viernes, 24 de mayo de 2013

LA COLECCIÓN WICAR EN DIÁLOGO CON ERNEST PIGNON-ERNEST

El Palacio de Bellas Artes y el Museo del Hospicio de la Condesa, de la ciudad de Lille (Francia), han apostado esta vez por una novedosa y extraordinaria exposición, un diálogo artístico y atemporal entre Wicar, artista, coleccionista, crítico de arte, mecenas, curador, del siglo XVIII y comienzos del XIX, con uno de los dibujantes más importantes de la actualidad, Ernest Pignon-Ernest. El caballero Wicar, como lo llaman en Francia, aprendiz y colaborador de David, fue ante todo un dibujante excelso que quiso ir aún más allá de la maestría que tenía para con el dibujo. Uno de los caminos que emprende, para comprender la historia del dibujo, es la de convertirse en coleccionista. Esta pasión lo acompañaría toda su vida, realizando a lo largo de ella tres grandes colecciones. La primera robada, y luego recuperada en gran parte en diversos sitios de anticuarios y galerías de arte europeas por él mismo o por sus contactos. Jean-Baptiste Wicar (1762-1834) fue además marchante de arte, curador y mecenas; pero sobre todo fue un gran conocedor de arte. El legado de Wicar a Lille, su ciudad natal, en el año de 1834, pocos días antes de su muerte, es inconmensurable. Su donación comprende cerca de 1300 obras, dibujos principalmente, que agrupan trabajos de Filipino Lippi, Botticelli, Miguel Ángel, Leonardo Da Vinci, Durero, Cranach, Poussin, entre otros grandes artistas. La exposición “Rasgos de Genio”, a la que hago referencia, nos muestra una pequeña parte de esta maravillosa colección; solo doscientas obras, algunas de las cuales nunca habían sido expuestas. Ya que, por paradójico que pueda parecernos, una gran parte de la Colección Wicar permanecía en el depósito del Palacio de Bellas Artes de Lille, sin que nadie se hubiese ocupado nunca de estudiarla y de darla a conocer. La Colección Wicar es, ante todo, una síntesis de la historia del dibujo, al menos de la historia del dibujo europeo que va del siglo XV hasta principios del siglo XIX. Son más de cuatrocientos años de la historia del dibujo, pero también de la historia europea, de eso no me cabe la menor duda. No en vano, Goethe, un gran enamorado de la naturaleza, decía que lo que no se dibujaba no existía. Máxime que la colección ha tomado nuevamente vida al establecer un diálogo con el gran artista contemporáneo Ernest Pignon-Ernest (1942), considerado uno de los más grandes dibujantes del siglo XX y lo que va del XXI. Pignon-Ernest es uno de los pioneros del Movimiento Street-Art. En la exposición “Rasgos de Genio” da una mirada al pasado, se reconoce en él como uno de sus discípulos; pero a la vez logra emanciparse, encuentra su propio lenguaje, su propio estilo, sobre todo porque logra integrar el pasado con el presente. Al abordar temas universales, y atemporales, como la muerte, nos sumerge en el en la época de la peste bubónica, y al mismo tiempo nos muestra la tragedia de la muerte en toda su dimensión, una especie de peste contemporánea, en el África negra. Y si hablo de peste contemporánea es porque pienso que el olvido de Occidente, con respecto a dicho territorio, y su permanente saqueo, bien podrían definirse como una peste que muestra sus pústulas todos los días; así Occidente, que se lucra de ellas, cierre los ojos y se tape las narices para no ver ni oler el terrible paisaje que no ha dejado de sembrar a lo largo de los siglos. También nos muestra la muerte y la desolación que dejan la guerra fratricida y el hambre que Occidente ha ayudado a sembrar; junto con la banalización de la violencia, en otras palabras la ceguera del hombre contemporáneo. La misma que nos describió José Saramago en su extraordinario libro Ensayo sobre la Ceguera. En este diálogo artístico no hay respuestas, no hay soluciones, no hay verdades reveladas; sólo hay desesperanza, drama, tragedia. En él vemos al hombre que camina a tientas, por lo que no reconoce el peligro, ni se interesa por él. En otras palabras los dioses lo han abandonado, le dan la espalda; seguramente se mofan de él, pobre mortal, que cree todavía que un mundo mejor es posible, pero que sigue obstinado en negarse a conocer la historia. A continuación les comparto algunas de las anotaciones que hice mientras recorría la exposición: -Toda la humanidad que se derrumba -No hay comprensión por el dolor humano -Pasamos al lado de la tragedia y le damos la espalda -La tragedia se incrusta en el paisaje, como en la masacre de los inocentes de Poussin y que Pignon-Ernest retoma, así que si no queremos verla, ella viene a tocarnos el hombro y a decirnos aquí estoy, de aquí no me muevo, así tú no quieras verme ni hablarme. Este mundo es el purgatorio y el infierno, cielo no hay, ni aquí, ni en ninguna otra parte, no hay esperanza por un mundo mejor. -Los muertos entran, o salen, no lo sabemos, no estamos muy seguros en que dirección atraviesan el umbral. -Es la peste agazapada en cada esquina, en el recodo de cada calle. -Los muertos se salen de las bóvedas e invaden el paisaje urbano. Los transeúntes pasan, los miran, y siguen indiferentes, las epidemias no importan, puesto que no es a ellos a quien ha tocado.

jueves, 16 de mayo de 2013

LA CARACAS DE GLORIA CEPEDA VARGAS

Los poemas que hoy publico, con el consentimiento escrito de su autora, la gran poeta e intelectual Gloria Cepeda Vargas, hacen parte de esos privilegios que rara vez no es dado recibir, son absolutamente hermosos. Más importante aún, son muy pero muy buenos. Cuando me los envió le escribí: “Me uno a ti en ese dolor inconmensurable de ver como tu Caracas amada se va difuminando en la nada, perdida en el vaho de los transeúntes, equivocando el camino, borrando las huellas que la identifican”. … Poder compartir tus poemas con los lectores del blog El Hilo de Ariadna tus poemas “es una forma de protestar por todo lo que está pasando, pero de una forma diferente, tú sabes de lo que hablo”. Ceder el espacio a estos versos profundos es rendir tributo a esta gran poeta colombiana que ha tenido la suerte de tener dos patrias, Colombia y Venezuela. Le ha cantado a las dos, y las dos le han dado alegrías y tristezas. En cada una de ellas ha dejado retazos de su vida, lleva cicatrices que ni la muerte podrá borrar. Gracias amiga por este regalo que hoy nos das. //POEMAS DE AMOR// I/ Caracas, te saludo/ a pesar de tus manos al revés/ no te has hundido aun/ ni eres ese acerico cruzado de alfileres./ Muchacha de clavel/ marimba loca/ un hilo de agua limpia/ guía los titubeos del sonámbulo./ Bella como una joven desnuda entre las aguas/ hecha toda de acero/ de humanidad intacta/ brindemos por tu traje del domingo/ por tus pies insumisos/ por lo que asoma/ esquivando cabezas destroncadas/ por lo difícil de escanciar el tiempo/ en un envase roto./ II Quizá no vuelva/ ese color donde no logro asirme/ todo es “tal vez”/ “quién sabe”/ “si acaso”/ “de repente”./ Tal vez/ no regrese la luna/ los libros de las ventas callejeras/ llenan la tarde de alas y graznidos/ un cafetín resiste/ una canción oída muchas veces/ escala las paredes./ Quizá/ tal vez/ si acaso/ el mundo es una caja ciega/ ¿caminamos o no?/ baila la cuerda floja./ II/ Nado y te alejas/ corro y te encaramas/ llamo y solo responde/ el glu glu del invierno/ y aquí me tienes/ escuchando tus cuitas/ saltándome tus baches/ adelante y atrás/ cofia de harina/ para atrás y adelante/ pase usted, comandante/ sabor de vino rancio/ globo roto./ En el aire tu pátina de menta/ los niños/ las mujeres/ los hombres verdaderos/ la cara de la luna que pretenden/ espolvorear con cal/ ellos mismos se inventan/ se reciclan/ se deshacen de espaldas al tsunami/ no es para mí este verde/ no quiero este café/ se te cayeron todas las escamas/ oscureció de pie./ III/ Hay que llamar las cosas por su nombre/ harta estoy de palabras con gorguera/ todos a media voz. Los poderosos/ es decir, los que tejen y destejen/ son alacranes con ponzoña de oro/ mientras los invisibles/ se juegan la ceniza/ en el macabro lance de la muerte./ Pasa la caravana/ enana de alma y grande de impudicia/ ¿habrá tiempo/ de rescatar el tiempo?/ IV/ Hay ciudades amables/ que nos pertenecieron/ alguna vez/ sillas al sol de un día irrepetible/ carpas para dormir con el amor./ Hay noches desatadas/ bajo el látigo rojo del espanto/ horas/ azules y profundas/ como para abrevarlas lentamente/ momentos ensartados/ en un hilo tan fino/ que se rompe al mirarlo/ ráfagas que guardamos/ con llave y cerradura/ minutos de papel/ rodando por las calles del olvido/ hay ciudades/ jardines/ trombas iluminadas/ pájaros que murieron/ pero siguen cantando./ Gloria Cepeda Vargas

