miércoles, 23 de enero de 2013

LIBRERÍA DE LA ABADÍA DE SÉNANQUE

Hace dos semanas escribí una breve reseña sobre la librería Le Bleuet, ubicada en el pueblo de Banon, Alpes-de-Haute-Provence (Francia), soy una asidua visitante de librerías, no hay nada mejor que visitar alguna para darme cuenta cuán minúscula soy, así que cuando encuentro alguna que me gusta, y donde puedo encontrar libros que me ayudan como lectora e investigadora, entonces vuelvo a ella una y otra vez. Es el caso de la librería de la Abadía de Nuestra Señora de Sénanque (Abbaye de Notre Dame de Sénanque,fundada en el año de 1148), perteneciente a la orden cisterciense, la comunidad religiosa de Bernardo de Claraval. Dicha abadía forma parte de la Tres Hermanas Provenzales, Thoronet, Silvacane y Sénanque.
Esta última está situada en la comuna de Gordes (Vaucluse), a 40 minutos de Aviñón. Gordes es un pueblo medieval, una verdadera joya, que recibe cientos de turistas cada día, es uno de los pueblos que hoy en día forman parte del rico patrimonio arquitectónico francés, considerado uno de los más hermosos de Francia. Allí también se puede visitar un museo abierto, Les Bories; en realidad es un pueblo que fue habitado hasta fines del siglo XIX por campesinos de la región. Las abadías cistercienses me llaman poderosamente la atención, puede ser porque su sencillez, la ausencia del lujo y la sobriedad, se imponen como una belleza austera, profunda, que ha sabido permanecer incólume en el tiempo. Hoy en día está habitada por 10 monjes que se niegan a que este maravilloso legado del tiempo desaparezca; así que viven y trabajan, al menos en la utilización del tiempo, en condiciones similares a como lo hacían sus antecesores del siglo XII.
La abadía también se ha convertido en casa de retiros espirituales, lo que permite a sus monjes predicar y mantener viva la tradición cristiana, pero también mantenerse económicamente. Ahora bien, dentro de sus actividades culturales y religiosas está su librería, aunque es pequeña, es una visita obligada para los lectores que amamos el Medioevo. Hay libros para todos los gustos, desde los libros para turistas, pasando por los textos para católicos fundamentalistas, hasta para textos para investigadores. Allí se puede encontrar a Régine Pernoud, a Georges Duby, Alain de Libera, Roger-Xavier Lantéri, Jacques Heers o Jeanne Bourin, entre tantos especialistas de dicho período histórico. Pero también pueden encontrarse los libros del gran escritor libanés Amín Maalouf, Premio Goncourt 1993 y Premio Príncipe de Asturias 2010; desde el 2011 Maalouf ocupa la silla 29 de la Academia Francesa, en reemplazo de Claude Levi-Strauss. La Abadía de Sénanque, y su librería, es otro de los destinos que ningún turista debiera ignorar en una visita a la Provenza francesa. Nota: Si desean ver la reseña sobre la Librería Le Bleuet, pueden hacer click en: http://blogs.elespectador.com/elhilodeariadna/2013/01/09/libreria-le-bleuet/ o mirar en este blog

