo los candados”, rompiendo grilletes, gritando hasta el delirio para luego recuperar la cordura. Por eso dice: “He regresado/ Mírame/ Estoy/ detrás de todos los espejos/ refractada entre infinitos/ven/ que juntas como serpientes/ somos mucho más/ que una mitad”.
Oficios en caída libre, la primera parte del libro, hace alusión a la adolescente que todas llevamos dentro: “desempaco mis maletas/todos los días/ todos”; recordándonos que somos migrantes perpetuas, eternas errantes, que no poseemos nada porque nada nos han dado. Poseemos lo que nos hemos ganado con nuestras propias manos, por eso la “fascinación/por hundir mis dedos/ en la abotonadura de la realidad”. Y luego, en el poema Adúltera, nos recuerda “Cuánto duele el lodo/ cuando lo retiene una cadena”.
En Menopáusica, la edad dorada, temida e incomprendida, nos damos cuenta que “el espejo tenía fronteras” y que si bien ya no parimos otros seres, si nos damos a luz a nosotras mismas: “Tendré que cuidar a esta recién nacida/ y la inventaré grande,/ahora que soy diosa”. Una nueva alusión a Atenea, pero también a la Dama del Lago, diosas dormidas y acurrucadas en el fondo de nuestros úteros; por lo que sentimos como sus dátiles desgranan uno a uno los óvulos infecundos, hasta agotarlos, con lo que nos otorgan la libertad.
Oficios en el libro del agua, segunda parte, encontramos a la Campesina, la que con sus sabias manos hace parir la tierra y deja su “eco en la semilla”. A la Pastora que canta “toda yo soy una casa”, y que como un caracol lleva su hogar a cuestas, refugiándose de “la sombra de los lobos”.
En Oficios de luciérnaga, tercera parte, reaparece nuevamente la viajera que somos en el poema Gitana, allí “todos los caminos rezan/ en la longitud de su falda”. En ella lleva oculto el “libro de agua (donde) tiemblan los paisajes” y en él escribe uno a uno los secretos de su pueblo milenario, imprime “letras en la sombra” y su lengua llama al “génesis”. Tal vez por eso en Hada, Clara Shoenborn dice: “qué fácil es descifrar/el reflejo de un horizonte”. Y en el de Artista, “su idioma está hecho/de caleidoscopios”.
Oficios bajo el árbol de invierno, cuarta parte, es un enorme espejo de aumento que nos muestra “esa cicatriz que cuelga/ de su última arruga”. Lla Prostituta se conduele en el “sótano donde atrapó la niebla”, y la Fea, “apela a la oscilación del reloj/la misma que carcome/las campanillas en los espejos”.
El poemario de Clara Scchoenborn posee la magia de sumergirnos en un laberinto de espejos donde no hay Dédalos que nos guíen. Sólo la clave de Atenea, música que sale de una cítara antigua, olvidada por Orfeo, nos permite balancearnos en los límites del delirio sin caer del todo en sus fauces. Sus oficios escarban en las profundidades de nuestro útero de diosas y nos recuerdan que por eso no hemos desaparecido de la faz de la tierra.
Por último quiero decir que Clara Schoenborn es una excelente poeta que ha madurado su obra antes de decidirse a publicar. Es una mujer culta, melómana, refinada, exquisita, crítica, analítica, y mordaz en sus comentarios certeros e inteligentes. Una poeta que vale la pena leer y conocer.
Pueden ver algunos de sus poemas en su blog, Lo que le dije al papel, en el siguiente vínculo:
http://loqueledijealpapel.blogspot.fr/
miércoles, 24 de abril de 2013
MATRIMONIO PARA TODOS
Hoy me he levantado en un país más incluyente, más justo; lástima que no pueda decir más tolerante y menos violento. Francia aprobó ayer, por una mayoría aplastante, 331 votos a favor y 225 en contra, el matrimonio homosexual y la adopción de niños por parte de estas parejas. Espero que hoy se apruebe el matrimonio para todos, como se le llama en Francia, en Colombia, el país del sagrado corazón; pero afortunadamente laico, así les pese a muchos de los ciudadanos fanáticos que habitan en su territorio. Esta lucha, que no es otra que la reivindicación de derechos, y el clamor por una sociedad más justa e igualitaria, ha dejado los dos países que amo en un clima malsano de crispación y odio.
Pero no siempre fue así. Si recordamos las sociedades griega y romana nos damos cuenta que el homosexualismo era una costumbre sexual bastante arraigada y que no era considerada “pecado”; entre otras, porque esa palabreja sólo llegó con el cristianismo, antes se hablaba de transgresiones. Considero que existen faltas, delitos, pero no creo en los pecados; mucho menos cuando se refiere a dos personas que se aman, que se respetan, que se ayudan y que establecen un vínculo para construir una vida juntos.
Desafortunadamente los credos religiosos, no sólo hablo del catolicismo sino de todas las creencias en divinidades, son malsanos. ¿Cuál es el dios verdadero? ¿El de origen judeocristiano?, ¿Alá? o ¿Yahvé?. Esto sólo para referirme a las tres religiones supuestamente monoteístas. Y digo supuestamente ya que el número infinito de santos, junto con el culto mariano, hacen del catolicismo una religión no monoteísta, así los curas nos digan lo contrario. Cualquier religión, incluyendo las animistas, o el budismo, o los cultos ancestrales de nuestros pueblos aborígenes, está ancorada en la noche de los tiempos. En realidad son pensamientos mágico-religiosos que sólo tratan de explicar la creación dejando a un lado las explicaciones científicas, plausibles y corroborables que destruyen fácilmente cualquier mito concerniente a la creación de la vida.