lunes, 6 de mayo de 2013

LAS GRANDES MARCAS DE ROPA Y SU OSCURA RELACIÓN CON LA ESCLAVITUD

Foto encontrada en Internet 28 US al mes, ese es el salario promedio de un bengalí, 24 US si es mujer, por un promedio de 16 horas de trabajo al día; y aunque en algunos casos el salario puede ser del orden de los 40 US sigue siendo miserable. Pero puede ser menos si el feliz empleado debe contratar un ayudante para que pueda responder ante la exigencia de la fábrica occidental para la cual trabaja, oculta en una oscura y maloliente maquila. Hasta hace poco tiempo, enero 2013 exactamente, yo era un asidua visitante de la tienda sueca H&M por los bajos costos de la ropa que venden. Dejé de serlo, ya que en esos días vi un reportaje sobre las condiciones de verdadera esclavitud en las que trabajan los “empleados” de los talleres de confección del país más pobre del mundo, Bangladesh. Desde entonces decidí que no podía seguir usando ropa que fuese confeccionada por hombres, mujeres y niños, a los que se les violan todos los derechos, y a los que se les niega la posibilidad de construir una vida digna para ellos y para sus familias. En dicho reportaje también se acusaba al otro gran grupo sueco, Ikea. Lo que no sabía es que Mango, la cadena española, también utiliza esta forma aberrante de explotación humana para enriquecerse. Sólo lo supe con la gran catástrofe ocasionada por el edificio que se derrumbó, sede de múltiples “empresas” que suelen trabajar para estas y otras marcas. Mango reconoció, a través de un comunicado de prensa, que sólo la había utilizado “una vez” para la creación de modelos. http://www.fahrenheitmagazine.com/mango-admite-que-habia-hecho-un-pedido-a-un-fabricante-del-edificio-derrumbado/ Como quien dice, se lavó las manos y trató de ocultar lo inocultable. Ya para entonces sabía que Zara, la otra empresa española, se había comprometido a utilizar materiales respetuosos del medio ambiente; espero que así sea, de no ser así creo que también dibujaré una cruz sobre su nombre. Y es que yo estoy convencida que los consumidores somos también responsables de la explotación, léase esclavitud, a la que muchos de nuestros congéneres son condenados. Vivimos en una época donde todos los valores éticos se han borrado y donde las victorias, con respecto al respeto por los derechos humanos que habíamos ganado, están siendo pisoteadas por grupos inescrupulosos, empresas para las que el bienestar humano no cuenta. Pero también imagino que algunos de sus propietarios, o gerentes, se consideran a sí mismos religiosos devotos. Pienso, también, en la cantidad de dinero que deben de dar para los políticos amigos, para que desde el gobierno de turno les ayuden en sus prácticas maquiavélicas de expansión de mercado. Nota: Estoy completamente estupefacta al saber que el Banco Mundial considera que los trabajadores colombianos que devengan $2’000.000= son ricos. Me gustaría saber cuánto ganan los empleados que dan dicha cifra; eso sin contar cuánto ganan sus directivas. Con igual perplejidad leí que para el economista Christopher Pissarides, Premio Nobel de economía 2010, el salario mínimo en Colombia es muy alto. ¿Cuánto gana el señor en cuestión? ¿Cuánto pide por una sola conferencia? ¿Podría vivir con un salario de $589.500? ¿Aunque fuera el solo? Me gustaría mucho que me respondiese a estas preguntas. También me gustaría saber como hizo para estudiar si no fue respaldado por grandes sumas de dinero. En mi caso personal el estudio ha significado una gran inversión de dinero, sin él no habría podido ni ir a la universidad ni hacer posgrados; pero sobre todo, no hubiera podido tener ni la décima parte de la biblioteca que hoy tengo. Y eso que no soy rica, por más que el Banco Mundial quiera convencerme de lo contrario.

jueves, 25 de abril de 2013

CLARA SCHOENBORN EN LA FILBO

El sábado 27 de abril, en la Feria Internacional del Libro de Bogotá (FILBO), Ediciones Apidama presentará el libro Los Oficios en Clave de Atenea, de la poeta caleña, de origen alemán, Clara Schoenborn, ganadora del XXVIII Concurso Nacional Ediciones Embalaje-Museo Rayo 2011, organizado por el Encuentro de Mujeres Poetas de Roldanillo, bajo la égida de Águeda Pizarro. Precisamente, en dicho libro, aparecen los treinta poemas con los que ganó el concurso en cuestión. He leído el libro Los oficios en clave de Atenea cuatro veces sin que me canse, y lo que es más importante aún, siempre que hago una nueva lectura es como si fuese la primera vez. Eso es lo que sucede con la buena literatura, no se agota sino que sorprende una y otra vez; siempre hay nuevos descubrimientos, metáforas que pasaron desapercibidas porque estábamos ensimismados en otras que nos habían colmado el intelecto y la emoción, pero todas igualmente hermosas y llenas de sentido. Los oficios en clave de Atenea nos remiten a la diosa que todas llevamos dentro, por lo que somos una y todas a la vez. Escritora, Hechicera, Lesbiana, Menopáusica, Campesina, Negra, Pastora, Ama de Casa, Niña, Gitana, Embarazada, Presidiaria, Mendiga, Lapidada, Mutilada o Divorciada, son algunos de los oficios a los que le canta la poeta Clara Schoenborn. En el Preámbulo, El Regreso de Atenea, dice: “he regresado / con mis números de fuego,/ a borrar el tiempo / que olvidó la sal.” La sal que todo lo carcome no pudo hacer nada contra el tiempo, el tiempo de la diosa virgen y guerrera, la diosa que nació de la cabeza de Zeus, su hija preferida, su bienamada. La diosa que no bajó la cabeza ante ningún hombre, que no se arrodilló ni pidió perdón. Por eso somos sus hijas, nos hemos caído millones de veces pero siempre nos volvemos a levantar. Si hemos sido prostitutas o reas, despertamos como ingenieras o poetas. Despertamos “seduciendo los candados”, rompiendo grilletes, gritando hasta el delirio para luego recuperar la cordura. Por eso dice: “He regresado/ Mírame/ Estoy/ detrás de todos los espejos/ refractada entre infinitos/ven/ que juntas como serpientes/ somos mucho más/ que una mitad”. Oficios en caída libre, la primera parte del libro, hace alusión a la adolescente que todas llevamos dentro: “desempaco mis maletas/todos los días/ todos”; recordándonos que somos migrantes perpetuas, eternas errantes, que no poseemos nada porque nada nos han dado. Poseemos lo que nos hemos ganado con nuestras propias manos, por eso la “fascinación/por hundir mis dedos/ en la abotonadura de la realidad”. Y luego, en el poema Adúltera, nos recuerda “Cuánto duele el lodo/ cuando lo retiene una cadena”. En Menopáusica, la edad dorada, temida e incomprendida, nos damos cuenta que “el espejo tenía fronteras” y que si bien ya no parimos otros seres, si nos damos a luz a nosotras mismas: “Tendré que cuidar a esta recién nacida/ y la inventaré grande,/ahora que soy diosa”. Una nueva alusión a Atenea, pero también a la Dama del Lago, diosas dormidas y acurrucadas en el fondo de nuestros úteros; por lo que sentimos como sus dátiles desgranan uno a uno los óvulos infecundos, hasta agotarlos, con lo que nos otorgan la libertad. Oficios en el libro del agua, segunda parte, encontramos a la Campesina, la que con sus sabias manos hace parir la tierra y deja su “eco en la semilla”. A la Pastora que canta “toda yo soy una casa”, y que como un caracol lleva su hogar a cuestas, refugiándose de “la sombra de los lobos”. En Oficios de luciérnaga, tercera parte, reaparece nuevamente la viajera que somos en el poema Gitana, allí “todos los caminos rezan/ en la longitud de su falda”. En ella lleva oculto el “libro de agua (donde) tiemblan los paisajes” y en él escribe uno a uno los secretos de su pueblo milenario, imprime “letras en la sombra” y su lengua llama al “génesis”. Tal vez por eso en Hada, Clara Shoenborn dice: “qué fácil es descifrar/el reflejo de un horizonte”. Y en el de Artista, “su idioma está hecho/de caleidoscopios”. Oficios bajo el árbol de invierno, cuarta parte, es un enorme espejo de aumento que nos muestra “esa cicatriz que cuelga/ de su última arruga”. Lla Prostituta se conduele en el “sótano donde atrapó la niebla”, y la Fea, “apela a la oscilación del reloj/la misma que carcome/las campanillas en los espejos”. El poemario de Clara Scchoenborn posee la magia de sumergirnos en un laberinto de espejos donde no hay Dédalos que nos guíen. Sólo la clave de Atenea, música que sale de una cítara antigua, olvidada por Orfeo, nos permite balancearnos en los límites del delirio sin caer del todo en sus fauces. Sus oficios escarban en las profundidades de nuestro útero de diosas y nos recuerdan que por eso no hemos desaparecido de la faz de la tierra. Por último quiero decir que Clara Schoenborn es una excelente poeta que ha madurado su obra antes de decidirse a publicar. Es una mujer culta, melómana, refinada, exquisita, crítica, analítica, y mordaz en sus comentarios certeros e inteligentes. Una poeta que vale la pena leer y conocer. Pueden ver algunos de sus poemas en su blog, Lo que le dije al papel, en el siguiente vínculo: http://loqueledijealpapel.blogspot.fr/

miércoles, 24 de abril de 2013

MATRIMONIO PARA TODOS

Hoy me he levantado en un país más incluyente, más justo; lástima que no pueda decir más tolerante y menos violento. Francia aprobó ayer, por una mayoría aplastante, 331 votos a favor y 225 en contra, el matrimonio homosexual y la adopción de niños por parte de estas parejas. Espero que hoy se apruebe el matrimonio para todos, como se le llama en Francia, en Colombia, el país del sagrado corazón; pero afortunadamente laico, así les pese a muchos de los ciudadanos fanáticos que habitan en su territorio. Esta lucha, que no es otra que la reivindicación de derechos, y el clamor por una sociedad más justa e igualitaria, ha dejado los dos países que amo en un clima malsano de crispación y odio. Pero no siempre fue así. Si recordamos las sociedades griega y romana nos damos cuenta que el homosexualismo era una costumbre sexual bastante arraigada y que no era considerada “pecado”; entre otras, porque esa palabreja sólo llegó con el cristianismo, antes se hablaba de transgresiones. Considero que existen faltas, delitos, pero no creo en los pecados; mucho menos cuando se refiere a dos personas que se aman, que se respetan, que se ayudan y que establecen un vínculo para construir una vida juntos. Desafortunadamente los credos religiosos, no sólo hablo del catolicismo sino de todas las creencias en divinidades, son malsanos. ¿Cuál es el dios verdadero? ¿El de origen judeocristiano?, ¿Alá? o ¿Yahvé?. Esto sólo para referirme a las tres religiones supuestamente monoteístas. Y digo supuestamente ya que el número infinito de santos, junto con el culto mariano, hacen del catolicismo una religión no monoteísta, así los curas nos digan lo contrario. Cualquier religión, incluyendo las animistas, o el budismo, o los cultos ancestrales de nuestros pueblos aborígenes, está ancorada en la noche de los tiempos. En realidad son pensamientos mágico-religiosos que sólo tratan de explicar la creación dejando a un lado las explicaciones científicas, plausibles y corroborables que destruyen fácilmente cualquier mito concerniente a la creación de la vida. Si a los homosexuales se les niega el derecho a ser ciudadanos de primera no deberían pagar impuestos y el Estado estaría en la obligación de crear una verdadera asistencia social, que contemplara salud, educación, vivienda y trabajo para esta población vulnerable. Y digo vulnerable, ya que los católicos fundamentalistas, como es el caso de una parte de la sociedad francesa y colombiana, han querido convertirlos en poco menos que monstruos; olvidando que los verdaderos monstruos están en el seno de la Iglesia católica. Ser homosexual no es sinónimo de pederasta, eso parece ser algo que desconoce la gran mayoría de la gente, o bien es el argumento esgrimido por nuestros legisladores homófobos, y por los mismos curas que se escudan en una sotana para atacar a la mujer, y en muchos casos violar a los menores de edad. Personas como el procurador Ordoñez y su altavoz y álter ego Hoyos, o el senador Gerlein, o el de Barrera que hace pactos con iglesias cristianas, olvidando que Colombia es un país laico, son una vergüenza para la sociedad. Cada cual puede pensar lo que quiera, siempre y cuando su propia creencia no se imponga a los demás. El matrimonio civil es un derecho inalienable; el religioso, por el contrario, atañe a las iglesias, a ellas de decidir si lo aprueban o no. Por último, quisiera recordar a los fanáticos religiosos e intolerantes, que todo homosexual es hijo de una mujer y de un hombre. ¿Entonces habría que prohibir que las parejas heterosexuales engendren hijos o que los adopten? Además, ¿cuántos niños no son violados en el seno de su propio hogar, muchas veces con la complacencia de la madre?