jueves, 17 de enero de 2013

Tabúes y prohibiciones derivados de la menstruación

En algunos artículos de mi otro blog, el Hilo de Ariadna, wwwelespectador.com, también he escrito sobre el terrible flagelo del machismo, por lo que uno de mis lectores asiduos me preguntó cuáles serían las causas del miedo del hombre hacia la mujer. Por supuesto que las respuestas son múltiples, no hay verdades absolutas ni reveladas, así las religiones quieran hacernos creer lo contrario. No obstante, podría responderle que una de las causas de ese miedo atávico, pero por ser atávico no deja de ser cultural, es el proceso de la menstruación que los cuerpos de las mujeres, en edad de concebir, experimentan cada mes. Y que algunos hombres y mujeres no alcanzan a entender como un proceso natural. LA SUPUESTA IMPUREZA DE LA MUJER: Una de las armas que ha utilizado el hombre para mantener a la mujer en un estado absoluto de sumisión, ha sido el querer mancillarla cada mes cuando ella se encuentra pasando por el ciclo normal de la menstruación; esgrimiendo como argumento que durante el ciclo menstrual la mujer es impura. “En una isla al oeste de la Nueva guinea, la Nueva Irlanda, el temor a la primera sangre de la niña era tal que se le segregaba durante cuatro o cinco años en minúsculas jaulas conservadas en la oscuridad, con absoluta prohibición de que posara los pies en el suelo: así vegetaba la desdichada criatura desde los nueve hasta los trece o catorce años. … En la tribu asutraliana de los Walkelburn la mujer considerada tabú no puede entrar en el campamento por el mismo sendero que los hombres. Una violación a esta ley se castiga con la muerte. … (En) California. Aquí los indios pensaban que una joven, en su primera menarquia, estaba poseída de un grado particular de poder sobrenatural; pero con frecuencia se le asociaba con un fuerte poder maligno inherente a su condición”. (GUTIERRE TIBÓN. Los ritos mágicos y trágicos de la pubertad femenina. Editorial Diana. México. 1984.) En el caso de las mujeres musulmanas el ciclo de la menstruación supone restricciones religiosas. Por ejemplo, les está prohibido rezar; pero al mismo tiempo deben leer “El Corán” sin tocar el libro. Es por ello que se aconseja dejarlo abierto y en un lugar que sea de fácil acceso, para que la mujer pueda leer algunos apartes, siempre mentalmente. Se le prohíbe, igualmente, la visita a la mezquita y sostener relaciones sexuales con su marido. Sin embargo, la creencia de la impureza de la mujer, mientras se encuentra en su ciclo menstrual, no ha sido sólo característica de culturas y religiones diferentes a la sociedad occidental. Plinio el Viejo (23-79) escribía al respecto lo siguiente: “El contacto con el flujo mensual de la mujer amarga el vino nuevo, hace que las cosechas se marchiten, mata los injertos, seca semillas en los jardines, causa que las frutas se caigan de los árboles, opaca la superficie de los espejos, embota el filo del acero y el destello del marfil, mata abejas, enmohece el hierro y el bronce, y causa un terrible mal olor en el ambiente. Los perros que prueban la sangre se vuelven locos, y su mordedura se vuelve venenosa como las de la rabia. El Mar Muerto, espeso por la sal, no puede separarse excepto por un hilo empapado en el venenoso fluido de la sangre menstrual. Un hilo de un vestido infectado es suficiente. El lino, cuando lo toca la mujer mientras lo hierve y lava en agua, se vuelve negro. Tan mágico es el poder de las mujeres durante sus períodos menstruales, que se dice que lluvias de granizo y remolinos son ahuyentados si el fluido menstrual es expuesto al golpe de un rayo.” Estos mitos no desaparecerían con la llegada del cristianismo. Dionisio, Arzobispo de Alejandría (s III dc), líder de la Iglesia que derivaría en la Iglesia Copta y en la Iglesia Ortodoxa de Alejandría, fue el primero en prohibir la entrada a las iglesias a las mujeres que estaban menstruando. Posteriormente el Concilio de Cartago (345 dc) impuso la abstinencia sexual para los hombres de la Iglesia y diáconos. El Concilio De Orange (441 dc) prohibió la ordenación de mujeres bajo el temor que pudiesen acercarse al altar en los días de “impureza”. El Sínodo Diocesano les exigió cubrirse el rostro con un velo para poder recibir la comunión. Y como si esto fuera poco, el obispo Timoteo de Alejandría (+385), decidió que para que pudieran recibir la comunión, debían abstenerse de tener relaciones sexuales 24 horas antes de la liturgia. Prohibición que se hacía extensiva a las mujeres que estuviesen menstruando, al mismo tiempo que se les impedía el acceso al templo. Las prohibiciones hechas a las mujeres por los Concilios, fueron ampliadas en el Decretum Gratiani (conocido en español como “Concordancia de las Discordancias de los Canónes”) en el año 1140, y se convirtió en ley oficial de la Iglesia en 1234, cuando se redactó el Código Canónico que tuvo vigencia hasta 1916. Las prohibiciones son diversas. A las mujeres se les prohíbe dar la comunión, enseñar en la iglesia, bautizar, tocar los objetos sagrados -incluyendo las vestimentas sagradas de los sacerdotes-, no pueden ser ordenadas como sacerdotes, no pueden recibir la comunión cuando están menstruando, pueden comulgar siempre y cuando reciban la ostia en una servilleta o en la lengua, deben llevar velo al recibir la comunión y no cantar en el templo. En el Código Canónico de 1917, se les prohibe leer las Sagradas Escrituras en el templo. No obstante, hay que tener en cuenta que dichas prohibiciones tienen raíces en la tradición hebrea. La religión judía consideraba que la mujer que estaba menstruando era impura y por lo tanto cualquier contacto sexual con su cónyuge le estaba vedado. Incluso la mujer que daba a luz debía purificarse; si era un varón, por espacio de 40 días y 80 si era una mujer. En el caso de la tribu Desana (Amazonia colombiana y brasileña) hay una leyenda reveladora que indica como la menarquia es un castigo por una culpa cometida por el dios Sol y su hija, culpa que las mujeres Desana deben expiar por siempre. La leyenda se titula “El incesto del sol” y fue recopilada por Gerardo Reichel-Dolmatoff en un trabajo de campo con dicha comunidad indígena. “La hija del Sol aún no había llegado a la pubertad cuando su padre se enamoró de ella. En el raudal de Wanabí el sol cometió incesto con ella y derramó su sangre; desde entonces las mujeres deben derramar su sangre cada mes en recuerdo del incesto del sol y para que no se olvide nunca esta gran maldad. Pero a la hija del sol le gustó y así ella vivía con su padre como si fuera su mujer. De tanto pensar en eso, se volvió flaca y fea, sin vida. Pero cuando la hija del Sol tuvo la segunda menstruación, ya le hizo daño y ya no quiso comer. Se recostó sobre una piedra, muriéndose, y todavía se ve eso en una gran roca en el raudal de Wainabí. Cuando el sol vio eso, decidió hacer “gamú bayári”, la invocación que se acostumbra cuando las muchachas llegan a la pubertad. El Sol fumó tabaco y la revivió. Así el Sol estableció las costumbres y las invocaciones que se hacen ahora cuando las jóvenes tienen la primera menstruación”. REICHEL-DOLMATOFF, Gerardo. Desana. Simbolismo de los indios Tukano del Vaupés. Procultura. 1986 Este mito, relacionado con el ciclo menstrual, le permite al pueblo Desana cimentar una de los pilares de las relaciones sociales: la prohibición del incesto. Su transgresión se considera la falta más grave que pueda cometer un miembro de dicha comunidad. Este mito es contado cada vez que una adolescente llega a la menarquia, lo que le permite a la tribu recrear, míticamente hablando, la transgresión cometida por su dios; y al mismo tiempo se pone como ejemplo para que no sea repetida por ninguno de sus miembros. Nota 1: Este artículo hace parte de mi libro ¡Cuidado! Escritoras a la vista…, Ble Ediciones, 2009. También puede leerse gratuitamente en el portal El Libro Total: http://www.ellibrototal.com/ltotal/ficha.jsp?idLibro=4404 Nota 2: En el día de hoy la columnista Catalina Ruiz-Navarro (1) publicó un artículo muy interesante, REMEDIOS, en el cual hace alusión a la desafortunada práctica cultural, en realidad un delito, de buscar mediante diferentes argucias que una menor, también vale para los niños, accedan a los deseos sexuales de los adultos. Su columna, a la que me adhiero incondicionalmente, denuncia también el terrible drama de la niña de 14 años que tuvo un bebé con un hombre de 27; y que hoy algunas personas, como es el caso de un periodista de la Bluradio, quieren hacer pasar como algo normal; y es más, hacernos creer que se trata de una pareja bien constituida. Olvidando conscientemente que la niña en cuestión ha debido quedar en embarazo cuando sólo contaba 13 años de edad. Pero igual, si hubiese quedado en embarazo a los 14, 15, 16 , 18 o 20, su proyecto de vida hubiese quedado estancado, sus posibilidades de seguir estudiando se hubiesen visto evaporadas; condenándola a ella y a sus hijos a la repetición de la pobreza y de la exclusión. Ni que decir de la mujer que robó a su bebé y que hoy está libre, puesto que la juez consideró que no era un peligro para la sociedad. Con esto no quiero decir que los adolescentes, no hablo de los niños, no puedan ejercer su derecho a la sexualidad; pero para que ello sea posible se necesita una educación sexual adecuada y sin tapujos, y acceso libre al control de la natalidad, supervisado por verdaderas políticas de salud del Estado. No nos olvidemos que traer un hijo al mundo es una tarea de hombres y mujeres, los dos deben de tener obligaciones y derechos, y los dos deben tomar medidas para evitar embarazos indeseados o prematuros. El sexo no tiene que ser obligatoriamente sinónimo de embarazo, ni es sólo una cuestión de mujeres. 1.http://www.elespectador.com/opinion/columna-396998-remedios