Si a los homosexuales se les niega el derecho a ser ciudadanos de primera no deberían pagar impuestos y el Estado estaría en la obligación de crear una verdadera asistencia social, que contemplara salud, educación, vivienda y trabajo para esta población vulnerable. Y digo vulnerable, ya que los católicos fundamentalistas, como es el caso de una parte de la sociedad francesa y colombiana, han querido convertirlos en poco menos que monstruos; olvidando que los verdaderos monstruos están en el seno de la Iglesia católica.
Ser homosexual no es sinónimo de pederasta, eso parece ser algo que desconoce la gran mayoría de la gente, o bien es el argumento esgrimido por nuestros legisladores homófobos, y por los mismos curas que se escudan en una sotana para atacar a la mujer, y en muchos casos violar a los menores de edad. Personas como el procurador Ordoñez y su altavoz y álter ego Hoyos, o el senador Gerlein, o el de Barrera que hace pactos con iglesias cristianas, olvidando que Colombia es un país laico, son una vergüenza para la sociedad. Cada cual puede pensar lo que quiera, siempre y cuando su propia creencia no se imponga a los demás. El matrimonio civil es un derecho inalienable; el religioso, por el contrario, atañe a las iglesias, a ellas de decidir si lo aprueban o no.
Por último, quisiera recordar a los fanáticos religiosos e intolerantes, que todo homosexual es hijo de una mujer y de un hombre. ¿Entonces habría que prohibir que las parejas heterosexuales engendren hijos o que los adopten? Además, ¿cuántos niños no son violados en el seno de su propio hogar, muchas veces con la complacencia de la madre?
miércoles, 10 de abril de 2013
NICOLÁS MADURO: EL HOMBRE QUE CREÍA QUE LOS PÁJAROS LE HABLABAN
América Latina, desde el punto de vista mítico, es un territorio mágico, surrealista, onírico, y desde el punto de vista histórico es un territorio que pasó de un Medioevo, traído por algunos españoles salidos de las cárceles y condenados a las galeras por crímenes diversos, a la Postmodernidad. La conquista y la colonia nunca le permitieron dar el paso a la Modernidad, de ahí que hemos saltado de una etapa de oscurantismo, liderada en cierta forma por Cisneros, Inquisidor General de España (1507-1517), a un período conocido como la Postmodernidad. Lo que para la mayoría de los pueblos que hoy habita la región que va del Río Bravo hasta la Patagonia, sólo significa tener acceso a un teléfono celular, pero que sigue ancorado en un imaginario mítico y legendario; producto del sincretismo religioso que surgió de la mezcla del dios del catolicismo, traído por los españoles e impuesto a fuego y espada, entre otros horrores, con los dioses que trajeron los esclavos que venían de África, ese terrible pasado que aún nos cuesta mirar cara a cara, y por supuesto, los dioses tutelares que hacían parte de las religiones prehispánicas.
Nunca, por lo menos hasta ahora, un personaje histórico, como es Hugo Chávez, había sido considerado poco menos que un dios por sus contemporáneos, ni siquiera Simón Bolívar ha tenido ese supuesto reconocimiento. Conocemos muchos personajes legendarios, el Mío Cid es tal vez el referente más generalizado cuando pensamos en un hombre que se bate prácticamente solo contra un ejército y que sale triunfando sin ni siquiera sufrir un leve rasguño.
Pero pasemos a Bolívar. Nadie ha pensado en el Libertador como un hombre elegido por una divinidad determinada, en este caso preciso por el dios de los católicos; pero si se ha hecho creer que Chávez es el elegido para sacar a América Latina de la pobreza ancestral que corroe sus vísceras. Incluso, tuvo el desparpajo de nombrar a su sucesor Nicolás Maduro como su “elegido” para continuar con su supuesta tarea de bienaventuranza.
Hasta aquí se había tratado de crear la leyenda de un hombre llamado Hugo Chávez. Pero, ¿en qué momento al personaje supuestamente legendario tratan de convertirlo en un personaje mítico? Antes de responder a esta posible pregunta debo aclarar que un personaje mítico es atemporal, ahistórico, al menos en la mayoría de los casos. Ya que Jesús es histórico y sin embargo lo han convertido en el “elegido”, en el hijo de dios. De ahí la importancia del giro que le están dando al personaje de Chávez. Hasta ahora nadie había utilizado el término de “redentor” para referirse a alguien que no fuera Jesucristo, ni siquiera Bolívar tuvo ese honor. Pero Chávez si, algunos lo han llamado el redentor, el que habría salvado a América Latina.