miércoles, 10 de abril de 2013

NICOLÁS MADURO: EL HOMBRE QUE CREÍA QUE LOS PÁJAROS LE HABLABAN

América Latina, desde el punto de vista mítico, es un territorio mágico, surrealista, onírico, y desde el punto de vista histórico es un territorio que pasó de un Medioevo, traído por algunos españoles salidos de las cárceles y condenados a las galeras por crímenes diversos, a la Postmodernidad. La conquista y la colonia nunca le permitieron dar el paso a la Modernidad, de ahí que hemos saltado de una etapa de oscurantismo, liderada en cierta forma por Cisneros, Inquisidor General de España (1507-1517), a un período conocido como la Postmodernidad. Lo que para la mayoría de los pueblos que hoy habita la región que va del Río Bravo hasta la Patagonia, sólo significa tener acceso a un teléfono celular, pero que sigue ancorado en un imaginario mítico y legendario; producto del sincretismo religioso que surgió de la mezcla del dios del catolicismo, traído por los españoles e impuesto a fuego y espada, entre otros horrores, con los dioses que trajeron los esclavos que venían de África, ese terrible pasado que aún nos cuesta mirar cara a cara, y por supuesto, los dioses tutelares que hacían parte de las religiones prehispánicas. Nunca, por lo menos hasta ahora, un personaje histórico, como es Hugo Chávez, había sido considerado poco menos que un dios por sus contemporáneos, ni siquiera Simón Bolívar ha tenido ese supuesto reconocimiento. Conocemos muchos personajes legendarios, el Mío Cid es tal vez el referente más generalizado cuando pensamos en un hombre que se bate prácticamente solo contra un ejército y que sale triunfando sin ni siquiera sufrir un leve rasguño. Pero pasemos a Bolívar. Nadie ha pensado en el Libertador como un hombre elegido por una divinidad determinada, en este caso preciso por el dios de los católicos; pero si se ha hecho creer que Chávez es el elegido para sacar a América Latina de la pobreza ancestral que corroe sus vísceras. Incluso, tuvo el desparpajo de nombrar a su sucesor Nicolás Maduro como su “elegido” para continuar con su supuesta tarea de bienaventuranza. Hasta aquí se había tratado de crear la leyenda de un hombre llamado Hugo Chávez. Pero, ¿en qué momento al personaje supuestamente legendario tratan de convertirlo en un personaje mítico? Antes de responder a esta posible pregunta debo aclarar que un personaje mítico es atemporal, ahistórico, al menos en la mayoría de los casos. Ya que Jesús es histórico y sin embargo lo han convertido en el “elegido”, en el hijo de dios. De ahí la importancia del giro que le están dando al personaje de Chávez. Hasta ahora nadie había utilizado el término de “redentor” para referirse a alguien que no fuera Jesucristo, ni siquiera Bolívar tuvo ese honor. Pero Chávez si, algunos lo han llamado el redentor, el que habría salvado a América Latina. No hay que olvidar que a los pocos días del deceso de Hugo Chávez Frías ya se le había erigido una iglesia, un templo al que van a pedir favores los más necesitados o los que necesitan construir la nueva deidad. Y luego, como si fuese una simple casualidad, Nicolás Maduro dice que estando en el interior de una iglesia, no sé cual, un pajarito le cantó y ese pajarito era Chávez. Si al menos hubiese sido un águila, creo que hasta yo misma habría tenido algunas dudas, pero un pajarito…, si hubiera sido un cóndor, el ave sagrada de Los Andes, hubiera tenido todavía más dudas. Hay que aclarar que son los “elegidos”, en los pueblso mal llamados “naturales” son los chamanes, los que pueden hablar con los animales. Pero aquí el problema no es el tamaño del ave, sino lo que en la religión judeocristiana representa el descenso de la paloma, o sea el descenso del espíritu santo. En otras palabras, Hugo Chávez Frías sería nuestro nuevo redentor, nuestra nueva divinidad, la nueva senda en la cual encaminar nuestros pasos, el nuevo espíritu santo. Ahora bien, ¿es Nicolás Maduro la persona suficientemente preparada para ser capaz de ganar unas elecciones limpias en la Venezuela pos Chávez? No lo creo, ni siquiera con su argucia de utilizar el mito como un arma ideológica y amedrentadora. Ya veremos el resultado de los comicios el próximo domingo y toda mi suerte para Henrique Capriles, pero sobre todo para el pueblo venezolano.

jueves, 28 de marzo de 2013

MÓNICA SÁNCHEZ BELTRÁN Y NOHEMÍ

MUJERES CORAJE UN DESCENSO A LOS INFIERNOS Debo confesar que cuando vi los primeros titulares que se referían a un caso de esclavitud no fui capaz de leer los artículos de prensa que desarrollaban la noticia; sólo lo hice cuando Daniel Coronel publicó su columna narrando estos hechos desgarradores. Mi primera reacción fue de estupefacción, de cólera, e incluso de humillación, al ver como en un país que se considera democrático pueden suceder casos de tan extrema crueldad. Tampoco fui capaz de contarle a mi marido lo que había leído, como si la vergüenza, la misma que deberían sentir los victimarios, se hubiese apoderado de mis sentimientos y de mi ser. Ni siquiera leí la carta de Mónica Sánchez Beltrán, puesto que me refugié en una posición bastante infantil, como si escondiendo la cabeza en un hueco, a la manera de las avestruces, pudiera borrar lo que le había pasado a Nohemí, al menos es el nombre que le han dado en estos días, y lo que en este momento está soportando la también valerosa Mónica Sánchez Beltrán. Sólo fue anoche cuando encontré las fuerzas de buscar su blog http://navegandita.blogspot.ca/ Su lectura me sumió en un descenso a los infiernos inimaginable. El horror de los horrores, el último círculo dantesco, el averno tenebroso que suele envolver a muchas familias que se creen limpias de culpa; pero sobre todo que se consideran devotas católicas. Familias que al tener un leviatán en casa, en el caso de la familia Sánchez Beltrán, dos leviatanes, y tres si se cuenta a la abuela, la misma que habría hecho palidecer de envidia a la abuela de la cándida Eréndira, van por la vida destruyendo, arrasando, dejando tierra quemada, estéril. El valiente relato de Mónica hizo que considerara la posibilidad de escribir en mi blog mi consternación y mi solidaridad para con ella; pero sobre todo para expresarle mi solidaridad a Nohemí. Esa niña frágil, hoy convertida en una mujer valiente, en una guerrera, que aparentemente tiene la misma edad mía, 57 años, y a la que el matrimonio conformado por Eunice y Vitaliano le arrebató la infancia, la identidad, el cariño. En vez de brindarle protección, máxime que la había adoptado, la convirtió en esclava sexual, en “la esclavita de la casa, la que debía atender a toda la familia”. Desafortunadamente en Colombia, y en la mayoría de los países latinoamericanos, la explotación de las mujeres sigue siendo una estremecedora realidad. En este caso preciso, el trabajo doméstico, considerado uno de los más desprotegidos a nivel social, porque aunque existen leyes que lo regulan, lo que nos permite a muchas mujeres desarrollar nuestra actividad profesional, la verdad es que las familias que se lucran con este trabajo no les pagan lo que la ley laboral exige; y aunque no son todas, el porcentaje si es bastante elevado. Conozco un caso de una empleada, una mujer sin tacha, que trabajó por espacio de varios años en una familia que nunca le pagó lo que debía, ni tampoco la inscribió en el ya desaparecido Instituto de los Seguros Sociales, por lo que todos esos años simplemente no cuentan para su tiempo de cotización; por lo que es difícil pensar que algún día pueda obtener el derecho a la pensión por invalidez o por vejez. Es decir, la familia en cuestión ignoró la ley, ignoró a la sociedad, y se ignoró a sí misma como familia católica devota. Nunca se le pagaron los emolumentos a los que tenía derecho y se le pagaba un mes si un mes no, a veces se le pagaba la mitad del salario o la tercera parte; dependiendo del vaivén de las finanzas familiares. Finalmente ella encontró el valor para dejar el oprobio y marcharse. Y digo valor, ya que uno de los discursos manipuladores para reterner a una empleada doméstica es hacerle creer que ella es “como de la familia”; y al ser de la familia, pues su trabajo no cuenta, puesto que se piensa que al alimentarla ya se hace bastante. Se olvida – en verdad se cierran los ojos- que ellas, las empleadas domésticas, tienen derecho a un proyecto de vida digno, y que su trabajo es para alimentar y educar, entre otros aspectos, a su propia prole. Pero también las condenan al círculo vicioso de la pobreza, y se olvida que para que un país salga adelante se necesita no sólo de leyes sino de su aplicación y respeto. Pero este caso no es aislado, los casos de explotación doméstica pertenecen a la cotidianidad, incluso se han conocido casos de embajadas que han despedido a sus empleadas, después de años de trabajo, sin reconocerles los derechos que la ley colombiana estipula. Y lo que es peor, al menos en algunos casos, sin que haya habido consecuencias para las embajadas que explotan a las mujeres que trabajan en dichos menesteres.