miércoles, 9 de enero de 2013

LIBRERÍA LE BLEUET

La venta de libros en papel se hace cada vez más difícil, no es sino mirar la cantidad de pequeñas librerías independientes que se cierran en cualquier ciudad del mundo, acorraladas por Amazon, para corroborar esta idea. No sé si el papel va a desaparecer o si va a poder convivir con los nuevos formatos tecnológicos. En lo que a mí respecta puedo leer un libro impreso, o en ebook o en mi tableta; pero cuando se trata de investigar prefiero el papel. Además reconozco que soy una coleccionista de libros, me gusta mi biblioteca, considero que es el lugar más importante de mi apartamento. Es más, cuando me ha tocado cambiar de sitio de vivienda, siempre digo que debo buscar un lugar para mis libros, pero el hecho que a mí me gusten no quiere decir nada. Lo que verdaderamente importa es que a veces encontramos librerías quijotescas, que en vez de agonizar y de entrar en estado de coma, no sólo sobreviven sino que se fortalecen y crecen hasta lograr posiciones verdaderamente fuertes e importantes. Es el caso de la librería Le Bleuet. Pero antes es importante anotar que la palabra bleuet, es el nombre de una flor, aciano en español o centaurea cyanus en su designación científica, convertida por los franceses en símbolo de la memoria y de la solidaridad hacia los antiguos combatientes, muertos en combate, de la Primera Guerra Mundial, de sus viudas y de sus huérfanos. Pero ¿dónde queda y por qué hablo de ella? Para llegar a lo que yo llamo el laberinto de libros más maravilloso que conozco, es necesario hacer un trayecto de una hora y media desde la ciudad de Avignon (Francia), hasta Banon, un pueblo medieval, perdido en las montañas de los Alpes-de-Haute-Provence; bastante conocido por su queso de cabra. Banon tiene una población de 1072 habitantes, incluyendo la rural, y la librería abre sus puertas todos los días del año, excepto el 1º de enero. Hoy en día Banon es una visita obligada para los amantes de los libros.
Le Bleuet fue fundada en 1990 por Joël Gattefossé, un parisino, ebanista de formación, que se aburrió de la vida citadina y decidió comprar un pequeño negocio, que tenía 77 libros de bolsillo y 270 en consignación, además eran de segunda. Hoy en día posee 110000 títulos y 189000 libros. La casa donde opera es un verdadero laberinto, en realidad son dos viejas casonas, donde todo el espacio está completamente utilizado. Para acceder a los diferentes pisos hay varias escaleras, algunas de ellas en caracol. Es una verdadera delicia entrar allí y perderse entre los anaqueles, donde la historia de la literatura, del arte, de la política, de los libros para niños, entre otras temáticas, se agolpan ante nuestros ojos y nos recuerdan que los quijotes si existen. No obstante, Gattefossé ha querido ir aún más lejos, ya que es consciente que la tecnología ha invadido nuestras vidas y nuestros hogares; es por ello que se está preparando para entrar en la venta por Internet a gran escala, proyecto que piensa culminar en el 2014, para ello ha invertido 4.4 millones de euros en 1700 m2 que está adecuando en el mismo Banon; es posible que más tarde también se convierta en editor de libros digitales.
En este momento Le Bleuet es la sexta librería de Francia, lo que no deja de ser un verdadero enigma, si se tiene en cuenta que otras librerías están en serias dificultades financieras. Es el caso de Virgin que ha debido cerrar varias de sus sucursales y en este momento está por cerrarse nada menos que la de los Campos Elíseos en París. O el caso lamentable de la FNAC, al menos para mí, ya que cada vez que voy a preguntar por algún libro, generalmente salgo con las manos vacías, ya que siempre me dicen que hay que pedirlo porque no lo tienen en bodega, lo mismo me pasa con Le Furet du Nord; en cambio en Le Bleuet siempre encuentro lo que busco. Pero ¿cómo ha llegado a tener un stock de libros tan alto? La respuesta no es complicada pero sí bastante arriesgada; simplemente nunca devuelve los libros que compra permanentemente. La librería recibe decenas de visitas cada día, independientemente de las ventas que hace vía Internet o de los pedidos de los clientes asiduos y amantes de este templo del conocimiento. Es de anotar que es en Le Bleuet donde he visto la colección de La Pléyade más completa, y eso que soy una gran visitante de librerías; para mí ir a una ciudad y no entrar a una de ellas, es como si dejara de visitar una iglesia gótica o los vestigios de una antigua civilización o un moderno museo o un excelente restaurante; así no entienda el idioma y por lo tanto no pueda comprar lo que hubiese deseado, igual entro, miro, acaricio las estanterías con mi mirada y me deleito hurgando entre escritores que conozco o que nunca he oído nombrar. Le Bleuet se ha convertido en un sitio turístico obligado para los amantes de los libros, no ha necesitado de publicidad, se ha hecho de bouche à oreille, como dicen los franceses, y pareciera que va a sobrevivir a la crisis y seguirá por largos años prestando un servicio que para muchos se trata de un verdadero delirio. Le Bleuet no sólo trabaja con las grandes casas editoriales, sino con los pequeños editores, incluso con los autores que solo publican quince o veinte o cien ejemplares, ellos los reciben y ofrecen su obra por Internet. En Banon también se puede comer muy bien sin gastar una fortuna en ello. Por último quisiera recordar a Simiane la Rotonde, otro pueblo medieval que está a quince minutos de Banon, una verdadera joya. Su castillo data del siglo XI y allí se celebra todos los años un festival de música barroca maravilloso, a pesar que su sala es muy pequeña, sólo caben cien espectadores, ha sabido mantenerse por espacio de más de dos décadas. En Simiane la Rotonde puede verse un edificio de seis pisos que data de los siglos XIV y XV. Es un pueblito donde solo viven 600 personas, la mayoría de ellas artistas y artesanos, que tienen allí sus galerías y talleres. Es uno de esos lugares que suele recorrer sin cansarme nunca y al que regreso una y otra vez. Un lugar diferente a los recorridos que proponen las agencias de turismo, pero que debería estar incluido en todo viaje que se haga la Provenza francesa.

martes, 8 de enero de 2013

Invitación a la Tertulia Literaria La Ambulante - Colonia (Alemania)

Invitada: Berta Lucía Estrada Estrada Viernes 25 de enero del Dos-Mil-Trece 20:00 horas En la Allerweltshaus Köln Körnerstr. 77-79, 50823 Köln Berta Lucía Estrada es colombiana y reside en Francia. Realizó estudios de literatura en Colombia y Francia y ha ejercido la docencia en universidades latinoamericanas. Ha sido galardonada con importantes premios por su obra poética. Desde muy joven se inició en la lectura, más tarde, su formación profesional la orientó al fantástico mundo de la escritura y la crítica literaria. Trabajó, por espacio de diez años, como funcionaria de la Unidad de Cultura de la Alcaldía de Manizales. Además se declara feminista, librepensadora, atea y defensora de la otredad. Berta Lucía Estrada ha publicado El cumpleaños de la abuelita (2002), seguido de Las cuatro estaciones (2002), el poemario para niños Léeme una poesía con la luz apagada (2008), luego ... de ninfas, hadas, gnomos y otros seres fantásticos (2008), ensayo sobre los personajes de la literatura infantil y juvenil, Féminas o el dulce aroma de las feromonas (2008) es una novela sobre la vida de diez amigas de la universidad y su relación con el amor, los libros y el arte. Voces del Silencio, es un libro de cuentos sobre la condición femenina. ¡Cuidado! Escritoras a la vista... (2009), es un recopilación de críticas sobre autoras casi desconocidas en Colombia y América Latina, y el rol de la mujer en la historia de la literatura. Endechas del último funámbulo (2011) donde se ocupa de la vida y obra de Malcolm Lowry y recientemente aparecieron Náufraga Perpetua (2012) dedicada a la obra de Virginia Woolf, y la edición bilingüe La ruta del espejo / La route du miroir (2012). Berta Lucía Estrada en La ruta del espejo trata de la búsqueda, entrecruzada por el olvido y la memoria, y en la Tertulia Literaria La Ambulante del viernes 25 de enero del Dos-Mil-Trece en la Allerweltshaus – Köln a las 20:00 horas nos contará las razones para dedicar su obra a las víctimas del mal de Alzheimer, a las tejedoras de historias, cuya palabra las ha salvado del olvido y les ha dado fuerzas en tiempos de infortunio, como el olvido, a manera de un velo sutil, borra los recuerdos que constituyen la razón de vivir y como la memoria se convierte en un artificio para despistar a la muerte, inventar nuevas historias y hacerlas creíbles y, con mucha fantasía, recrear el mundo. Por eso y mucho más inviten a todos los compañeros, amigos y vecinos porque el viernes 25 de enero seguiremos afianzando el espacio que hemos creado para conversar y, desde luego, celebrar literariamente el advenimiento del 2013 con más libros, más cultura, y bienestar para todos. Si desean conocer algo más de la obra de nuestra tertuliana les invito a visitar las páginas (un video también) que administra Berta Lucía Estrada: Blog El Hilo de Ariadna, www.elespectador.com (cultura) blog personal: Voces del Silencio: www.beluesfeminas.blogspot.com video: www.youtube.com/watch?v=BAUwp-2rEoQ El regalo de un libro, además de obsequio, es un delicado elogio. Saludos cordiales, Walter Lingán, Carlos Müller y Victor Mendívil.