No hay que olvidar que a los pocos días del deceso de Hugo Chávez Frías ya se le había erigido una iglesia, un templo al que van a pedir favores los más necesitados o los que necesitan construir la nueva deidad. Y luego, como si fuese una simple casualidad, Nicolás Maduro dice que estando en el interior de una iglesia, no sé cual, un pajarito le cantó y ese pajarito era Chávez. Si al menos hubiese sido un águila, creo que hasta yo misma habría tenido algunas dudas, pero un pajarito…, si hubiera sido un cóndor, el ave sagrada de Los Andes, hubiera tenido todavía más dudas. Hay que aclarar que son los “elegidos”, en los pueblso mal llamados “naturales” son los chamanes, los que pueden hablar con los animales. Pero aquí el problema no es el tamaño del ave, sino lo que en la religión judeocristiana representa el descenso de la paloma, o sea el descenso del espíritu santo. En otras palabras, Hugo Chávez Frías sería nuestro nuevo redentor, nuestra nueva divinidad, la nueva senda en la cual encaminar nuestros pasos, el nuevo espíritu santo.
Ahora bien, ¿es Nicolás Maduro la persona suficientemente preparada para ser capaz de ganar unas elecciones limpias en la Venezuela pos Chávez? No lo creo, ni siquiera con su argucia de utilizar el mito como un arma ideológica y amedrentadora. Ya veremos el resultado de los comicios el próximo domingo y toda mi suerte para Henrique Capriles, pero sobre todo para el pueblo venezolano.
jueves, 28 de marzo de 2013
MÓNICA SÁNCHEZ BELTRÁN Y NOHEMÍ
MUJERES CORAJE
UN DESCENSO A LOS INFIERNOS
Debo confesar que cuando vi los primeros titulares que se referían a un caso de esclavitud no fui capaz de leer los artículos de prensa que desarrollaban la noticia; sólo lo hice cuando Daniel Coronel publicó su columna narrando estos hechos desgarradores. Mi primera reacción fue de estupefacción, de cólera, e incluso de humillación, al ver como en un país que se considera democrático pueden suceder casos de tan extrema crueldad.
Tampoco fui capaz de contarle a mi marido lo que había leído, como si la vergüenza, la misma que deberían sentir los victimarios, se hubiese apoderado de mis sentimientos y de mi ser. Ni siquiera leí la carta de Mónica Sánchez Beltrán, puesto que me refugié en una posición bastante infantil, como si escondiendo la cabeza en un hueco, a la manera de las avestruces, pudiera borrar lo que le había pasado a Nohemí, al menos es el nombre que le han dado en estos días, y lo que en este momento está soportando la también valerosa Mónica Sánchez Beltrán.
Sólo fue anoche cuando encontré las fuerzas de buscar su blog
http://navegandita.blogspot.ca/
Su lectura me sumió en un descenso a los infiernos inimaginable. El horror de los horrores, el último círculo dantesco, el averno tenebroso que suele envolver a muchas familias que se creen limpias de culpa; pero sobre todo que se consideran devotas católicas. Familias que al tener un leviatán en casa, en el caso de la familia Sánchez Beltrán, dos leviatanes, y tres si se cuenta a la abuela, la misma que habría hecho palidecer de envidia a la abuela de la cándida Eréndira, van por la vida destruyendo, arrasando, dejando tierra quemada, estéril.
El valiente relato de Mónica hizo que considerara la posibilidad de escribir en mi blog mi consternación y mi solidaridad para con ella; pero sobre todo para expresarle mi solidaridad a Nohemí. Esa niña frágil, hoy convertida en una mujer valiente, en una guerrera, que aparentemente tiene la misma edad mía, 57 años, y a la que el matrimonio conformado por Eunice y Vitaliano le arrebató la infancia, la identidad, el cariño. En vez de brindarle protección, máxime que la había adoptado, la convirtió en esclava sexual, en “la esclavita de la casa, la que debía atender a toda la familia”.
Desafortunadamente en Colombia, y en la mayoría de los países latinoamericanos, la explotación de las mujeres sigue siendo una estremecedora realidad. En este caso preciso, el trabajo doméstico, considerado uno de los más desprotegidos a nivel social, porque aunque existen leyes que lo regulan, lo que nos permite a muchas mujeres desarrollar nuestra actividad profesional, la verdad es que las familias que se lucran con este trabajo no les pagan lo que la ley laboral exige; y aunque no son todas, el porcentaje si es bastante elevado.
Conozco un caso de una empleada, una mujer sin tacha, que trabajó por espacio de varios años en una familia que nunca le pagó lo que debía, ni tampoco la inscribió en el ya desaparecido Instituto de los Seguros Sociales, por lo que todos esos años simplemente no cuentan para su tiempo de cotización; por lo que es difícil pensar que algún día pueda obtener el derecho a la pensión por invalidez o por vejez. Es decir, la familia en cuestión ignoró la ley, ignoró a la sociedad, y se ignoró a sí misma como familia católica devota. Nunca se le pagaron los emolumentos a los que tenía derecho y se le pagaba un mes si un mes no, a veces se le pagaba la mitad del salario o la tercera parte; dependiendo del vaivén de las finanzas familiares. Finalmente ella encontró el valor para dejar el oprobio y marcharse. Y digo valor, ya que uno de los discursos manipuladores para reterner a una empleada doméstica es hacerle creer que ella es “como de la familia”; y al ser de la familia, pues su trabajo no cuenta, puesto que se piensa que al alimentarla ya se hace bastante. Se olvida – en verdad se cierran los ojos- que ellas, las empleadas domésticas, tienen derecho a un proyecto de vida digno, y que su trabajo es para alimentar y educar, entre otros aspectos, a su propia prole. Pero también las condenan al círculo vicioso de la pobreza, y se olvida que para que un país salga adelante se necesita no sólo de leyes sino de su aplicación y respeto.