jueves, 21 de marzo de 2013

LA PROSTITUCIÓN Y LAS ALTAS ESFERAS POLÍTICAS, SOCIALES y RELIGIOSAS

Ayer en la noche la televisión francesa emitió un programa dedicado a Dominique Strauss-Khan, tratando de desentrañar el origen psicológico de su más que evidente gusto por las prostitutas; y sobre todo el menosprecio del que hace gala cuando habla de las mujeres. Y hoy, como si fuera poco, encuentro en www.elespectador.com un video realizado nada menos que por la firma Louis Vuitton, en la que se hace apología de este oficio en el que la mujer se convierte en mercancía; tal y como lo señalaba el político francés en muchas de las conversaciones que le fueron interceptadas. El video pretende vender los artículos de alta gama de la firma en cuestión, pero omite que nunca podrían ser comprados por una mujer que se vende por unos cuantos euros en las calles parisinas. Omite, también, que además son explotadas por el chulo que las tortura y que las viola cuando se le antoja. Una cosa es el mundo de la prostitución de hoteles como el Carlton de la ciudad de Lille; donde al parecer DSK, como él prefiere que lo llamen, habría ejercido su actividad de proxeneta, mientras ocupaba la presidencia del FMI y otra cosa es el mundo de la prostitución de las calles o de los puertos o de las estaciones de trenes o de los parques. Y si utilizo la palabra proxeneta, para referirme al político en cuestión, no es porque lo respete, sino porque imagino que él mismo nunca debió pensar que era un chulo de poca monta; así sus actuaciones demuestren lo contrario. El drama de la prostitución, femenina y masculina, es una vergüenza para la sociedad. Nunca he entendido como un hombre, que se cree hombre, puede pagarle a una mujer, o a un hombre, para tener sexo; y ni que hablar de los que pagan por acostarse con menores de edad. Pero también me refiero a los machos alfas que van por las calles haciendo ostentación de sus hormonas y creyendo que si no se acuestan con todas las mujeres que atraviesan su camino dejan de ser viriles. Imagino que su autoestima está basada en el número semanal, o mensual, de las mujeres con las que supuestamente tuvieron sexo. Y digo supuestamente, ya que tener sexo es mucho más que una rápida relación en la que la mujer que recibe el pago sólo está pensando en que se acabe pronto para seguir con el próximo cliente. Lastimosamente el vínculo de los poderosos, léase empresarios, políticos, deportistas, y un largo etc… con el mundo de la prostitución, no es algo nuevo; incluso hay que recordar a muchos curas que en la iglesia, delante de los fieles, pregonan la abstinencia sexual, pero en los bares o en callejuelas oscuras dan rienda suelta a la práctica que tanto condenan. El papa Borgia sabía mucho de esto, pero también de incesto. Y en la actualidad es de todos sabido los nexos que hay entre algunos representantes del Vaticano con la mafia y el proxenetismo. Incluso en estos días leía que en uno de los palacios que pertenecen a la Iglesia, ubicado en Roma, funcionaría un club nocturno de prostitución de homosexuales. Es más, en la pasada década de los 80 se hablaba que el verdadero dueño de algunos de los clubes nocturnos de París, como el Lido, eran propiedad del Vaticano. Y Colombia no se queda atrás. Los políticos, paramilitares, guerrilleros, empresarios, se pagan favores entre sí con el regalo que significa entregar, por unas horas o por unos días, a una mujer joven, posiblemente esclavizada por el proxeneta de turno. Pero también están las mujeres proxenetas. Hace algunos años una mujer me contaba que su marido, un antiguo senador, recibía niñas púberes, entregadas por sus propias madres, con tal de recibir un empleo en algún fortín del Estado. La mujer que me hizo esta confidencia nunca fue capaz de divorciarse y mucho menos de denunciar a su conyugue. Supongo que, entre muchos otros aspectos, siempre ha primado el bienestar económico y social que su matrimonio le otorga. Y si digo ésto, es porque de una forma u otra, toda la sociedad es cómplice, por omisión o por acción, de este flagelo que no deja de crecer y que permea todos los círculos sociales y económicos del país. No hay que olvidar que muchas prostitutas son también madres de familia, que aunque trabajan no alcanzan a llegar a final de mes; o estudiantes universitarias que no tienen otra forma de conseguir dinero para pagar las matrículas exorbitantes de las universidades privadas e incluso de las universidades públicas. Pero también hay otras razones, una infinidad, supongo. Como también es cierto que no todas las prostitutas son obligadas a ejercer el oficio, sólo cabría preguntarse ¿hasta qué punto fueron libres para tomar una decisión como esa?

miércoles, 13 de marzo de 2013

Uno de los orígenes de la violencia en contra de la mujer

(Afiche encontrado en Internet) Cuando se habla de violencia en contra de la mujer es necesario tener en cuenta que este aspecto tiene raíces históricas muy profundas y que no debe minimizarse ni ignorarse. En el caso de la mujer occidental, hay que buscar las raíces en las sociedades griega y romana, misóginas por excelencia. Pero también hay que buscar las raíces en la persecución que hizo la Iglesia en contra de la mujer a la que llamó despectivamente “bruja”, mote que aún se sigue utilizando cuando se desea desprestigiarla. La bruja, ese personaje de los cuentos infantiles, que produce miedo, y a veces asco, en realidad hace alusión a mujeres sabias, que poseían conocimientos muy profundos sobre las plantas curativas y además eran las depositarias de un legado milenario. Su sapiencia estaba íntimamente ligada a la religión de origen panteísta, tan en boga en las sociedades campesinas de la antigüedad, incluso en las sociedades campesinas del Medioevo. Cuando el cristianismo comienza a expandirse en Europa se tropieza con los dioses y diosas tutelares y con los espíritus del bosque, a los cuales los campesinos les rendían culto. Pero no será hasta más tarde (siglo XIV) que la persecución en contra de las creencias campesinas comenzará en todo su horror. Me refiero a la cacería de brujas. La persecución se hizo directamente hacia la mujer, puesto que en la ideología judeocristiana es ella el símbolo de la perdición del hombre. La supremacía masculina no podía tolerar que hubiese mujeres sabias, con profundos conocimientos curativos; ello le contrarrestaba el poder omnipotente que los prelados de la Iglesia deseaban imponer a todos los estamentos sociales de la época. Al mismo tiempo que les permitía ahogar todo el rescoldo de las religiones paganas y entronizar aún más el culto mariano, que tanto daño le ha hecho a la mujer occidental. La tortura, la vejación y el asesinato de miles de mujeres, sentó las bases de la demonización de la mujer, por lo que muchos hombres se han sentido desde entonces autorizados para martirizarla e incluso para asesinarla. La imagen de la bruja, poseedora de todos los males, quedó ancorada en lo más profundo del imaginario colectivo; y deshacer esa imagen es una labor que todos deberíamos tener como una prioridad en nuestras vidas, en nuestro quehacer diario, en nuestras actuaciones en familia y en la sociedad. [1] (2008). Es por ello que quisiera hacer alusión a Jules Michelet (1789-1874), y a su libro “La bruja. Un estudio de las supersticiones de la Edad Media”. Con la lectura de Michelet tuve una agradable sorpresa puesto que me encontré con un hombre feminista. Él mismo declara: “me siento profundamente hijo de la mujer”. Con su libro busca hacer una reivindicación del papel jugado por la mujer en la historia francesa y al mismo tiempo rendirle un tributo. Seguramente las reflexiones de Michelet tienen origen en las posesas de Loudun, de Aix y de Louviers. [2], y para entender este oscuro episodio, liderado por la Iglesia, Michelet se remontó a los orígenes de la bruja: “Durante mil años, la Bruja fue el único médico del pueblo. Los emperadores, los reyes, la gran nobleza tenían algunos médicos de Salerno, musulmanes, judíos, pero la masa del pueblo no consultaba más que a la Saga o a la mujer-sabia. Si no curaba, se la atacaba, se la llamaba bruja. Pero generalmente, por un respeto mezclado de temor, se le llamaba igual que a las Hadas, Buena mujer o Bella dama... La Iglesia, que la odiaba profundamente, contribuyó a fundar su monopolio para conseguir la extinción de la Bruja. En el siglo XV declaró que si la mujer se atrevía a curar, sin haber estudiado, sería considerada bruja y debería morir.” La Iglesia se armó contra la mujer médica, por eso la condenó con el nombre de bruja y la persiguió incansablemente; y al mismo tiempo creó una tortura psicológica que devastó a la mujer: la Universidad, creada en el siglo XII, le cierró las puertas. Así que si para ejercer una profesión, como la medicina, era necesario tener un título, la mujer quedaba simple y llanamente por fuera de todo acceso al conocimiento científico. De ahí a la cacería de brujas, no había sino un paso. -------------------------------------------------------------------------------- [1] El personaje de la bruja lo desarrollé ampliamente en el libro “… de ninfas, hadas, gnomos y otros seres fantásticos”. Editorial Blé. 2008 [2] En la década de 1970 tuve la oportunidad de ver una película que nunca olvidé y cuyo argumento central era el drama vivido por las monjas de Loudun, su título era “Los demonios de Loudun”, (realizada en 1971 por Ken Russell, y protagonizada por Vanessa Redgrave y Oliver Reed). Nota: Para entender aún más este terrible flagelo pueden leer el artículo que publiqué sobre los tabúes de la menstruación: http://blogs.elespectador.com/elhilodeariadna/2013/01/17/tabues-y-prohibiciones-derivados-de-la-menstruacion/ También está publicado en este blog

miércoles, 6 de marzo de 2013

LEONARDO PADURA

Debo confesar que hasta la publicación de El hombre que amaba los perros, el nombre de Leonardo Padura no me decía nada; también debo confesar que aún no he leído dicho libro, puesto que debo esperar a conseguirlo en español, sería una verdadera ironía que lo leyera en francés. El que si pude leer, con un placer que alargué con cuentagotas, para que no se acabara muy rápido, fue Máscaras, uno de los libros donde el protagonista es su extraordinario personaje Mario Conde. Cuando escuché hablar por primera vez de Padura, y supe que básicamente su obra literaria había estado consagrada a la literatura detectivesca, no imaginé nunca que su obra pudiese contener tanta belleza y tanto dolor; pero sobre todo tanto tantísimo miedo. He leído pocas novelas del género negro, así que no puedo decir con propiedad si esta característica de Padura es única o generalizada; pero lo que sí es cierto es que en su obra puede leerse, respirarse, olerse y hasta degustar y tocar el bajo fondo de La Habana. Puede sentirse el miedo que circula por las calles, ese miedo atávico que conocen muy bien los cubanos y que la mayoría de ellos trata de ocultar, no sólo a los turistas o a la familia, sino ocultárselos a ellos mismos. Es el mismo miedo que respiré, día tras día, en un viaje que realicé a la isla en 2007 y que me abrió los ojos ante todas las leyendas que han querido inventar con respecto a la revolución cubana. En ese viaje me di cuenta que los Castro lo único que han construido es un feudo que controlan con mano férrea y donde ni el vuelo de una mosca pasa desapercibido. La delación y el control de cada ciudadano, si es que esta palabra cabe en el vocabulario y en el sistema represivo, cortan el aliento y hacen abortar los más mínimos deseos de cambio, de libertad, de autonomía individual de los habitantes de la isla. En Máscaras, asistimos, como si de una obra teatral se tratase, al asesinato de un travesti vestido de Electra Garrigó, el personaje de Virgilio Piñera. En realidad la obra, de sólo 233 páginas, cuenta dos historias, el trabajo detectivesco de Conde y la vida del dramaturgo Marqués. Allí, dos ciudades antagónicas se cruzan a todo lo largo del relato, La Habana y París. El encuentro de Conde, con Marqués, va a permitirle luchar contra sus propios prejuicios en contra de la homosexualidad. No hay que olvidar el odio y la persecución del régimen castrista en contra de la población LGTB, existente hasta hace muy pocos años. No hay que olvidar que la hija de Raúl Castro comenzó a liderar un programa para sacar a dicah comunidad del olvido y de la segregación donde habían sido arrinconados por varias décadas. Por lo que cabe recordar a los cientos de homosexuales que debieron abandonar la isla en el 80 cuando se les instó a subirse a las canoas, en esa gran migración hacia Miami conocida como Los Marielitos; una de las más grandes vergüenzas del régimen cubano. Tampoco hay que olvidar que muchos de ellos se pudrieron en las terribles cárceles de Cuba, una especie de oubliettes, celdas donde se olvidan a los prisioneros, tal y como se hacía en el Medioevo. Máscaras, nos deja ver poco a poco la verdadera esencia de sus personajes, aunque cada uno de ellos quiera ocultar sus propios demonios, pero sobre todo ocultarlos a los demás. Los demás son los esbirros del régimen que están en todas partes y en ninguna, pareciera que son invisibles, pero están ahí, lo ven todo, lo escuchan todo, lo saben todo. Por lo que cada personaje vive con el miedo de no saber cuándo va a ser llamado para un interrogatorio, cuando va a perder la vida que ha llevado hasta ese momento, algunas, muy pocas en verdad, de privilegio, y otras, en realidad la mayoría, la vida por sobrevivir en un ambiente donde la felicidad pareciera proscrita. Sólo cuando hay música, los zombis, que son los habaneros, parecieran ser seres humanos; al menos esa es la lectura que hice en mi viaje. Máscaras, es, ante todo, una obra sin esperanza, sin mañana. El ambiente es gris, a pesar de la luz del Caribe que lo baña, y cada personaje le da vueltas a su propia pesadilla. Conde, es un policía que no ama su oficio, ya que su verdadera vocación es la literatura; sólo que en un país donde no puede decirse lo que se quiere, ser escritor es bastante difícil. La actividad misma de escribir es considerada subversiva, pequeñoburguesa, inútil; por lo que el escritor es un traidor a la causa. No hay que olvidar que una parte del relato en cuestión ocurre en los años 60 y 70 del siglo pasado. No en vano Marqués recuerda a los intelectuales, artistas y escritores que debían dejar su actividad para ir a la zafra. Máscaras, es, también, un recorrido de citas literarias que no están entre comillas ni en negrillas; pero están ahí para ser descubiertas por el lector. Es un recorrido por el ambiente literario francés y latinoamericano, como una forma de salvavidas para no morir de tedio o ahogado en un sistema que convierte a sus ciudadanos en sombras de sí mismos. Para terminar, quiero hacer alusión al coraje de Leonardo Padura, a las garras que tiene para escribir contra un sistema represivo como es el de su país. Y lo que es más importante aún, a Padura se le concedió la ciudadanía española en el 2011, pero él sigue viviendo en el mismo barrio que lo vio nacer; dice que sólo en La Habana puede ser el gran conversador que es. Pero también es La Habana, con sus callejuelas y viejos portones, la fuente que nutre su mundo de ficción.