jueves, 3 de enero de 2013

AKI SHIMAZAKI

Aki Shimazaki (1954-Japón) vive en Canadá desde 1981 y en 1995, a la edad de 41 años, se instala en Montreal, y es cuando aprende a hablar francés. Esta anécdota es importante tenerla en cuenta ya que sus primeras publicaciones las hace en esta lengua, contrariamente a la mayoría de los autores bilingües. Shimazaki es una es una escritora muy reconocida y ha ganado varios premios: Premio Ringuet, de la Academia de Letras del Quebec (2000), el Premio Literario Japón-Canadá (2002) y el Premio Gobernador General (2005). Mitsuba (2006), es una nouvelle, apenas 130 páginas, que describe los intríngulis de la sociedad japonesa y su estrecha relación con el mundo del trabajo y de los matrimonios arreglados. Es un pequeño cofre lleno de secretos, de palabras no dichas, de historias no contadas; pero sobre todo es la narración de una sociedad plegada a la tradición y al peso que ello conlleva. Mitsuba, algo así como un trébol, es una historia de un amor frustrado. Sus protagonistas, Takashi Aoki, un alto ejecutivo de la empresa Goshima, y Yûko, una de las recepcionistas de la empresa en cuestión, ven como sus planes de casarse son interrumpidos, porque otro hombre, el hijo del dueño del banco que le presta dinero a la empresa Goshima, la obliga a aceptarlo como marido. Mitsuba, es un libro sobre las vidas y los deseos de dos seres que no son dueños de sí mismos, pertenecen a la empresa para la cual trabajan, son los jefes quienes deciden que deben hacer y cuando y con quien contraer nupcias. La sociedad japonesa, además de machista, está regida por severos códigos de honor, pero sobre todo es bastante jerárquica; no hay que olvidar que hasta fines de la Segunda Guerra Mundial el emperador era considerado un dios. En Mitsuba se narra la estrecha relación de los altos ejecutivos, Shôsha-man, con la empresa para la cual trabajan. Para nadie es un secreto que los empleados deben sacrificar sus horas libres, fines de semana y noches, para irse a tomar unos tragos con sus colegas de trabajo y el que no sigue estas normas, y prefiere irse a descansar en el seno de su familia, es mal visto por sus jefes y por los demás empleados; su futuro laboral puede verse seriamente afectado, los ignoran para ascensos, los recargan de trabajo hasta hacerlos enfermar o los obligan a renunciar. El derecho a la vida privada es mal visto, la empresa es la dueña de sus vidas y los empleados deben estar disponibles las 24 horas y los 365 días del año. Es algo así como una nueva religión, donde el dios es el dueño de la empresa para la cual laboran o el jefe que les ha tocado en turno. Mitsuba nos muestra que el más grande honor para un hombre es permanecer toda la vida en el mismo sitio de trabajo, y en cuanto a las mujeres se refiere, poco importa, ya que aunque estudien una carrera profesional, por lo general abandonan la empresa en el momento en que se casan; al menos es la sociedad que describe Aki Shimazaki, ya que su historia de amor tiene lugar en el año de 1974. ¿Qué tanto han cambiado las normas sociales? No lo sé, pero imagino que muy poco, si se tiene en cuenta que la sociedad japonesa es bastante tradicionalista.

jueves, 27 de diciembre de 2012

EL ZOOLÓGICO DE BUENOS AIRES

En diciembre de 2007 tuve la oportunidad de visitar el zoológico de Buenos Aires con mi hijo y mi marido, así que conozco de sobra las altas temperaturas que pueden hacer a finales de la primavera en dicha ciudad. Cuando comencé el recorrido, de lo que para mí es una inmensa prisión, la primera impresión dolorosa fue encontrarme con un cóndor al que habían instalado en una roca de menos de 10 metros de altura. Luego me encontré con varios animales que no debían estar ahí, puesto que no es su hábitat natural y porque es un zoológico cerrado, con jaulas que impiden que los animales se desplacen en espacios abiertos. Por supuesto que vi osos polares, no me acuerdo si eran varios o si solo era el oso de dieciséis años que acaba de morir por una excesiva ola de calor, 36º1/2, con una sensación térmica de 45º. Pero si me detuve a pensar, como lo había hecho ante el majestuoso, pero triste cóndor, que los seres humanos somos una jauría muy peligrosa y bastante imbécil. No obstante, lo más difícil fue cuando pasé por las jaulas de vidrio reservadas a los chimpancés. Me acerqué a una de ellas, allí se encontraba un adulto, como vio que no me movía vino a mi encuentro, se paró frente a mí, nos miramos por un espacio de tiempo que a mí me pareció una eternidad, la eternidad del sufrimiento de un ser vivo encerrado en una vidriera para ser expuesto como un animal exótico, con el único fin de hacer crecer las urnas de una ciudad que no ha entendido que los zoológicos de jaulas no debieran existir y que los animales deben de estar en el hábitat al que pertenecen, no en ciudades de cemento y ladrillo, rodeados de niños y adultos, que como yo, visitamos el dolor como si se asistiese a una fiesta. La mirada del chimpancé es uno de esos momentos que no olvido, a pesar de estar separados por el vidrio en cuestión, yo le hablé mucho rato, le dije que entendía su tragedia, sé que mi mirada pudo ser leída por ese maravilloso animal preso sin haber cometido ningún delito. Y hoy, al leer la noticia de la muerte del oso polar, no puedo dejar de pensar también en el cóndor y en el chimpancé que me encontré en un caluroso día de diciembre de 2007. Es un día triste, máxime que anoche vi en las noticias como los leones han vuelto a ser objeto de caza en África, con el sólo deseo de vender sus huesos en China, donde son considerados altamente afrodisíacos. Para terminar, no quiero dejar pasar por alto a Juan Carlos de Borbón, más conocido como rey de España, cuya figura política no deja de ser una gran vergüenza para cualquier pueblo que se considere medianamente democrático; y si hago alusión a ese controvertido personaje, es porque quiero recordar que es un cazador de osos y de elefantes, y mientras su pueblo se ahoga en el desempleo y en la crisis financiera, él se da el lujo de gastar miles de euros, que vienen de las arcas estatales, para ir a matar a animales indefensos. Además no hay que olvidar que él mismo hacía parte de un organismo de protección de la fauna, con protectores así para que enemigos.

martes, 11 de diciembre de 2012

LA BANALIZACIÓN DEL SUICIDIO JUVENIL

Hace unos días un profesor de una escuela pública francesa, decidió poner como tarea a sus alumnos, con edades entre los 12 y los 13 años, que hicieran una redacción sobre el suicidio. Hasta aquí todo pareciera ir bien, lo que se sale sin embargo de toda explicación, es que no solo el profesor no había desarrollado con anterioridad el tema sino que tampoco lo hizo a posteriori. Pero por si fuera poco el tema a desarrollar tenía varias especificaciones, no era sobre el suicidio en general, sino como una opción personal. Los estudiantes debían imaginarse que tenían entre 18 y 20 años y que por alguna razón, que debían explicar en la tarea, optaban por suicidarse. Debían imaginarse todo el escenario, los problemas que los llevaban a tomar una decisión tan extrema, y la forma como lo harían. Algunos de los alumnos quisieron saber la razón de un trabajo que se salía de todo lo que hasta el momento se les había pedido, pero el profesor, escondiéndose en la coraza de la soberbia que muchos adoptan, contestó de mala gana que no había explicaciones que dar y que la tarea era obligatoria. Por fortuna varios padres de familia se manifestaron en contra de tamaña desproporción de lo que aparentemente puede ser el poder absoluto de un profesor y en este momento se encuentra bajo investigación del magisterio francés sin que pueda dictar clases. Una de las alumnas escribió su ensayo imaginándose que era una mujer gorda, con problemas de autoestima y de exclusión social, por lo que la única salida que encontraba para salir del problema era suicidándose. Lo que nos muestra otra de las alarmas que se encienden cuando pensamos en la burla a las que son sometidos cientos de personas de todas las edades y condiciones sociales cuando su físico no entra dentro de los cánones establecidos por la sociedad actual. Y si hablo de este tema hoy es porque yo también fui profesora por espacio de muchos años y considero que si bien no hay asuntos tabú, tampoco se puede exigir a los estudiantes que hablen sobre cualquier cosa si antes no se ha hecho un trabajo académico con ellos. Máxime que el suicidio entre los jóvenes pareciera que cada vez va en aumento y que la sociedad y el Estado cierran los ojos ante una problemática que debiera estremecernos a todos, ya que son los pilares mismos de la sociedad los que pueden estar balanceándose. Y no lo digo porque crea que la vida es un regalo divino y que sólo los dioses pueden poner fin a la existencia de una persona, sino porque considero que el suicidio debe ser analizado desde un punto de vista filosófico y los estudiantes deben de tener las herramientas necesarias para su comprensión ontológica. La discusión del suicidio no puede ser un ejercicio banal, impuesto, además, por un profesor que por pereza, o por incapacidad intelectual, es incapaz de desarrollar temas de hondo interés social y filosófico.