Pero este caso no es aislado, los casos de explotación doméstica pertenecen a la cotidianidad, incluso se han conocido casos de embajadas que han despedido a sus empleadas, después de años de trabajo, sin reconocerles los derechos que la ley colombiana estipula. Y lo que es peor, al menos en algunos casos, sin que haya habido consecuencias para las embajadas que explotan a las mujeres que trabajan en dichos menesteres.
jueves, 21 de marzo de 2013
LA PROSTITUCIÓN Y LAS ALTAS ESFERAS POLÍTICAS, SOCIALES y RELIGIOSAS
Ayer en la noche la televisión francesa emitió un programa dedicado a Dominique Strauss-Khan, tratando de desentrañar el origen psicológico de su más que evidente gusto por las prostitutas; y sobre todo el menosprecio del que hace gala cuando habla de las mujeres. Y hoy, como si fuera poco, encuentro en www.elespectador.com un video realizado nada menos que por la firma Louis Vuitton, en la que se hace apología de este oficio en el que la mujer se convierte en mercancía; tal y como lo señalaba el político francés en muchas de las conversaciones que le fueron interceptadas.
El video pretende vender los artículos de alta gama de la firma en cuestión, pero omite que nunca podrían ser comprados por una mujer que se vende por unos cuantos euros en las calles parisinas. Omite, también, que además son explotadas por el chulo que las tortura y que las viola cuando se le antoja. Una cosa es el mundo de la prostitución de hoteles como el Carlton de la ciudad de Lille; donde al parecer DSK, como él prefiere que lo llamen, habría ejercido su actividad de proxeneta, mientras ocupaba la presidencia del FMI y otra cosa es el mundo de la prostitución de las calles o de los puertos o de las estaciones de trenes o de los parques. Y si utilizo la palabra proxeneta, para referirme al político en cuestión, no es porque lo respete, sino porque imagino que él mismo nunca debió pensar que era un chulo de poca monta; así sus actuaciones demuestren lo contrario.
El drama de la prostitución, femenina y masculina, es una vergüenza para la sociedad. Nunca he entendido como un hombre, que se cree hombre, puede pagarle a una mujer, o a un hombre, para tener sexo; y ni que hablar de los que pagan por acostarse con menores de edad. Pero también me refiero a los machos alfas que van por las calles haciendo ostentación de sus hormonas y creyendo que si no se acuestan con todas las mujeres que atraviesan su camino dejan de ser viriles. Imagino que su autoestima está basada en el número semanal, o mensual, de las mujeres con las que supuestamente tuvieron sexo. Y digo supuestamente, ya que tener sexo es mucho más que una rápida relación en la que la mujer que recibe el pago sólo está pensando en que se acabe pronto para seguir con el próximo cliente.
Lastimosamente el vínculo de los poderosos, léase empresarios, políticos, deportistas, y un largo etc… con el mundo de la prostitución, no es algo nuevo; incluso hay que recordar a muchos curas que en la iglesia, delante de los fieles, pregonan la abstinencia sexual, pero en los bares o en callejuelas oscuras dan rienda suelta a la práctica que tanto condenan. El papa Borgia sabía mucho de esto, pero también de incesto. Y en la actualidad es de todos sabido los nexos que hay entre algunos representantes del Vaticano con la mafia y el proxenetismo. Incluso en estos días leía que en uno de los palacios que pertenecen a la Iglesia, ubicado en Roma, funcionaría un club nocturno de prostitución de homosexuales. Es más, en la pasada década de los 80 se hablaba que el verdadero dueño de algunos de los clubes nocturnos de París, como el Lido, eran propiedad del Vaticano.
Y Colombia no se queda atrás. Los políticos, paramilitares, guerrilleros, empresarios, se pagan favores entre sí con el regalo que significa entregar, por unas horas o por unos días, a una mujer joven, posiblemente esclavizada por el proxeneta de turno.
Pero también están las mujeres proxenetas. Hace algunos años una mujer me contaba que su marido, un antiguo senador, recibía niñas púberes, entregadas por sus propias madres, con tal de recibir un empleo en algún fortín del Estado. La mujer que me hizo esta confidencia nunca fue capaz de divorciarse y mucho menos de denunciar a su conyugue. Supongo que, entre muchos otros aspectos, siempre ha primado el bienestar económico y social que su matrimonio le otorga.
Y si digo ésto, es porque de una forma u otra, toda la sociedad es cómplice, por omisión o por acción, de este flagelo que no deja de crecer y que permea todos los círculos sociales y económicos del país. No hay que olvidar que muchas prostitutas son también madres de familia, que aunque trabajan no alcanzan a llegar a final de mes; o estudiantes universitarias que no tienen otra forma de conseguir dinero para pagar las matrículas exorbitantes de las universidades privadas e incluso de las universidades públicas. Pero también hay otras razones, una infinidad, supongo. Como también es cierto que no todas las prostitutas son obligadas a ejercer el oficio, sólo cabría preguntarse ¿hasta qué punto fueron libres para tomar una decisión como esa?
miércoles, 13 de marzo de 2013
Uno de los orígenes de la violencia en contra de la mujer
(Afiche encontrado en Internet)
Cuando se habla de violencia en contra de la mujer es necesario tener en cuenta que este aspecto tiene raíces históricas muy profundas y que no debe minimizarse ni ignorarse. En el caso de la mujer occidental, hay que buscar las raíces en las sociedades griega y romana, misóginas por excelencia. Pero también hay que buscar las raíces en la persecución que hizo la Iglesia en contra de la mujer a la que llamó despectivamente “bruja”, mote que aún se sigue utilizando cuando se desea desprestigiarla.