sábado, 23 de febrero de 2013

XXIX ENCUENTRO DE MUJERES POETAS DE ROLDANILLO

Colombia es un país misógino por excelencia, y también es un país que valora muy poco la producción intelectual y artística de sus ciudadanos. Y si hago esta afirmación es porque si bien los medios de comunicación cubren con creces las actividades, que yo llamaría de parranda, como la Feria de Manizales, el Carnaval de Barranquilla o el Reinado de Belleza de Cartagena, se olvidan de los Encuentros alrededor de la Literatura; como son el Encuentro de la Palabra de Ríosucio y el Encuentro de Mujeres Poetas de Roldanillo, así estos se encuentren cercanos a celebrar su XXIX versión. Reconozco que los medios hacen cubrimiento del Hay Festival, de Cartagena. Pero lo hacen más por ser un encuentro internacional, que acoge escritores como Mario Vargas Llosa, o personas de la élite económica, que por un interés real en la cultura y en la literatura. Una prueba fehaciente de ello son los espacios dedicados a los chismes de la farándula en los noticieros de la televisión colombiana, algo que yo considero una verdadera vergüenza; no por la farándula en sí, cada cual es libre de tener sus propias obsesiones, sino por el hecho que en un noticiero se le dé importancia a estos hechos banales. Aunque también es cierto que los noticieros se han convertido en el medio más eficaz de hacer propaganda de las telenovelas que surgen todos los días en los canales privados de la televisión colombiana. Es por ello que cedo este espacio a la poeta Águeda Pizarro Rayo, quien después de haber celebrado el XXXII aniversario del Museo Rayo con dos de los artistas más importantes del siglo XX, Marcel Duchamp y Andy Warhol, junto con el artista colombiano Manuel Hernández, está promoviendo el XXIX Encuentro de Mujeres Poetas de Roldanillo, a celebrarse del 16 al 21 de julio de 2013. Y al mismo tiempo está promoviendo el concurso de poesía escrita por mujeres más importante de Colombia, y posiblemente de América Latina; me refiero al concurso Ediciones Embalaje. Carta abierta a las poetas colombianas o extranjeras residentes en Colombia: Roldanillo, febrero 6 de 2013 Querida Poeta: Nos estamos acercando a nuestro XXIX Encuentro de Poetas Colombianas que se celebrará entre el 16 al 21 de julio en la sede del Museo Rayo en Roldanillo. La invitamos muy especialmente a unirse con su poesía a un evento que ha consolidado y reafirmado el lugar de la mujer en la literatura de nuestro país y que hace parte de la historia cultural del Valle del Cauca y de Colombia desde hace 29 años. Aunque el enfoque de nuestro certamen es la poesía femenina de Colombia y tenemos el cometido claro de rescatar lo perdido, conocer lo desconocido y reconocer lo logrado por las mujeres poetas de nuestro país, buscamos también hallarnos en el ámbito de la poesía mundial tanto la de habla hispana como la de otras lenguas y otras latitudes. Como el Museo Rayo, estamos en expansión. En el Museo, abrimos nuevos espacios dentro de la estructura icónica que nos identifica y traemos exposiciones de otras partes del planeta, de otros estilos y técnicas siempre con el propósito de mostrar las convergencias entre ellas y nosotros. Igualmente el Encuentro está en eclosión permanente y aspiramos a que los contactos entre poetas y poemas enriquezcan la obra de cada una. Nuestro Encuentro diverso, plural, dinámico, reivindicativo es el vivo ejemplo de la integración de las artes que hace parte de la filosofía del Museo Rayo. Aquí llegan mujeres de todas partes de Colombia, de todas las edades, etnias y condiciones sociales. Escuchamos poesía oral o cantada: sonetos, décimas, trova, verso libre o experimental. La encontramos en teatro y performance, en danza y fotografía y en las obras de la artista invitada a exponer. Bailamos con los versos las negras y las “Almanegras” del Pacífico. Compartimos con las indígenas guambianas y chamíes, las académicas de la lengua, las “Almadres,” las estudiantes, las poetas de Roldanillo. Escuchamos conferencias acerca de nosotras y nuestra historia. Es una fiesta de reconocimiento en la que vemos nuestros poemas con la mirada de las demás, constelados en una conciencia renovada de la historia de la palabra femenina. Usted dispondrá de 12 minutos para su recital, que es la materia prima del Encuentro. Será acogida por un público de sus congéneres en un ambiente respetuoso e incluyente. Aquí se celebra tanto la diversidad y la diferencia como la unicidad y la consonancia de las voces de las mujeres. Podrá participar en el Concurso Ediciones Embalaje y escuchar la premiación de las ganadoras del año pasado. Su voz se elevará entre las otras en un canto a nuestras vidas y nuestro encuentro. Desde la muerte del Maestro Rayo, el Museo ha dado evidencia de su dinamismo. Se ha transformado sin perder su carácter único y se ha proyectado hacia el futuro. Los Encuentros de Poetas Colombianas han sido el impulso vital y oral que ha dado forma, ritmo y continuidad a su pervivencia. Participe y celebre con nosotros este evento único. En espera de nuestro encuentro y nuestro reencuentro en julio, AGUEDA PIZARRO RAYO Directora Encuentro de Mujeres Poetas Colombianas Museo Rayo Teléfono: (2) 229 86 23 Calle 8ª No 8-53 – Roldanillo (Valle-Colombia) BASES PARA EL XXIII CONCURSO “EDICIONES EMBALAJE” 2013 1- La autora puede presentar un libro inédito de aproximadamente 30 hojas, escrito originalmente en castellano a máquina, en computador o a mano con letra clara. 2- La autora debe someter cuatro (4) copias de su libro identificadas sólo con seudónimo para la consideración del jurado. 3- El seudónimo se consignará a la hoja de vida junto con los nombres y apellidos, la dirección, los teléfonos, e-mail y un breve resumen de la actividad literaria de la autora. 4- La hoja de vida se entregará en sobre sellado junto con las copias. 5- La autora debe ser colombiana o residente en nuestro país, además de ser participante en el XXIX ENCUENTRO DE MUJERES POETAS COLOMBIANAS. 6- La obra poética se recibirá, teniendo como fechas únicas del 16 al 21 de julio, días en los que se celebrará el Encuentro de Poetas. 7- La obra debe presentarse personalmente ante la dependencia que el Museo designe. 8- El fallo será hecho con base en una lectura cuidadosa de todas las obras sometidas por los miembros del jurado, llegando por proceso de eliminación a un número reducido de finalistas cuyos nombres se conocerán en el momento de anunciar el premio. 9- El GRAN PREMIO consistirá en la edición de la obra por las EDICIONES EMBALAJE del Museo Rayo, diseñados por el maestro Omar Rayo. La autora recibirá cincuenta (50) ejemplares. 10- El premio será anunciado en una fecha posterior al XXIX Encuentro y el libro será lanzado en el XXX Encuentro con una lectura pública del libro o secciones de él. 11- No podrán participar ganadoras del Gran Premio de años anteriores. 12- Las cuatro (4) copias del libro no serán devueltas a las participantes.

martes, 19 de febrero de 2013

EL DERECHO A PENSAR DIFERENTE

El blog El Hilo de Ariadna, de www.elespectador.com, me ha dado la oportunidad de establecer contacto con personas que no siempre piensan como yo, algo que valoro mucho. El derecho a la disensión es una de las premisas de mi vida, creo que debería hacer parte de la educación; ello evitaría el fanatismo en el que caen miles de personas que consideran que sus ideas políticas y religiosas son las únicas que deben prevalecer. Si desde la casa y desde el aula, sin olvidar a los políticos, se hiciese énfasis en el derecho a pensar diferente, posiblemente, tendríamos un mundo más pacífico, o al menos más respetuoso. La persona que ataca a alguien que no piensa como ella solo se empequeñece ante los ojos de los demás, puesto que la agresión sólo es un síntoma que algo no va bien; es un signo de ignorancia y de poca inteligencia, entre otros aspectos. Y lo que es aún peor, si la persona que agrede a otro se considera católica, simplemente está faltando a uno de los pilares de esta religión de origen judeocristiano, la caridad. Amenazar a alguien porque no es creyente, o porque no comulga con nuestro credo político, desear su condena, así la otra persona no crea en las condenas eternas, solo en la terrenales, no deja de ser una gran paradoja, ya que yo diría que es la persona que desea el mal la que se está condenando a sí misma, por no decir que se está flagelando, puesto que imagino que después irá a confesarse por haberle deseado el mal a un congénere. Pero también es muy posible que sus palabras den paso al acto, lo que podría convertirla en homicida o asesina; o al menos en instigadora de lesiones personales, psicológicas, u homicidio o asesinato. Supongo que son esas mismas personas que se creen profundamente religiosas las que no paran de decir que hay que lograr la paz, y eso está muy bien, pero deberían pensar que para lograrlo lo primero que deberían de hacer es aceptar que los seres humanos no somos clones, que la libertad y el libre albedrío existen, que nada está escrito de antemano y que nadie tiene la verdad revelada, ni siquiera los sacerdotes; algunos de los cuales han cometido actos atroces contra menores de edad o contra mujeres indefensas. Y si escribo esta nota es porque me he sentido agredida por una persona que aparentemente hace del fanatismo religioso su razón de ser y que cree que solo su verdad cuenta. Es por ello que pienso poner en conocimiento de las autoridades el acoso del cual soy víctima, a ellos les daré los correos que he recibido, así como los datos personales de la persona en cuestión. De todas formas algunas personas de mi entorno privado ya están informadas de esta penosa situación. Nota: Pueden leer también mi nota LA LITERATURA ME HA HECHO LIBRE, publicada en este blog el día 14 de septiembre de 2012.