domingo, 2 de diciembre de 2012

MARC CHAGALL

Ayer tuve la fortuna de conocer un museo que tiene un nombre poco artístico, La Piscina, situado en la ciudad de Roubaix (Francia), y se llama así ya que está situado en las antiguas instalaciones de una piscina pública, pero que al haber sido inaugurada en 1932, ya no cumplía con la normatividad francesa de finales del siglo XX, por lo que fue clausurada en el año de 1985. En el 2001 la Piscina abrió nuevamente sus instalaciones. Esta vez convertida en un museo que desde entonces no ha dejado de sorprender a los amantes del arte con nuevas propuestas; tanto desde el punto de vista de la plástica, como de la danza, la música o el teatro. Y es en este recinto donde pude visitar una retrospectiva de Marc Chagall (Rusia 1887- Francia 1985), compuesta por doscientas obras, que van desde la pintura, la escultura y la cerámica, hasta el vestuario realizado para una de las obras de ballet en las que tuvo la oportunidad de participar, no sólo como diseñador de disfraces sino como escenógrafo; me refiero a Aleko. Y aunque la exposición a la que hago referencia no habla de Chagall en otra de sus dimensiones artísticas, considero que omitirlo sería una gran falta de mi parte, me refiero, a la poesía. Pero ya en el mes de mayo había visitado la catedral de Reims, la misma donde se llevaba a cabo la consagración de los reyes de Francia, donde se encuentran los vitrales diseñados por este polifacético artista. Es de anotar, que los vitrales de la catedral, construida en el siglo XIII, fueron destruidos en gran parte por un incendio ocasionado por un bombardeo alemán en la Primera Guerra Mundial; es por ello que Chagall trabajó en la restauración de muchos de ellos. Pero aparte de esta obra era poco o nada lo que yo conocía de este insigne artista, me refiero a sus obras originales, no a las ilustraciones que pueden verse en cualquier libro de historia del arte.
Lo primero que me impactó en su obra pictórica es la deconstrucción del espacio, recuérdese que su obra no solo es onírica sino fantástica. Algunos de sus paisajes son atmósferas lúgubres, otros tienen una fuerza telúrica que viene del interior del artista; con esto quiero decir que sus paisajes son algo así como retratos psicológicos de los múltiples personajes que habitan en su interior, algunos con características verdaderas, o al menos lo que consideramos verdadero, otros son personajes fantásticos que flotan en atmosferas violetas, grises, naranjas o negras. Pero antes de llegar a esta utilización del color había pasado por una etapa fauve y luego, al final de su vida, el color lo abandonó, por lo que Chagall se inclinó por la exuberante simplicidad del negro y del blanco. Y aunque sabía que algunos de sus cuadros hacían alusión a la música, no era consciente hasta que punto había influenciado su obra, puesto que la música es como el eje central alrededor del cual gira su rica cosmogonía personal; esto hace que el sentimiento de alegría emane de una gran parte de su obra. Incluso al mirar algunos de sus cuadros no pude evitar pensar en esa hermosa película titulada El violinista en el tejado (1971) de Norman Jewison. Otro de los aspectos que me llamó la atención es la recurrencia religiosa en toda su obra. La religión judía y la católica están presentes en gran parte de su obra. El sentimiento religioso se convierte en un abrigo que lo protege de los avatares de la vida, sin que él se preocupe mucho si es correcto representar un rabino o pintar una cruz. Yo diría que encontró el equilibrio necesario para no caer en los excesos religiosos que impiden la tolerancia de muchos creyentes. Pero tampoco sé si él lo era o no, tampoco me importa. Creo que es su obra la que prevalece, independientemente de lo que él hubiese podido pensar o creer. Por último no puedo dejar de hablar de la presencia de la mujer en su obra, la cual es representada con un gran respeto y admiración. Al salir del museo tuve la sensación de flotar en el espacio; Chagall me había atrapado y sin que yo hubiese puesto resistencia me hizo un personaje más de su inmenso universo artístico.