La bruja, ese personaje de los cuentos infantiles, que produce miedo, y a veces asco, en realidad hace alusión a mujeres sabias, que poseían conocimientos muy profundos sobre las plantas curativas y además eran las depositarias de un legado milenario. Su sapiencia estaba íntimamente ligada a la religión de origen panteísta, tan en boga en las sociedades campesinas de la antigüedad, incluso en las sociedades campesinas del Medioevo. Cuando el cristianismo comienza a expandirse en Europa se tropieza con los dioses y diosas tutelares y con los espíritus del bosque, a los cuales los campesinos les rendían culto. Pero no será hasta más tarde (siglo XIV) que la persecución en contra de las creencias campesinas comenzará en todo su horror. Me refiero a la cacería de brujas. La persecución se hizo directamente hacia la mujer, puesto que en la ideología judeocristiana es ella el símbolo de la perdición del hombre. La supremacía masculina no podía tolerar que hubiese mujeres sabias, con profundos conocimientos curativos; ello le contrarrestaba el poder omnipotente que los prelados de la Iglesia deseaban imponer a todos los estamentos sociales de la época. Al mismo tiempo que les permitía ahogar todo el rescoldo de las religiones paganas y entronizar aún más el culto mariano, que tanto daño le ha hecho a la mujer occidental.
La tortura, la vejación y el asesinato de miles de mujeres, sentó las bases de la demonización de la mujer, por lo que muchos hombres se han sentido desde entonces autorizados para martirizarla e incluso para asesinarla. La imagen de la bruja, poseedora de todos los males, quedó ancorada en lo más profundo del imaginario colectivo; y deshacer esa imagen es una labor que todos deberíamos tener como una prioridad en nuestras vidas, en nuestro quehacer diario, en nuestras actuaciones en familia y en la sociedad. [1] (2008). Es por ello que quisiera hacer alusión a Jules Michelet (1789-1874), y a su libro “La bruja. Un estudio de las supersticiones de la Edad Media”.
Con la lectura de Michelet tuve una agradable sorpresa puesto que me encontré con un hombre feminista. Él mismo declara: “me siento profundamente hijo de la mujer”. Con su libro busca hacer una reivindicación del papel jugado por la mujer en la historia francesa y al mismo tiempo rendirle un tributo. Seguramente las reflexiones de Michelet tienen origen en las posesas de Loudun, de Aix y de Louviers. [2], y para entender este oscuro episodio, liderado por la Iglesia, Michelet se remontó a los orígenes de la bruja:
“Durante mil años, la Bruja fue el único médico del pueblo. Los emperadores, los reyes, la gran nobleza tenían algunos médicos de Salerno, musulmanes, judíos, pero la masa del pueblo no consultaba más que a la Saga o a la mujer-sabia. Si no curaba, se la atacaba, se la llamaba bruja. Pero generalmente, por un respeto mezclado de temor, se le llamaba igual que a las Hadas, Buena mujer o Bella dama... La Iglesia, que la odiaba profundamente, contribuyó a fundar su monopolio para conseguir la extinción de la Bruja. En el siglo XV declaró que si la mujer se atrevía a curar, sin haber estudiado, sería considerada bruja y debería morir.”
La Iglesia se armó contra la mujer médica, por eso la condenó con el nombre de bruja y la persiguió incansablemente; y al mismo tiempo creó una tortura psicológica que devastó a la mujer: la Universidad, creada en el siglo XII, le cierró las puertas. Así que si para ejercer una profesión, como la medicina, era necesario tener un título, la mujer quedaba simple y llanamente por fuera de todo acceso al conocimiento científico. De ahí a la cacería de brujas, no había sino un paso.
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[1] El personaje de la bruja lo desarrollé ampliamente en el libro “… de ninfas, hadas, gnomos y otros seres fantásticos”. Editorial Blé. 2008
[2] En la década de 1970 tuve la oportunidad de ver una película que nunca olvidé y cuyo argumento central era el drama vivido por las monjas de Loudun, su título era “Los demonios de Loudun”, (realizada en 1971 por Ken Russell, y protagonizada por Vanessa Redgrave y Oliver Reed).
Nota: Para entender aún más este terrible flagelo pueden leer el artículo que publiqué sobre los tabúes de la menstruación:
http://blogs.elespectador.com/elhilodeariadna/2013/01/17/tabues-y-prohibiciones-derivados-de-la-menstruacion/
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miércoles, 6 de marzo de 2013
LEONARDO PADURA
Debo confesar que hasta la publicación de El hombre que amaba los perros, el nombre de Leonardo Padura no me decía nada; también debo confesar que aún no he leído dicho libro, puesto que debo esperar a conseguirlo en español, sería una verdadera ironía que lo leyera en francés. El que si pude leer, con un placer que alargué con cuentagotas, para que no se acabara muy rápido, fue Máscaras, uno de los libros donde el protagonista es su extraordinario personaje Mario Conde.