sábado, 16 de febrero de 2013

PARA LOS NOSTÁLGICOS DEL VATICANO

Esta semana renunció el papa Ratzinger y la gente no ha escatimado en decir que es valiente, generoso, me imagino que a su muerte lo convertirán en santo, en uno más de los miles de santos que hacen de la religión católica algo incomprensible cuando se habla de monoteísmo. Pero lo que me interesa es resaltar un excelente artículo que me ha hecho llegar Ricardo Bada titulado Las verdaderas razones de la renuncia del papa Benedicto XVI, escrito por Eduardo Febro y publicado en Página 12, pueden verlo en el siguiente enlace: http://www.pagina12.com.ar/diario/elmundo/4-213961-2013-02-16.html Les deseo buena lectura y buena reflexión.

miércoles, 6 de febrero de 2013

KÄTHE KOLLWITZ

Solemos pensar en Europa como un continente cercano a una especie de tierra prometida, de paraíso perdido. No obstante, solemos ignorar, aunque los medios de comunicación nos lo recuerden todos los días, la crisis en la que está sumida. No es sino pensar en España, Portugal, Italia, Grecia, o en la pobreza y violencia in crescendo que azota Francia. Pero esto no es nada nuevo, sobre todo si miramos la etapa azul de Picasso, o el expresionismo alemán, para percatarnos del terrible drama de la mayor parte de la población de entre guerras o de la población de finales del siglo XIX o comienzos del XX, para entender un poco más la tragedia, en varios actos, de los excluidos, de los parias de la opulencia. Es el caso de la artista Käthe Kollwitz (1867-1945) cuya existencia ignoraba hasta el pasado 26 de enero cuando de la mano de mi amigo Ricardo Bada, y de su esposa Diny, mi marido y yo la descubrimos en un rincón de Colonia. Ese día compré uno de los libros sobre su obra y desde entonces no dejo de pensar en ella ni de darle una que otra mirada a una pequeña parte de su extensa producción, donde está plasmada la miseria humana en toda su dimensión. No soy de las personas que creen que el hombre (hablo de la especie no del género), es un ser predestinado a la felicidad. Por el contrario, la historia no deja de recordarme que la salvación y el paraíso son solo utopías que ayudan a las masas a aceptar como borregos la vida de hambre y el horror de la soledad. Los proletarios, esa nueva clase que surge después de la Revolución Industrial, condenados a un infierno en vida deambulan por sus obras; no puedo evitar que algunos de sus personajes me hagan pensar en Los comedores de patatas, de Vincent Van Gogh. Los retratos de Käthe Kollwitz son rostros agónicos, desprovistos de vida, los ojos están desmesuradamente abiertos, como si hubiesen visto todo, sabiendo que no hay mañana o al menos que el mañana es una farsa, que el hambre y la miseria están ahí, cercándolos, como barrotes de hierro que les impiden salir del infierno al que han sido lanzados, lo que no deja de recordarme esas maravillosas, pero terribles pinturas, El Aquelarre o el Gran Cabrón de Francisco de Goya y Lucientes, que realizara en su casa La Quinta del Sordo, para pensar una vez más que la redención humana no existe, que es solo una mascarada que pregonan los diferentes cultos, y los políticos de turno, para conducirnos en esta efímera vida como los borregos a los que hacía mención. Käthe Kollwitz, primera mujer en ser aceptada en la Akademie der Künste berlinesa, fue una enemiga declarada del régimen nazi, pacifista por convicción, por lo que su obra fue retirada de los museos y se le prohibió exponerla en galerías; a pesar que su escultura titulada Madre e hijo fue utilizada como propaganda nazi. En 1960 se creó el Premio Käthe Kollwitz. Hoy en día su obra está expuesta en los museos de Berlín y Colonia que ostentan su nombre. No muy lejos del museo de Colonia, al que hago referencia, está la iglesia de San Albano, más bien sus ruinas, donde están expuestas dos de sus esculturas que representan a unos padres dolientes; no hay que olvidar que uno de sus hijos había muerto en la Primera Guerra Mundial. Ricardo y Diny nos contaron, a mi marido y a mí, que dichas esculturas son una réplica, también realizada por Käthe Kollwitz, de las esculturas que hoy en día se encuentran en un cementerio militar de Bélgica donde reposan los restos de su hijo. Los padres dolientes representan a Käthe y a su esposo; una hermosa forma de recordar al hijo perdido por la furia y la locura humana.

miércoles, 30 de enero de 2013

TOMATITO, COLONIA A TUS PIES

El pasado sábado 27 de enero tuve la fortuna de ser invitada por Ricardo Bada, y su esposa Diny, a su apartamento en Colonia (Alemania), y como si fuera poco esa noche fuimos al teatro de la Filarmónica a escuchar el concierto Duende en la Sangre de José Fernández Torres, más conocido como Tomatito; posiblemente el mejor intérprete de guitarra flamenca del momento. No en vano pasó 18 años tocando en el grupo de Camarón de la Isla, uno de los íconos de dicho género musical. Tomatito ha acompañado a varios cantaores como Enrique Morente, la Susi o José Menese, y ha compartido escenario con Frank Sinatra, Elton John, Paco de Lucía, Carlos Cano o Diego “El Cigala”, entre otros, e incluso ha compuesto la banda sonora para una de las películas de la directora alemana Doris Dörrie, Bin ich Schön?, y para la banda sonora de Salomé, de Carlos Saura. Entre sus numerosos reconocimientos pueden mencionarse el Premio Nacional de Guitarra, otorgado por la Cátedra de Flamencología de Jerez y la Medalla de Plata de Andalucía. Y aunque he asistido muy pocas veces a auténticos espectáculos de flamenco, puedo decir, sin miedo a equivocarme, que la bailaora Paloma Fantova es extraordinaria. Su taconeo y el movimiento de las piernas son un verdadero delirio, hasta el punto que el mismo Tomatito, en un momento determinado, dejó de tocar sólo para darse el placer de verla bailar. Era como si se estuviese ante una antigua diosa que salía con furia del anonimato y del olvido, como diciendo ¡aquí estoy y aquí me quedo! y ¡Olé! Y ¡Qué siga la rumba! Acompañándolos estaban los músicos Cristóbal Santiago (segunda guitarra), Simón Román (cantaor) y Lucky Losada (percusión). Y por supuesto que el grupo le rindió homenaje a Camarón de la Isla, con la famosa frase: ¡Cada día cantas mejor Camarón, Camarón! Para terminar quiero anotar que el Teatro de la Filarmónica de Colonia posee una acústica soberbia, por lo que todos los espectadores pueden escuchar la música como si estuviesen en las primeras filas; algo imprescindible en el momento de asistir a un concierto.

miércoles, 23 de enero de 2013

LIBRERÍA DE LA ABADÍA DE SÉNANQUE

Hace dos semanas escribí una breve reseña sobre la librería Le Bleuet, ubicada en el pueblo de Banon, Alpes-de-Haute-Provence (Francia), soy una asidua visitante de librerías, no hay nada mejor que visitar alguna para darme cuenta cuán minúscula soy, así que cuando encuentro alguna que me gusta, y donde puedo encontrar libros que me ayudan como lectora e investigadora, entonces vuelvo a ella una y otra vez. Es el caso de la librería de la Abadía de Nuestra Señora de Sénanque (Abbaye de Notre Dame de Sénanque,fundada en el año de 1148), perteneciente a la orden cisterciense, la comunidad religiosa de Bernardo de Claraval. Dicha abadía forma parte de la Tres Hermanas Provenzales, Thoronet, Silvacane y Sénanque.
Esta última está situada en la comuna de Gordes (Vaucluse), a 40 minutos de Aviñón. Gordes es un pueblo medieval, una verdadera joya, que recibe cientos de turistas cada día, es uno de los pueblos que hoy en día forman parte del rico patrimonio arquitectónico francés, considerado uno de los más hermosos de Francia. Allí también se puede visitar un museo abierto, Les Bories; en realidad es un pueblo que fue habitado hasta fines del siglo XIX por campesinos de la región. Las abadías cistercienses me llaman poderosamente la atención, puede ser porque su sencillez, la ausencia del lujo y la sobriedad, se imponen como una belleza austera, profunda, que ha sabido permanecer incólume en el tiempo. Hoy en día está habitada por 10 monjes que se niegan a que este maravilloso legado del tiempo desaparezca; así que viven y trabajan, al menos en la utilización del tiempo, en condiciones similares a como lo hacían sus antecesores del siglo XII.
La abadía también se ha convertido en casa de retiros espirituales, lo que permite a sus monjes predicar y mantener viva la tradición cristiana, pero también mantenerse económicamente. Ahora bien, dentro de sus actividades culturales y religiosas está su librería, aunque es pequeña, es una visita obligada para los lectores que amamos el Medioevo. Hay libros para todos los gustos, desde los libros para turistas, pasando por los textos para católicos fundamentalistas, hasta para textos para investigadores. Allí se puede encontrar a Régine Pernoud, a Georges Duby, Alain de Libera, Roger-Xavier Lantéri, Jacques Heers o Jeanne Bourin, entre tantos especialistas de dicho período histórico. Pero también pueden encontrarse los libros del gran escritor libanés Amín Maalouf, Premio Goncourt 1993 y Premio Príncipe de Asturias 2010; desde el 2011 Maalouf ocupa la silla 29 de la Academia Francesa, en reemplazo de Claude Levi-Strauss. La Abadía de Sénanque, y su librería, es otro de los destinos que ningún turista debiera ignorar en una visita a la Provenza francesa. Nota: Si desean ver la reseña sobre la Librería Le Bleuet, pueden hacer click en: http://blogs.elespectador.com/elhilodeariadna/2013/01/09/libreria-le-bleuet/ o mirar en este blog