miércoles, 28 de noviembre de 2012

Venus emergiendo de las aguas

El cuerpo de la mujer ha sido un campo de batalla desde hace más de dos mil años. Nos han impuesto cánones que hemos debido seguir aún en contra de nuestros propios deseos e intereses, pero no siempre fue así, hubo una época, de milenios, en que la mujer fue considerada una diosa y su cuerpo un objeto sagrado; al menos esto es lo que podemos corroborar cuando hacemos un viaje a traves del tiempo. Me refiero al legado de la historia del arte y de sus venus.
Las primeras representaciones del cuerpo femenino están en las venus esteatopígicas - de grandes caderas –; siendo la más famosa la figura encontrada en el Valle de Willendorf, en las cercanías del río Danubio, por el arqueólogo Josef Szombathy, en el año de 1908. Es una figura neolítica, cuya datación oscila entre los 20000 y 25000 años. Sin lugar a dudas es una escultura sacra, representa la creación, y nos habla de un culto a la mujer como dadora de vida. Es una figura de escasos 20 cm y recuerda el cuerpo de una mujer desfigurado por múltiples embarazos.
En el período que va del 5000 al 3000 ac se encuentran unas representaciones a todas luces contemporáneas, me refiero al arte cicládico; son figuras estilizadas y de una enorme belleza. En el 460 ac vemos a la Venus de Ludovisi, hallada en Italia, en la villa que lleva su nombre, en el año de 1887.
El Trono de Ludovisi es una laja de mármol blanco en el que se observa a Afrodita Urania emergiendo del mar, ayudada por las Horas, diosas del orden y de la justicia. La venus representa la Belleza, entendida como sabiduría divina; necesaria para guiar a los hombres en la búsqueda de la verdad y en desvelamiento de los misterios.
La Venus de Cnido (370-330 ac), de Praxiteles, representa no sólo a la diosa, sino a la hetaira Friné; famosa por su belleza y por su espíritu libre, dedicada al amor y a la pasión. Es famoso el juicio que le hicieron los hombres por la vida licenciosa que llevaba, en el cual no aceptó ninguna defensa; y en el momento en que debió responder a sus jueces, muchos de los cuales eran sus propios clientes, decidió quitarse el quitón. Cuando su cuerpo encandiló los ojos, más que lascivos de los hombres que querían su cabeza, su batalla estaba ganada; unánimente decidieron que tanta belleza por fuerza debía pertenecerles a todos; al menos esta es una de las leyendas que circulan en torno a Friné. Pero la imagen sagrada de la mujer tenía los días contados. Para el siglo XV, cuando ya el cristianismo, heredero de la misoginia del judaísmo, se había instalado en Occidente, el cuerpo de la mujer fue considerado pecado, culpa, hecatombe, pérdida de la moral de los hombres de bien, los artistas ya no sabían cómo pintar ni como esculpir un cuerpo femenino.
No es sino mirar la Dama en el baño, de Jean Van Eyck (1390-1441), para darnos cuenta de lo que pasaba en el arte. Obsérvese el desnudo femenino y el desconocimiento de las proporciones humanas. Algo muy común durante el Medioevo, puesto que la influencia del cristianismo comenzaba a hacer verdaderos estragos en todo lo concerniente a la ciencia, pero sobre todo en lo concerniente a la mujer. El obscurantismo se había instalado y el miedo a la mujer se convertía en la nueva doctrina.
Por fortuna llegó Sandro Boticelli con el nacimiento de Venus. Como todas las figuras de este gran pintor, Venus, cuyo modelo era Sandra Lippi, hija y hermnana de los pintores Lippi,Sandra aparece alargada, pero su cuerpo es proporcionado. No en vano, el pintor la realizó pintándola completamente desnuda. Lo que revelaba un cambio sustancial en la historia del arte florentino y el cual tendría una fuerte incidencia en el arte en general. Aún no había llegado el terrible Savanarola, por lo que Florencia aún conocía cierta libertad de pensamiento. Con Eva Prima Pandora, del pintor Jean Cousin (1522-1595), aparece el primer desnudo del Renacimiento francés (hacia 1550). Obsérvese que el brazo izquierdo reposa sobre una calavera mientras que en el derecho lleva una serpiente. Ya para entonces los modelos de Eva y Pandora, símbolos de la mujer traidora, habían penetrado el imaginario colectivo.
Con este cuadro Cousin se propuso poner en guardia al hombre del siglo XVI contra todos los males que, según él, representa la mujer; sobre todo si es bella. Según el pintor, ella genera vida, pero también muerte, desolación y pecado. Es esta idea que prevalecerá en los siglos siguientes. Pero no era algo nuevo. Desde los siglos XII y XIII se había venido rescatando el antiguo Derecho Romano, misógino por excelencia. Las escuelas de niñas habían desaparecido y los monasterios de mujeres pasaron a ser de clausura; mientras que los monasterios masculinos seguían siendo centros de educación y cultura, por lo que sus monjes podían llevar una vida social activa, incluso sexual; no es sino pensar en el Avignon de los papas para corroborar esta idea. A partir del siglo XVI se observa un cambio en la educación de las mujeres, especialmente en los países escandinavos, donde la Iglesia Luterana había hecho un gran esfuerzo porque en todos los hogares se pudiese leer La Biblia; en el resto de Europa se refiere, la mujer pudo aprender a leer y a escribir bien avanzado el siglo XVI. Este privilegio estaba reservado a las clases nobles y burguesas. Sin embargo, en la educación de las mujeres se privilegiaba la lectura de La Biblia, el libro de oraciones y la interpretación del piano. En el caso específico de las colonias españolas, ubicadas en el territorio del Nuevo Mundo, estaba, incluso, prohibido importar libros de literatura no religiosa. Y en los Estados Unidos estaba prohibido enseñar a leer y escribir a los esclavos, el que supiera hacerlo podía pagarlo con su vida si llegaba a ser descubierto, situación que no difería mucho en la América Hispana.
Por su parte, Francia, desde 1627, con Mme. de Rambouillet a la cabeza, había iniciado los salones literarios y el arte de la conversación, lo que el mundo conocería más tarde como el círculo de las Preciosas o de las Mundanas, círculo que dio origen a la Ilustración Francesa. Estas maravillosas mujeres solían realizar estas tertulias en sus propias habitaciones, es decir en el mismo lugar donde dormían y amaban, pero no hay que olvidar que eran sólo una ínfima minoría; puesto que la gran mayoría de las mujeres seguía sin saber leer ni escribir. La educación les estaba negada, considerando que la lectura era permisiva para el cuerpo y para el alma y que sólo las conducía a su propia perdición; léase condenación eterna. El canon de belleza de las mujeres estaba regido por las curvas generosas, para ello puede verse el cuadro Las tres gracias de Rubens (1577-1640). Nada que ver con el canon contemporáneo de mujeres escuálidas y cuasi cadavérico que nos legó en los años 60 la modelo Twiggy.
En el siglo XVIII el libro había ganado un lugar importante en la vida parisina y de provincia. Las mujeres salían a pasear con un libro en la mano, o exigían tiempo para dedicarle a la lectura. François Boucher (1703-1770) y Fragonard (1732-1806), entre otros, entendieron este cambio social y lo llevaron a los lienzos en obras de una gran belleza como Madame de Pompadour (1756) o La lectora (1770). Como el libro comenzó a ganar un lugar importante, y la lectura se hacía cada vez más popular, los hombres comenzaron a inquietarse por este fenómeno, al que llamaban “la furia de la lectura”, fenómeno que amenazaba con salirse de sus manos; lo que significaba perder el poder ancestral que siempre habían tenido sobre las mujeres. Así que los ríos de tinta no se hicieron esperar, con el único fin de luchar contra lo que se consideraba una verdadera pandemia. Las primeras teorías de la importancia de “una lectura dirigida”, aparecen con el fin de hacer énfasis en la educación católica y todo lo que pudiese interpretarse como virtud femenina: sumisión, obediencia, recato, silencio, prudencia. Virtudes netamente marianas y que tanto daño nos han hecho a las mujeres occidentales. Es decir, todos los elementos que le garantizan al hombre el control absoluto de la mujer; pero ante todo, que no quebranten el orden establecido por ellos SIN UN CUARTO PROPIO • El drama de muchas escritoras: • La amenaza del orden social establecido. Heinzmann, un librero suizo del siglo XIX, consideraba que después de la Revolución Francesa, la manía de leer novelas era la segunda plaga de la época. Incluso, algunos intelectuales racionalistas consideraban que la lectura dañaba a la sociedad. Años antes, en 1791, el pedagogo Karl G. Bauer escribía : • “La falta total de movimiento corporal en el momento de la lectura, unida a las diversas ideas y sensaciones violentas que emanan de ella, no pueden sino conducir a la somnolencia, al atascamiento, a la inflamación del vientre y a la oclusión intestinal; produciendo una incidencia real, como ya se sabe, en la salud sexual de uno u otro género, pero sobre todo en el género femenino” . Por su parte, Charlotte Brönte (1816-1855) nos relata su vida y la de sus hermanas, muy similar a la vida de Jane Austen, “Vivíamos en un lugar alejado donde la educación había hecho pocos progresos y donde, en consecuencia, no había ninguna tentación de buscar un trato social fuera de nuestro círculo familiar; dependíamos por completo de nosotras mismas, y de los libros de estudio, en lo que toca a los placeres y las ocupaciones de la vida”. Charlotte Brönte solía corregir el manuscrito de “Jane Eyre” mientras preparaba el almuerzo; situación que la llevó a rebelarse y a analizar su situación. Nadie mejor que Virginia Woolf para narrarnos el drama de no tener un cuarto propio. Desde entonces mucha agua ha corrido debajo del puente, pero si bien en Colombia las mujeres asistimos a la universidad y si hemos llegado a ocupar cargos importantes, también es cierto que políticos misóginos, como el procurador Ordoñez o el senador Gerlein, han impedido que tengamos las mismas oportunidades que los hombres, nos han negado un salario igual al que ellos ganan, y legislan en contra de nuestros derechos sexuales y reproductivos, aduciendo que están protegiendo la sociedad y la familia; ignorando que el concepto de familia puede ser muy extenso, y que las leyes, por fortuna, son dictadas por la sociedad, no por la divinidad en la que cada uno de ellos crea. Nota: El artículo de hoy es un aparte de la conferencia que dicté en julio del 2011 en el marco del XXVII Encuentro de Mujeres Poetas de Roldanillo y en el X Encuentro Internaiconal de Muejres Escirotras celebrado en el mes de marzo 2012 en Panamá, titulada Virginia emergiendo de las aguas, y si lo hago hoy es para contribuir en algo en la lucha contra la misoginia. Ya que los discursos en contra de las mujeres se han ido agravando y con ellos la violencia en contra de nosotras se hace cada vez más visible.

viernes, 23 de noviembre de 2012

XXVIII ENCUENTRO DE MUJERES POETAS DE ROLDANILLO JULIO 2012

LECTURA DE APARTES DEL LIBRO: SOLA, EN EL DOBLEZ DE LA OSCURIDAD, MENCIÓN DE HONOR, 4O PUESTO, EDICIONES EMBALAJE-MUSEO RAYO 2011 Y LEÍDO EN JULIO 2012 EN EL XXVIII ENCUENTRO DE MUJERES POETAS DE ROLDANILLO. ES DE ANOTAR QUE ESTE ENCUENTRO DE MUJERES POETAS, Y EL CONCURSO ORGANIZADO POR SU DIRECTORA ÁGUEDA PIZARRO, ES EL MÁS IMPORTANTE EN COLOMBIA. PUEDEN ESCUCHAR MI LECTURA EN HACIENDO CLICK EN: http://www.youtube.com/watch?v=BAUwp-2rEoQ AGRADEZCO DE ANTEMANO LAS VISITAS QUE HAGAN AL SITIO Y EL TIEMPO QUE LE DEDIQUEN, BERTA LUCÍA ESTRADA