Cuando escuché hablar por primera vez de Padura, y supe que básicamente su obra literaria había estado consagrada a la literatura detectivesca, no imaginé nunca que su obra pudiese contener tanta belleza y tanto dolor; pero sobre todo tanto tantísimo miedo. He leído pocas novelas del género negro, así que no puedo decir con propiedad si esta característica de Padura es única o generalizada; pero lo que sí es cierto es que en su obra puede leerse, respirarse, olerse y hasta degustar y tocar el bajo fondo de La Habana. Puede sentirse el miedo que circula por las calles, ese miedo atávico que conocen muy bien los cubanos y que la mayoría de ellos trata de ocultar, no sólo a los turistas o a la familia, sino ocultárselos a ellos mismos.
Es el mismo miedo que respiré, día tras día, en un viaje que realicé a la isla en 2007 y que me abrió los ojos ante todas las leyendas que han querido inventar con respecto a la revolución cubana. En ese viaje me di cuenta que los Castro lo único que han construido es un feudo que controlan con mano férrea y donde ni el vuelo de una mosca pasa desapercibido.
La delación y el control de cada ciudadano, si es que esta palabra cabe en el vocabulario y en el sistema represivo, cortan el aliento y hacen abortar los más mínimos deseos de cambio, de libertad, de autonomía individual de los habitantes de la isla.
En Máscaras, asistimos, como si de una obra teatral se tratase, al asesinato de un travesti vestido de Electra Garrigó, el personaje de Virgilio Piñera.
En realidad la obra, de sólo 233 páginas, cuenta dos historias, el trabajo detectivesco de Conde y la vida del dramaturgo Marqués. Allí, dos ciudades antagónicas se cruzan a todo lo largo del relato, La Habana y París. El encuentro de Conde, con Marqués, va a permitirle luchar contra sus propios prejuicios en contra de la homosexualidad. No hay que olvidar el odio y la persecución del régimen castrista en contra de la población LGTB, existente hasta hace muy pocos años. No hay que olvidar que la hija de Raúl Castro comenzó a liderar un programa para sacar a dicah comunidad del olvido y de la segregación donde habían sido arrinconados por varias décadas. Por lo que cabe recordar a los cientos de homosexuales que debieron abandonar la isla en el 80 cuando se les instó a subirse a las canoas, en esa gran migración hacia Miami conocida como Los Marielitos; una de las más grandes vergüenzas del régimen cubano. Tampoco hay que olvidar que muchos de ellos se pudrieron en las terribles cárceles de Cuba, una especie de oubliettes, celdas donde se olvidan a los prisioneros, tal y como se hacía en el Medioevo.
Máscaras, nos deja ver poco a poco la verdadera esencia de sus personajes, aunque cada uno de ellos quiera ocultar sus propios demonios, pero sobre todo ocultarlos a los demás. Los demás son los esbirros del régimen que están en todas partes y en ninguna, pareciera que son invisibles, pero están ahí, lo ven todo, lo escuchan todo, lo saben todo. Por lo que cada personaje vive con el miedo de no saber cuándo va a ser llamado para un interrogatorio, cuando va a perder la vida que ha llevado hasta ese momento, algunas, muy pocas en verdad, de privilegio, y otras, en realidad la mayoría, la vida por sobrevivir en un ambiente donde la felicidad pareciera proscrita. Sólo cuando hay música, los zombis, que son los habaneros, parecieran ser seres humanos; al menos esa es la lectura que hice en mi viaje.
Máscaras, es, ante todo, una obra sin esperanza, sin mañana. El ambiente es gris, a pesar de la luz del Caribe que lo baña, y cada personaje le da vueltas a su propia pesadilla. Conde, es un policía que no ama su oficio, ya que su verdadera vocación es la literatura; sólo que en un país donde no puede decirse lo que se quiere, ser escritor es bastante difícil. La actividad misma de escribir es considerada subversiva, pequeñoburguesa, inútil; por lo que el escritor es un traidor a la causa. No hay que olvidar que una parte del relato en cuestión ocurre en los años 60 y 70 del siglo pasado. No en vano Marqués recuerda a los intelectuales, artistas y escritores que debían dejar su actividad para ir a la zafra.
Máscaras, es, también, un recorrido de citas literarias que no están entre comillas ni en negrillas; pero están ahí para ser descubiertas por el lector. Es un recorrido por el ambiente literario francés y latinoamericano, como una forma de salvavidas para no morir de tedio o ahogado en un sistema que convierte a sus ciudadanos en sombras de sí mismos.