jueves, 17 de enero de 2013

Tabúes y prohibiciones derivados de la menstruación

En algunos artículos de mi otro blog, el Hilo de Ariadna, wwwelespectador.com, también he escrito sobre el terrible flagelo del machismo, por lo que uno de mis lectores asiduos me preguntó cuáles serían las causas del miedo del hombre hacia la mujer. Por supuesto que las respuestas son múltiples, no hay verdades absolutas ni reveladas, así las religiones quieran hacernos creer lo contrario. No obstante, podría responderle que una de las causas de ese miedo atávico, pero por ser atávico no deja de ser cultural, es el proceso de la menstruación que los cuerpos de las mujeres, en edad de concebir, experimentan cada mes. Y que algunos hombres y mujeres no alcanzan a entender como un proceso natural. LA SUPUESTA IMPUREZA DE LA MUJER: Una de las armas que ha utilizado el hombre para mantener a la mujer en un estado absoluto de sumisión, ha sido el querer mancillarla cada mes cuando ella se encuentra pasando por el ciclo normal de la menstruación; esgrimiendo como argumento que durante el ciclo menstrual la mujer es impura. “En una isla al oeste de la Nueva guinea, la Nueva Irlanda, el temor a la primera sangre de la niña era tal que se le segregaba durante cuatro o cinco años en minúsculas jaulas conservadas en la oscuridad, con absoluta prohibición de que posara los pies en el suelo: así vegetaba la desdichada criatura desde los nueve hasta los trece o catorce años. … En la tribu asutraliana de los Walkelburn la mujer considerada tabú no puede entrar en el campamento por el mismo sendero que los hombres. Una violación a esta ley se castiga con la muerte. … (En) California. Aquí los indios pensaban que una joven, en su primera menarquia, estaba poseída de un grado particular de poder sobrenatural; pero con frecuencia se le asociaba con un fuerte poder maligno inherente a su condición”. (GUTIERRE TIBÓN. Los ritos mágicos y trágicos de la pubertad femenina. Editorial Diana. México. 1984.) En el caso de las mujeres musulmanas el ciclo de la menstruación supone restricciones religiosas. Por ejemplo, les está prohibido rezar; pero al mismo tiempo deben leer “El Corán” sin tocar el libro. Es por ello que se aconseja dejarlo abierto y en un lugar que sea de fácil acceso, para que la mujer pueda leer algunos apartes, siempre mentalmente. Se le prohíbe, igualmente, la visita a la mezquita y sostener relaciones sexuales con su marido. Sin embargo, la creencia de la impureza de la mujer, mientras se encuentra en su ciclo menstrual, no ha sido sólo característica de culturas y religiones diferentes a la sociedad occidental. Plinio el Viejo (23-79) escribía al respecto lo siguiente: “El contacto con el flujo mensual de la mujer amarga el vino nuevo, hace que las cosechas se marchiten, mata los injertos, seca semillas en los jardines, causa que las frutas se caigan de los árboles, opaca la superficie de los espejos, embota el filo del acero y el destello del marfil, mata abejas, enmohece el hierro y el bronce, y causa un terrible mal olor en el ambiente. Los perros que prueban la sangre se vuelven locos, y su mordedura se vuelve venenosa como las de la rabia. El Mar Muerto, espeso por la sal, no puede separarse excepto por un hilo empapado en el venenoso fluido de la sangre menstrual. Un hilo de un vestido infectado es suficiente. El lino, cuando lo toca la mujer mientras lo hierve y lava en agua, se vuelve negro. Tan mágico es el poder de las mujeres durante sus períodos menstruales, que se dice que lluvias de granizo y remolinos son ahuyentados si el fluido menstrual es expuesto al golpe de un rayo.” Estos mitos no desaparecerían con la llegada del cristianismo. Dionisio, Arzobispo de Alejandría (s III dc), líder de la Iglesia que derivaría en la Iglesia Copta y en la Iglesia Ortodoxa de Alejandría, fue el primero en prohibir la entrada a las iglesias a las mujeres que estaban menstruando. Posteriormente el Concilio de Cartago (345 dc) impuso la abstinencia sexual para los hombres de la Iglesia y diáconos. El Concilio De Orange (441 dc) prohibió la ordenación de mujeres bajo el temor que pudiesen acercarse al altar en los días de “impureza”. El Sínodo Diocesano les exigió cubrirse el rostro con un velo para poder recibir la comunión. Y como si esto fuera poco, el obispo Timoteo de Alejandría (+385), decidió que para que pudieran recibir la comunión, debían abstenerse de tener relaciones sexuales 24 horas antes de la liturgia. Prohibición que se hacía extensiva a las mujeres que estuviesen menstruando, al mismo tiempo que se les impedía el acceso al templo. Las prohibiciones hechas a las mujeres por los Concilios, fueron ampliadas en el Decretum Gratiani (conocido en español como “Concordancia de las Discordancias de los Canónes”) en el año 1140, y se convirtió en ley oficial de la Iglesia en 1234, cuando se redactó el Código Canónico que tuvo vigencia hasta 1916. Las prohibiciones son diversas. A las mujeres se les prohíbe dar la comunión, enseñar en la iglesia, bautizar, tocar los objetos sagrados -incluyendo las vestimentas sagradas de los sacerdotes-, no pueden ser ordenadas como sacerdotes, no pueden recibir la comunión cuando están menstruando, pueden comulgar siempre y cuando reciban la ostia en una servilleta o en la lengua, deben llevar velo al recibir la comunión y no cantar en el templo. En el Código Canónico de 1917, se les prohibe leer las Sagradas Escrituras en el templo. No obstante, hay que tener en cuenta que dichas prohibiciones tienen raíces en la tradición hebrea. La religión judía consideraba que la mujer que estaba menstruando era impura y por lo tanto cualquier contacto sexual con su cónyuge le estaba vedado. Incluso la mujer que daba a luz debía purificarse; si era un varón, por espacio de 40 días y 80 si era una mujer. En el caso de la tribu Desana (Amazonia colombiana y brasileña) hay una leyenda reveladora que indica como la menarquia es un castigo por una culpa cometida por el dios Sol y su hija, culpa que las mujeres Desana deben expiar por siempre. La leyenda se titula “El incesto del sol” y fue recopilada por Gerardo Reichel-Dolmatoff en un trabajo de campo con dicha comunidad indígena. “La hija del Sol aún no había llegado a la pubertad cuando su padre se enamoró de ella. En el raudal de Wanabí el sol cometió incesto con ella y derramó su sangre; desde entonces las mujeres deben derramar su sangre cada mes en recuerdo del incesto del sol y para que no se olvide nunca esta gran maldad. Pero a la hija del sol le gustó y así ella vivía con su padre como si fuera su mujer. De tanto pensar en eso, se volvió flaca y fea, sin vida. Pero cuando la hija del Sol tuvo la segunda menstruación, ya le hizo daño y ya no quiso comer. Se recostó sobre una piedra, muriéndose, y todavía se ve eso en una gran roca en el raudal de Wainabí. Cuando el sol vio eso, decidió hacer “gamú bayári”, la invocación que se acostumbra cuando las muchachas llegan a la pubertad. El Sol fumó tabaco y la revivió. Así el Sol estableció las costumbres y las invocaciones que se hacen ahora cuando las jóvenes tienen la primera menstruación”. REICHEL-DOLMATOFF, Gerardo. Desana. Simbolismo de los indios Tukano del Vaupés. Procultura. 1986 Este mito, relacionado con el ciclo menstrual, le permite al pueblo Desana cimentar una de los pilares de las relaciones sociales: la prohibición del incesto. Su transgresión se considera la falta más grave que pueda cometer un miembro de dicha comunidad. Este mito es contado cada vez que una adolescente llega a la menarquia, lo que le permite a la tribu recrear, míticamente hablando, la transgresión cometida por su dios; y al mismo tiempo se pone como ejemplo para que no sea repetida por ninguno de sus miembros. Nota 1: Este artículo hace parte de mi libro ¡Cuidado! Escritoras a la vista…, Ble Ediciones, 2009. También puede leerse gratuitamente en el portal El Libro Total: http://www.ellibrototal.com/ltotal/ficha.jsp?idLibro=4404 Nota 2: En el día de hoy la columnista Catalina Ruiz-Navarro (1) publicó un artículo muy interesante, REMEDIOS, en el cual hace alusión a la desafortunada práctica cultural, en realidad un delito, de buscar mediante diferentes argucias que una menor, también vale para los niños, accedan a los deseos sexuales de los adultos. Su columna, a la que me adhiero incondicionalmente, denuncia también el terrible drama de la niña de 14 años que tuvo un bebé con un hombre de 27; y que hoy algunas personas, como es el caso de un periodista de la Bluradio, quieren hacer pasar como algo normal; y es más, hacernos creer que se trata de una pareja bien constituida. Olvidando conscientemente que la niña en cuestión ha debido quedar en embarazo cuando sólo contaba 13 años de edad. Pero igual, si hubiese quedado en embarazo a los 14, 15, 16 , 18 o 20, su proyecto de vida hubiese quedado estancado, sus posibilidades de seguir estudiando se hubiesen visto evaporadas; condenándola a ella y a sus hijos a la repetición de la pobreza y de la exclusión. Ni que decir de la mujer que robó a su bebé y que hoy está libre, puesto que la juez consideró que no era un peligro para la sociedad. Con esto no quiero decir que los adolescentes, no hablo de los niños, no puedan ejercer su derecho a la sexualidad; pero para que ello sea posible se necesita una educación sexual adecuada y sin tapujos, y acceso libre al control de la natalidad, supervisado por verdaderas políticas de salud del Estado. No nos olvidemos que traer un hijo al mundo es una tarea de hombres y mujeres, los dos deben de tener obligaciones y derechos, y los dos deben tomar medidas para evitar embarazos indeseados o prematuros. El sexo no tiene que ser obligatoriamente sinónimo de embarazo, ni es sólo una cuestión de mujeres. 1.http://www.elespectador.com/opinion/columna-396998-remedios