miércoles, 21 de noviembre de 2012

LA DISCAPACIDAD DE UN HOMBRE LLAMADO GERLEIN

LA SOBERBIA ES UNA DISCAPACIDAD QUE SUELE AFECTAR A POBRES INFELICES MORTALES QUE SE ENCUENTRAN DE GOLPE CON UNA MISERABLE CUOTA DE PODER. JOSÉ DE SAN MARTÍN El Sr. Gerlein, senador de la República de Colombia, conservador a ultranza, destapó ayer su verdadera forma de pensar; seguramente ya no pretende seguir ejerciendo su mano férrea en el feudo que ha gobernado desde hace cuatro décadas. Digo esto puesto que el señor en cuestión parece ignorar, conscientemente, que entre sus electores deben de haber muchos homosexuales. No obstante, nunca les ha dicho, al menos que yo sepa, que no voten por él, puesto que considera que el sexo entre hombres “es sucio, asqueroso y excremental” y agrega: “A mí nunca me ha preocupado mucho el catre compartido entre mujeres porque ese homosexualismo no es nada y es sin trascendencia pero compartido por dos varones es un sexo sucio”. Por otra parte, creo que nunca ha condenado públicamente la pedofilia en el seno de la Iglesia católica a la que él pertenece; crimen, en mi concepto, de lesa humanidad. El señor Gerlein olvida que gracias al pueblo colombiano, que ha votado por él por espacio de todos estos años, él ha podido construir todo un imperio económico y que el día que se jubile, con una pensión privilegiada, será gracias a muchos de los homosexuales que tanto repudia. También podría preguntarle si alguna vez ha pagado para ver el sexo entre dos mujeres, puesto que aparentemente lo considera aceptable y no lo critica desde su fanatismo religioso. Digo esto porque alguna vez escuché a dos hombres, supuestamente muy viriles, que contaban, muertos de la risa, que le habían pagado a prostitutas para que tuvieran relaciones delante de ellos. También podría preguntarle si nunca le ha sido infiel a su esposa, ya que el adulterio es un pecado grave para los católicos, máxime cuando se pasea con una cruz que pende de la solapa de su saco. Su discurso está lejos de la caridad que tanto pregona la Iglesia católica. Es un discurso violento, imagino, espero equivocarme, que así debe de ser en la intimidad de su familia y en el trato a sus subordinados; pero además es un llamado al odio y a la intolerancia. Olvida que Colombia, aunque muchos ciudadanos se nieguen a aceptarlo, es un país laico, que protege la diversidad sexual, y que las expresiones que utilizó ayer pueden llevarlo a enfrentar una demanda por exclusión y apología del odio. Gerlein puede pensar lo que quiera, pero está obligado a respetar al pueblo colombiano, independientemente de su ideología y creencias religiosas. Y es que yo considero que sus palabras son más chulo de poca monta, que de un senador de la república. Espero que el señor Gerlein presente su dimisión y excusas en el día de hoy. Muchos ciudadanos de bien pueden ejercer el cargo de senador con la frente alta y con respeto, lamentablemente no siempre tienen la oportunidad de ser elegidos.

miércoles, 14 de noviembre de 2012

LA BANALIZACIÓN DEL RACISMO

Tendrían que hacer una princesa de Disney desnutrida para que las niñas de Chocó también puedan soñar Desafortunadamente en Colombia muchas personas creen que escribir twits con connotaciones claramente racistas es un juego banal, un excelente chiste para ser contado en una noche de rumba, trago, y posiblemente drogas, por estudiantes o profesionales que pertenecen a grupos sociales privilegiados y que nunca han reflexionado sobre el peso de sus palabras, léase ideología de extrema derecha. Un frase como la que cito al inicio de este blog, me deja pensar que la mujer que lo escribió desconoce por completo las palabras solidaridad, respeto, caridad -aunque imagino que debe considerarse una excelente católica y además mariana-; pero además desconoce por completo lo que significa la condición femenina, lo que la pone desafortunadamente en la terrible orilla del machismo colombiano, otra de las ideologías neofascistas que contribuyen al asesinato y tortura diaria de varias de nuestras congéneres. En cuanto al twiter la verdad es que si bien lo repudio desde todo punto de vista, tampoco me extraña, ya que conozco la manera de pensar de una gran parte de nuestra sociedad y se cuan racista puede ser. El atraso en todos los aspectos del Choco, y su situación social, no es gratuito; en realidad es como si fuera el África negra y no hiciera parte del territorio colombiano. Sólo se acuerdan de él cuando hay escándalos de niños que mueren de hambre, pero la desnutrición es endémica, no sólo física sino educativa; las posibilidades de salir adelante son mínimas si se compara con las de otras regiones. Colombia es un país de exclusión, extremadamente racista, fanático religioso, homofóbico, que no respeta las diferentes creencias religiosas o la ausencia de ellas, violento desde las entrañas mismas del poder. Amo profundamente a mi país, pero no soy ciega y lamento que personas como las autoras de este esperpento de frase, que supuestamente han pasado por una universidad, utilicen un sistema de comunicación para trasmitir sus odios y sus prejuicios de clase.