Para terminar, quiero hacer alusión al coraje de Leonardo Padura, a las garras que tiene para escribir contra un sistema represivo como es el de su país. Y lo que es más importante aún, a Padura se le concedió la ciudadanía española en el 2011, pero él sigue viviendo en el mismo barrio que lo vio nacer; dice que sólo en La Habana puede ser el gran conversador que es. Pero también es La Habana, con sus callejuelas y viejos portones, la fuente que nutre su mundo de ficción.
sábado, 23 de febrero de 2013
XXIX ENCUENTRO DE MUJERES POETAS DE ROLDANILLO

Colombia es un país misógino por excelencia, y también es un país que valora muy poco la producción intelectual y artística de sus ciudadanos. Y si hago esta afirmación es porque si bien los medios de comunicación cubren con creces las actividades, que yo llamaría de parranda, como la Feria de Manizales, el Carnaval de Barranquilla o el Reinado de Belleza de Cartagena, se olvidan de los Encuentros alrededor de la Literatura; como son el Encuentro de la Palabra de Ríosucio y el Encuentro de Mujeres Poetas de Roldanillo, así estos se encuentren cercanos a celebrar su XXIX versión.
Reconozco que los medios hacen cubrimiento del Hay Festival, de Cartagena. Pero lo hacen más por ser un encuentro internacional, que acoge escritores como Mario Vargas Llosa, o personas de la élite económica, que por un interés real en la cultura y en la literatura. Una prueba fehaciente de ello son los espacios dedicados a los chismes de la farándula en los noticieros de la televisión colombiana, algo que yo considero una verdadera vergüenza; no por la farándula en sí, cada cual es libre de tener sus propias obsesiones, sino por el hecho que en un noticiero se le dé importancia a estos hechos banales. Aunque también es cierto que los noticieros se han convertido en el medio más eficaz de hacer propaganda de las telenovelas que surgen todos los días en los canales privados de la televisión colombiana.
Es por ello que cedo este espacio a la poeta Águeda Pizarro Rayo, quien después de haber celebrado el XXXII aniversario del Museo Rayo con dos de los artistas más importantes del siglo XX, Marcel Duchamp y Andy Warhol, junto con el artista colombiano Manuel Hernández, está promoviendo el XXIX Encuentro de Mujeres Poetas de Roldanillo, a celebrarse del 16 al 21 de julio de 2013. Y al mismo tiempo está promoviendo el concurso de poesía escrita por mujeres más importante de Colombia, y posiblemente de América Latina; me refiero al concurso Ediciones Embalaje.
Carta abierta a las poetas colombianas o extranjeras residentes en Colombia:
Roldanillo, febrero 6 de 2013
Querida Poeta: Nos estamos acercando a nuestro XXIX Encuentro de Poetas Colombianas que se celebrará entre el 16 al 21 de julio en la sede del Museo Rayo en Roldanillo. La invitamos muy especialmente a unirse con su poesía a un evento que ha consolidado y reafirmado el lugar de la mujer en la literatura de nuestro país y que hace parte de la historia cultural del Valle del Cauca y de Colombia desde hace 29 años. Aunque el enfoque de nuestro certamen es la poesía femenina de Colombia y tenemos el cometido claro de rescatar lo perdido, conocer lo desconocido y reconocer lo logrado por las mujeres poetas de nuestro país, buscamos también hallarnos en el ámbito de la poesía mundial tanto la de habla hispana como la de otras lenguas y otras latitudes. Como el Museo Rayo, estamos en expansión. En el Museo, abrimos nuevos espacios dentro de la estructura icónica que nos identifica y traemos exposiciones de otras partes del planeta, de otros estilos y técnicas siempre con el propósito de mostrar las convergencias entre ellas y nosotros. Igualmente el Encuentro está en eclosión permanente y aspiramos a que los contactos entre poetas y poemas enriquezcan la obra de cada una.
Nuestro Encuentro diverso, plural, dinámico, reivindicativo es el vivo ejemplo de la integración de las artes que hace parte de la filosofía del Museo Rayo. Aquí llegan mujeres de todas partes de Colombia, de todas las edades, etnias y condiciones sociales. Escuchamos poesía oral o cantada: sonetos, décimas, trova, verso libre o experimental. La encontramos en teatro y performance, en danza y fotografía y en las obras de la artista invitada a exponer. Bailamos con los versos las negras y las “Almanegras” del Pacífico. Compartimos con las indígenas guambianas y chamíes, las académicas de la lengua, las “Almadres,” las estudiantes, las poetas de Roldanillo. Escuchamos conferencias acerca de nosotras y nuestra historia. Es una fiesta de reconocimiento en la que vemos nuestros poemas con la mirada de las demás, constelados en una conciencia renovada de la historia de la palabra femenina.
Usted dispondrá de 12 minutos para su recital, que es la materia prima del Encuentro. Será acogida por un público de sus congéneres en un ambiente respetuoso e incluyente. Aquí se celebra tanto la diversidad y la diferencia como la unicidad y la consonancia de las voces de las mujeres. Podrá participar en el Concurso Ediciones Embalaje y escuchar la premiación de las ganadoras del año pasado. Su voz se elevará entre las otras en un canto a nuestras vidas y nuestro encuentro.
Desde la muerte del Maestro Rayo, el Museo ha dado evidencia de su dinamismo. Se ha transformado sin perder su carácter único y se ha proyectado hacia el futuro. Los Encuentros de Poetas Colombianas han sido el impulso vital y oral que ha dado forma, ritmo y continuidad a su pervivencia.