miércoles, 9 de enero de 2013

LIBRERÍA LE BLEUET

La venta de libros en papel se hace cada vez más difícil, no es sino mirar la cantidad de pequeñas librerías independientes que se cierran en cualquier ciudad del mundo, acorraladas por Amazon, para corroborar esta idea. No sé si el papel va a desaparecer o si va a poder convivir con los nuevos formatos tecnológicos. En lo que a mí respecta puedo leer un libro impreso, o en ebook o en mi tableta; pero cuando se trata de investigar prefiero el papel. Además reconozco que soy una coleccionista de libros, me gusta mi biblioteca, considero que es el lugar más importante de mi apartamento. Es más, cuando me ha tocado cambiar de sitio de vivienda, siempre digo que debo buscar un lugar para mis libros, pero el hecho que a mí me gusten no quiere decir nada. Lo que verdaderamente importa es que a veces encontramos librerías quijotescas, que en vez de agonizar y de entrar en estado de coma, no sólo sobreviven sino que se fortalecen y crecen hasta lograr posiciones verdaderamente fuertes e importantes. Es el caso de la librería Le Bleuet. Pero antes es importante anotar que la palabra bleuet, es el nombre de una flor, aciano en español o centaurea cyanus en su designación científica, convertida por los franceses en símbolo de la memoria y de la solidaridad hacia los antiguos combatientes, muertos en combate, de la Primera Guerra Mundial, de sus viudas y de sus huérfanos. Pero ¿dónde queda y por qué hablo de ella? Para llegar a lo que yo llamo el laberinto de libros más maravilloso que conozco, es necesario hacer un trayecto de una hora y media desde la ciudad de Avignon (Francia), hasta Banon, un pueblo medieval, perdido en las montañas de los Alpes-de-Haute-Provence; bastante conocido por su queso de cabra. Banon tiene una población de 1072 habitantes, incluyendo la rural, y la librería abre sus puertas todos los días del año, excepto el 1º de enero. Hoy en día Banon es una visita obligada para los amantes de los libros.
Le Bleuet fue fundada en 1990 por Joël Gattefossé, un parisino, ebanista de formación, que se aburrió de la vida citadina y decidió comprar un pequeño negocio, que tenía 77 libros de bolsillo y 270 en consignación, además eran de segunda. Hoy en día posee 110000 títulos y 189000 libros. La casa donde opera es un verdadero laberinto, en realidad son dos viejas casonas, donde todo el espacio está completamente utilizado. Para acceder a los diferentes pisos hay varias escaleras, algunas de ellas en caracol. Es una verdadera delicia entrar allí y perderse entre los anaqueles, donde la historia de la literatura, del arte, de la política, de los libros para niños, entre otras temáticas, se agolpan ante nuestros ojos y nos recuerdan que los quijotes si existen. No obstante, Gattefossé ha querido ir aún más lejos, ya que es consciente que la tecnología ha invadido nuestras vidas y nuestros hogares; es por ello que se está preparando para entrar en la venta por Internet a gran escala, proyecto que piensa culminar en el 2014, para ello ha invertido 4.4 millones de euros en 1700 m2 que está adecuando en el mismo Banon; es posible que más tarde también se convierta en editor de libros digitales.
En este momento Le Bleuet es la sexta librería de Francia, lo que no deja de ser un verdadero enigma, si se tiene en cuenta que otras librerías están en serias dificultades financieras. Es el caso de Virgin que ha debido cerrar varias de sus sucursales y en este momento está por cerrarse nada menos que la de los Campos Elíseos en París. O el caso lamentable de la FNAC, al menos para mí, ya que cada vez que voy a preguntar por algún libro, generalmente salgo con las manos vacías, ya que siempre me dicen que hay que pedirlo porque no lo tienen en bodega, lo mismo me pasa con Le Furet du Nord; en cambio en Le Bleuet siempre encuentro lo que busco. Pero ¿cómo ha llegado a tener un stock de libros tan alto? La respuesta no es complicada pero sí bastante arriesgada; simplemente nunca devuelve los libros que compra permanentemente. La librería recibe decenas de visitas cada día, independientemente de las ventas que hace vía Internet o de los pedidos de los clientes asiduos y amantes de este templo del conocimiento. Es de anotar que es en Le Bleuet donde he visto la colección de La Pléyade más completa, y eso que soy una gran visitante de librerías; para mí ir a una ciudad y no entrar a una de ellas, es como si dejara de visitar una iglesia gótica o los vestigios de una antigua civilización o un moderno museo o un excelente restaurante; así no entienda el idioma y por lo tanto no pueda comprar lo que hubiese deseado, igual entro, miro, acaricio las estanterías con mi mirada y me deleito hurgando entre escritores que conozco o que nunca he oído nombrar. Le Bleuet se ha convertido en un sitio turístico obligado para los amantes de los libros, no ha necesitado de publicidad, se ha hecho de bouche à oreille, como dicen los franceses, y pareciera que va a sobrevivir a la crisis y seguirá por largos años prestando un servicio que para muchos se trata de un verdadero delirio. Le Bleuet no sólo trabaja con las grandes casas editoriales, sino con los pequeños editores, incluso con los autores que solo publican quince o veinte o cien ejemplares, ellos los reciben y ofrecen su obra por Internet. En Banon también se puede comer muy bien sin gastar una fortuna en ello. Por último quisiera recordar a Simiane la Rotonde, otro pueblo medieval que está a quince minutos de Banon, una verdadera joya. Su castillo data del siglo XI y allí se celebra todos los años un festival de música barroca maravilloso, a pesar que su sala es muy pequeña, sólo caben cien espectadores, ha sabido mantenerse por espacio de más de dos décadas. En Simiane la Rotonde puede verse un edificio de seis pisos que data de los siglos XIV y XV. Es un pueblito donde solo viven 600 personas, la mayoría de ellas artistas y artesanos, que tienen allí sus galerías y talleres. Es uno de esos lugares que suele recorrer sin cansarme nunca y al que regreso una y otra vez. Un lugar diferente a los recorridos que proponen las agencias de turismo, pero que debería estar incluido en todo viaje que se haga la Provenza francesa.

martes, 8 de enero de 2013

Invitación a la Tertulia Literaria La Ambulante - Colonia (Alemania)

Invitada: Berta Lucía Estrada Estrada Viernes 25 de enero del Dos-Mil-Trece 20:00 horas En la Allerweltshaus Köln Körnerstr. 77-79, 50823 Köln Berta Lucía Estrada es colombiana y reside en Francia. Realizó estudios de literatura en Colombia y Francia y ha ejercido la docencia en universidades latinoamericanas. Ha sido galardonada con importantes premios por su obra poética. Desde muy joven se inició en la lectura, más tarde, su formación profesional la orientó al fantástico mundo de la escritura y la crítica literaria. Trabajó, por espacio de diez años, como funcionaria de la Unidad de Cultura de la Alcaldía de Manizales. Además se declara feminista, librepensadora, atea y defensora de la otredad. Berta Lucía Estrada ha publicado El cumpleaños de la abuelita (2002), seguido de Las cuatro estaciones (2002), el poemario para niños Léeme una poesía con la luz apagada (2008), luego ... de ninfas, hadas, gnomos y otros seres fantásticos (2008), ensayo sobre los personajes de la literatura infantil y juvenil, Féminas o el dulce aroma de las feromonas (2008) es una novela sobre la vida de diez amigas de la universidad y su relación con el amor, los libros y el arte. Voces del Silencio, es un libro de cuentos sobre la condición femenina. ¡Cuidado! Escritoras a la vista... (2009), es un recopilación de críticas sobre autoras casi desconocidas en Colombia y América Latina, y el rol de la mujer en la historia de la literatura. Endechas del último funámbulo (2011) donde se ocupa de la vida y obra de Malcolm Lowry y recientemente aparecieron Náufraga Perpetua (2012) dedicada a la obra de Virginia Woolf, y la edición bilingüe La ruta del espejo / La route du miroir (2012). Berta Lucía Estrada en La ruta del espejo trata de la búsqueda, entrecruzada por el olvido y la memoria, y en la Tertulia Literaria La Ambulante del viernes 25 de enero del Dos-Mil-Trece en la Allerweltshaus – Köln a las 20:00 horas nos contará las razones para dedicar su obra a las víctimas del mal de Alzheimer, a las tejedoras de historias, cuya palabra las ha salvado del olvido y les ha dado fuerzas en tiempos de infortunio, como el olvido, a manera de un velo sutil, borra los recuerdos que constituyen la razón de vivir y como la memoria se convierte en un artificio para despistar a la muerte, inventar nuevas historias y hacerlas creíbles y, con mucha fantasía, recrear el mundo. Por eso y mucho más inviten a todos los compañeros, amigos y vecinos porque el viernes 25 de enero seguiremos afianzando el espacio que hemos creado para conversar y, desde luego, celebrar literariamente el advenimiento del 2013 con más libros, más cultura, y bienestar para todos. Si desean conocer algo más de la obra de nuestra tertuliana les invito a visitar las páginas (un video también) que administra Berta Lucía Estrada: Blog El Hilo de Ariadna, www.elespectador.com (cultura) blog personal: Voces del Silencio: www.beluesfeminas.blogspot.com video: www.youtube.com/watch?v=BAUwp-2rEoQ El regalo de un libro, además de obsequio, es un delicado elogio. Saludos cordiales, Walter Lingán, Carlos Müller y Victor Mendívil.

jueves, 3 de enero de 2013

AKI SHIMAZAKI

Aki Shimazaki (1954-Japón) vive en Canadá desde 1981 y en 1995, a la edad de 41 años, se instala en Montreal, y es cuando aprende a hablar francés. Esta anécdota es importante tenerla en cuenta ya que sus primeras publicaciones las hace en esta lengua, contrariamente a la mayoría de los autores bilingües. Shimazaki es una es una escritora muy reconocida y ha ganado varios premios: Premio Ringuet, de la Academia de Letras del Quebec (2000), el Premio Literario Japón-Canadá (2002) y el Premio Gobernador General (2005). Mitsuba (2006), es una nouvelle, apenas 130 páginas, que describe los intríngulis de la sociedad japonesa y su estrecha relación con el mundo del trabajo y de los matrimonios arreglados. Es un pequeño cofre lleno de secretos, de palabras no dichas, de historias no contadas; pero sobre todo es la narración de una sociedad plegada a la tradición y al peso que ello conlleva. Mitsuba, algo así como un trébol, es una historia de un amor frustrado. Sus protagonistas, Takashi Aoki, un alto ejecutivo de la empresa Goshima, y Yûko, una de las recepcionistas de la empresa en cuestión, ven como sus planes de casarse son interrumpidos, porque otro hombre, el hijo del dueño del banco que le presta dinero a la empresa Goshima, la obliga a aceptarlo como marido. Mitsuba, es un libro sobre las vidas y los deseos de dos seres que no son dueños de sí mismos, pertenecen a la empresa para la cual trabajan, son los jefes quienes deciden que deben hacer y cuando y con quien contraer nupcias. La sociedad japonesa, además de machista, está regida por severos códigos de honor, pero sobre todo es bastante jerárquica; no hay que olvidar que hasta fines de la Segunda Guerra Mundial el emperador era considerado un dios. En Mitsuba se narra la estrecha relación de los altos ejecutivos, Shôsha-man, con la empresa para la cual trabajan. Para nadie es un secreto que los empleados deben sacrificar sus horas libres, fines de semana y noches, para irse a tomar unos tragos con sus colegas de trabajo y el que no sigue estas normas, y prefiere irse a descansar en el seno de su familia, es mal visto por sus jefes y por los demás empleados; su futuro laboral puede verse seriamente afectado, los ignoran para ascensos, los recargan de trabajo hasta hacerlos enfermar o los obligan a renunciar. El derecho a la vida privada es mal visto, la empresa es la dueña de sus vidas y los empleados deben estar disponibles las 24 horas y los 365 días del año. Es algo así como una nueva religión, donde el dios es el dueño de la empresa para la cual laboran o el jefe que les ha tocado en turno. Mitsuba nos muestra que el más grande honor para un hombre es permanecer toda la vida en el mismo sitio de trabajo, y en cuanto a las mujeres se refiere, poco importa, ya que aunque estudien una carrera profesional, por lo general abandonan la empresa en el momento en que se casan; al menos es la sociedad que describe Aki Shimazaki, ya que su historia de amor tiene lugar en el año de 1974. ¿Qué tanto han cambiado las normas sociales? No lo sé, pero imagino que muy poco, si se tiene en cuenta que la sociedad japonesa es bastante tradicionalista.