Participe y celebre con nosotros este evento único. En espera de nuestro encuentro y nuestro reencuentro en julio,
AGUEDA PIZARRO RAYO
Directora
Encuentro de Mujeres Poetas Colombianas
Museo Rayo
Teléfono: (2) 229 86 23
Calle 8ª No 8-53 – Roldanillo (Valle-Colombia)
BASES PARA EL XXIII CONCURSO “EDICIONES EMBALAJE” 2013
1- La autora puede presentar un libro inédito de aproximadamente 30 hojas, escrito originalmente en castellano a máquina, en computador o a mano con letra clara.
2- La autora debe someter cuatro (4) copias de su libro identificadas sólo con seudónimo para la consideración del jurado.
3- El seudónimo se consignará a la hoja de vida junto con los nombres y apellidos, la dirección, los teléfonos, e-mail y un breve resumen de la actividad literaria de la autora.
4- La hoja de vida se entregará en sobre sellado junto con las copias.
5- La autora debe ser colombiana o residente en nuestro país, además de ser participante en el XXIX ENCUENTRO DE MUJERES POETAS COLOMBIANAS.
6- La obra poética se recibirá, teniendo como fechas únicas del 16 al 21 de julio, días en los que se celebrará el Encuentro de Poetas.
7- La obra debe presentarse personalmente ante la dependencia que el Museo designe.
8- El fallo será hecho con base en una lectura cuidadosa de todas las obras sometidas por los miembros del jurado, llegando por proceso de eliminación a un número reducido de finalistas cuyos nombres se conocerán en el momento de anunciar el premio.
9- El GRAN PREMIO consistirá en la edición de la obra por las EDICIONES EMBALAJE del Museo Rayo, diseñados por el maestro Omar Rayo. La autora recibirá cincuenta (50) ejemplares.
10- El premio será anunciado en una fecha posterior al XXIX Encuentro y el libro será lanzado en el XXX Encuentro con una lectura pública del libro o secciones de él.
11- No podrán participar ganadoras del Gran Premio de años anteriores.
12- Las cuatro (4) copias del libro no serán devueltas a las participantes.
martes, 19 de febrero de 2013
EL DERECHO A PENSAR DIFERENTE
El blog El Hilo de Ariadna, de www.elespectador.com, me ha dado la oportunidad de establecer contacto con personas que no siempre piensan como yo, algo que valoro mucho. El derecho a la disensión es una de las premisas de mi vida, creo que debería hacer parte de la educación; ello evitaría el fanatismo en el que caen miles de personas que consideran que sus ideas políticas y religiosas son las únicas que deben prevalecer. Si desde la casa y desde el aula, sin olvidar a los políticos, se hiciese énfasis en el derecho a pensar diferente, posiblemente, tendríamos un mundo más pacífico, o al menos más respetuoso. La persona que ataca a alguien que no piensa como ella solo se empequeñece ante los ojos de los demás, puesto que la agresión sólo es un síntoma que algo no va bien; es un signo de ignorancia y de poca inteligencia, entre otros aspectos. Y lo que es aún peor, si la persona que agrede a otro se considera católica, simplemente está faltando a uno de los pilares de esta religión de origen judeocristiano, la caridad. Amenazar a alguien porque no es creyente, o porque no comulga con nuestro credo político, desear su condena, así la otra persona no crea en las condenas eternas, solo en la terrenales, no deja de ser una gran paradoja, ya que yo diría que es la persona que desea el mal la que se está condenando a sí misma, por no decir que se está flagelando, puesto que imagino que después irá a confesarse por haberle deseado el mal a un congénere. Pero también es muy posible que sus palabras den paso al acto, lo que podría convertirla en homicida o asesina; o al menos en instigadora de lesiones personales, psicológicas, u homicidio o asesinato. Supongo que son esas mismas personas que se creen profundamente religiosas las que no paran de decir que hay que lograr la paz, y eso está muy bien, pero deberían pensar que para lograrlo lo primero que deberían de hacer es aceptar que los seres humanos no somos clones, que la libertad y el libre albedrío existen, que nada está escrito de antemano y que nadie tiene la verdad revelada, ni siquiera los sacerdotes; algunos de los cuales han cometido actos atroces contra menores de edad o contra mujeres indefensas. Y si escribo esta nota es porque me he sentido agredida por una persona que aparentemente hace del fanatismo religioso su razón de ser y que cree que solo su verdad cuenta. Es por ello que pienso poner en conocimiento de las autoridades el acoso del cual soy víctima, a ellos les daré los correos que he recibido, así como los datos personales de la persona en cuestión. De todas formas algunas personas de mi entorno privado ya están informadas de esta penosa situación.
Nota: Pueden leer también mi nota
LA LITERATURA ME HA HECHO LIBRE, publicada en este blog el día 14 de septiembre de 2012.
sábado, 16 de febrero de 2013
PARA LOS NOSTÁLGICOS DEL VATICANO
Esta semana renunció el papa Ratzinger y la gente no ha escatimado en decir que es valiente, generoso, me imagino que a su muerte lo convertirán en santo, en uno más de los miles de santos que hacen de la religión católica algo incomprensible cuando se habla de monoteísmo. Pero lo que me interesa es resaltar un excelente artículo que me ha hecho llegar Ricardo Bada titulado Las verdaderas razones de la renuncia del papa Benedicto XVI, escrito por Eduardo Febro y publicado en Página 12, pueden verlo en el siguiente enlace:
http://www.pagina12.com.ar/diario/elmundo/4-213961-2013-02-16.html
Les deseo buena lectura y buena reflexión.
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