martes, 13 de noviembre de 2012

SCHOLASTIQUE MUKASONGA - PREMIO RENAUDOT 2012

Uno de los premios más importantes de la rentrée littéraire francesa es el Renaudot, otorgado hace una semana a Scholastique Mukasonga (Ruanda-1956), por su libro Notre-Dame du Nil, Ediciones Gallimard, en su colección Continents Noirs. Es de anotar, que esta obra fue publicada el pasado mes de marzo, por lo que no estaba en la lista de los libros que aparecen en septiembre, y tampoco figuraba en la lista de los libros que podrían ganar el premio Renaudot. Cuando el representante de Ediciones Gallimard la llamó para anunciarle que se había ganado el premio su respuesta inmediata fue: usted se está burlando de mí. Apenas conocí el allo del jurado fui a comprar el libro a la FNAC, una de las librerías más importantes de Francia, y el vendedor me dijo que no sólo no lo tenían sino que nunca había estado en sus anaqueles, al menos de la librería de la ciudad donde actualmente vivo, pero que esperara a esta semana porque ya habían hecho el pedido. En otra famosa librería, Le Furet du Nord, me dijeron que el libro lo habían tenido desde marzo hasta agosto, y que habían devuelto los ejemplares porque no habían vendido ni uno solo, pero que a partir de esta semana podría adquirirlo. Y eso fue lo que hice. Esperé a que llegara y ayer lo compré, ansiaba leerlo, puesto que estaba convencida que su lectura me iba a gustar mucho, desafortunadamente no fue así. Otra de sus obras, La mujer con los pies desnudos, (2008), recibió el Premio Seligmann contra el racismo y su libro L’Iguifou (2010) ganó el Premio Rennaisssance de la Nouvelle y el Premio de la Academia de Ciencias de Ultramar.
Notre-Dame du Nil (Nuestra Señora del Nilo), ya había recibido el Premio Ahamadou Kourouma 2012, contra el racismo, otorgado en Suiza. Este libro narra la vida de unas adolescentes resguardadas en un selecto colegio, dirigido por monjas, cuando Ruanda aún era una colonia belga. El colegio, perdido en las montañas, de difícil acceso en épocas de lluvia, como un diluvio que trae consigo todos los dramas, incluyendo el fin del mundo. Es un microcosmos donde se viven los odios raciales, los celos, las esperanzas fallidas, el acoso sexual por parte del único cura que las asiste, el odio de los blancos, el odio de los negros, el choque cultural entre dos mundos completamente diferentes. En dicho centro escolar asisten las hijas de una selecta clase política y económica de la Rwanda de los años 50 y 60, y que van allí no sólo para aprender la lengua y la historia del invasor, sino para recibir una educación esmerada que les sirva a sus familias y clanes poderlas casar con alguien que les sirva a sus propios intereses. Scholastique Mukasunga es una sobreviviente del terrible genocidio que se vivió en Ruanda en 1994, gracias a que en ese momento ya se encontraba viviendo en Francia. Un millón de tutsis fueron masacrados, principalmente a machetazos; entre ellos murieron 27 miembros de su familia, incluyendo su madre. Mukasunga es una heredera de la rica tradición oral africana. Conocedora de su historia, de sus leyendas y del peso de la tradición milenaria, pero sobre todo del terrible peso del coloniaje belga, y todo lo que eso supone. Este aspecto es muy importante tenerlo en cuenta si se quieren entender los genocidios entre las dos etnias principales ruandesas, los tutsis y los hutus, como bien lo deja entender la autora en cuestión; puesto que su libro es una denuncia del odio, de la exclusión y del racismo. En su relato desfila el otro peso, el de la religión católica, sin el cual el Estado belga, no hubiera podido ejercer el inconmensurable dominio sobre dichos pueblos. Y al mismo tiempo aparecen sus dioses ancestrales, disfrazados de santos o disfrazados bajo el manto de la virgen María. Un sincretismo religioso atraviesa la obra; en realidad es su columna vertebral. Allí vemos, al lado de las misas y de las oraciones, las prácticas comunes de la brujería milenaria, práctica que nunca ha desaparecido, sigue presente en el marabú (brujo) que controla la vida de cada persona, de cada clan, de cada pueblo, y que puede incluso encontrarse en cualquier ciudad francesa. Al lado de la religión, vemos el abuso sexual ejercido por el cura del colegio contra las estudiantes. Nuestra Señora del Nilo, es también una reflexión sobre la condición de la mujer africana, objeto de cambio para los padres y objeto de placer para el esposo. Cada capítulo del libro está concebido como un pequeño cuento, así que podría leerse libremente, me refiero a que se podrían saltar capítulos y luego leerlos sin que se pierda ilación en el relato. La narradora es una adolescente, por lo que la crítica aparece oculta detrás de una mirada bastante ingenua; por supuesto que dicha mirada no es gratuita, por el contrario ha sido pensada. Las historias son evocaciones, de un mundo perdido, de un mundo que gestó una de las más grandes vergüenzas del siglo XX. No hay que olvidar que el genocidio, en este caso me refiero al de 1994, se dio bajo los ojos de los franceses que no hicieron nada para evitarlo, y los otros países, que se dicen civilizados, tampoco movieron un dedo para impedirlo.A mi modo de ver la narración de Nuestra Señora del Nilo es bastante plana, no hay emociones fuertes, no hay críticas, así se cuenten dramas. Es como si se aceptaran de antemano la sumisión, la pesadumbre, la pobreza, y como si cada una de las protagonistas renunciase a unas condiciones mejores para su propio país, y lo que es peor, como si se renunciase a luchar contra las prácticas culturales que ahondan el odio ancestral entre los grupos tutsi y hutus, y como si se aceptase también que el blanco es mejor que el pueblo colonizado. Podría decirse que es así como un adolescente ve el mundo, pero me niego a creer en esta teoría facilista, los adolescentes pueden ser bastantes reflexivos, analíticos y críticos. Y aunque el libro no es malo, no creo que tenga el valor suficiente para haber ganado el Premio Renaudot. A veces el deseo de congraciarse con la historia hace que se hagan movimientos, como si se tratase de los movimientos de ajedrez, que no siempre son los más adecuados. Digo esto, porque si bien soy feminista, y defensora a ultranza de los derechos de la mujer, también soy consciente que los premios deben ser ganados por la calidad de la obra, no por quien la escribe, así la autora sea una víctima y una sobreviviente de un horror que nunca ha debido de existir.

martes, 6 de noviembre de 2012

JULIE OTSUKA - PREMIO FÉMINA EXTRANJERO 2012

Hace 11 días el nombre de Julie Otsuka no me decía nada, nunca la había oído nombrar. Vi su libro Algunas no habían visto nunca el mar en la vitrina de una librería e inmediatamente entré a echarle una mirada a la contracarátula, ya que no solo me interesa leer lo que la gente llama, erróneamente, “literatura de género” sino que además la literatura japonesa, o la de sus descendientes, como es el caso de Otsuka, me atrae poderosamente la atención. Comencé a leerlo con un gran deleite, a pequeños sorbos, como quien toma el elixir de los dioses y no quiere que el placer termine, e incluso lo dejé a un lado cinco días ya que me fui de viaje, ayer lo retomé y lo terminé cuatro horas antes de saber que el libro en cuestión había ganado el Premio Fémina Extranjero 2012. Es de anotar que el Premio Fémina lo ganó Patrick Deville, con su libro Peste&Cólera. Julie Otsuka (USA-1962), nació en California, su padre es japonés y su madre es estadounidense y descendiente directa de japoneses, así que siempre se impregnó de la cultura, de la tradición y de la lengua nipona. Y aunque su formación es artística finalmente la abandonó para dedicarse por entero a la literatura, su primer libro, Cuando el emperador era un dios (2002), fue aclamado por la crítica, desde entonces no publicaba nada. Algunas no habían visto nunca el mar, fue inmediatamente catalogado por la crítica de su país como una obra de arte y obtuvo el Premio PEN/Faulkner Award for fiction. La narradora es una voz colectiva, a la manera de los coros antiguos, que cuenta las vicisitudes del exilio de cientos de mujeres japonesas que emigran a comienzos del siglo XX a California en busca de una mejor vida; pero sobre todo detrás de un matrimonio arreglado con anterioridad. Van tras las huellas de hombres que nunca han visto y que les han enviado fotos, en muchos de los casos que no les pertenecen, o que han sido tomadas años antes cuando aún eran jóvenes y hermosos, hombres que les han enviado cartas en las que les pintan un mundo fantástico, donde el dinero y las casas, llenas de luz, son los protagonistas, para encontrarse finalmente con que el sueño de hadas a la occidental nunca existió, y que han sido traídas no sólo para que ellos tengan con quien acostarse en las noches y poder reproducirse, sino para ponerlas a trabajar como mulas de carga. No en vano Otsuka dice: “Una jovencita debe fundirse en la decoración: debe quedarse allí sin que nadie se dé cuenta de su presencia. Nosotras sabíamos comportarnos como se debe en un sepelio, escribir poemas cortos y melancólicos sobre la llegada del otoño que tuvieran exactamente 17 sílabas”. Algunas de ellas sólo habían recibido como instrucción para la nueva vida una sentencia que habría de marcarlas toda la vida: “Ya verás: las mujeres son débiles, pero las madres son fuertes”. Y en cuanto a la primera noche: “Nos cogieron sorpresivamente, algunas de nosotras no habíamos sido informadas por nuestra madre de los que nos esperaba. Yo tenía trece años y nunca había mirado a un hombre a los ojos”. Es el libro del encuentro de dos culturas, la dominante y la invisible: “No nos querían como vecinos, no nos querían en sus valles, ni como amigos. Nosotros vivíamos en cabañas horribles y ni siquiera hablábamos el inglés básico”. Algunas no habían visto nunca el mar, es el libro del exilio, de la sumisión absoluta y ancestral, es el libro del miedo del presente y de la angustia por el futuro, es el libro de la evocación frente a un mundo nuevo en el que no encuentran ningún punto de referencia a la isla perdida para siempre. Sin embargo, el pasado siempre nos atrapa, nos encarcela detrás de barrotes de olvido y bruma, ya que las trompetas de guerra suenan en los oídos de cada una de ellas, de sus maridos e hijos, y se los llevan al lugar de donde no se regresa nunca. Este libro me hizo pensar una y otra vez en esa pequeña joya del cine colombiano, tal vez la única, así algunos digan que esta película pudo haber sido mejor, que le faltó sensibilidad, dramatismo, que la fotografía le roba protagonismo a los actores que son demasiado estáticos, me refiero a Sueño en el Paraíso (2007) de Carlos Palau; cinta que me hizo pensar en Akira Kurosawa, no en vano Palau vivió varios años en Japón y es un gran admirador de la cultura nipona.

lunes, 5 de noviembre de 2012

LA RUTA DEL ESPEJO ---- Por Olga Lucía Betancourt S

Hablar de Sherezada hoy, cuando lo oídos parecen sordos y las almas adormecidas, cuando la buena literatura parece archivada para siempre en las bellas colecciones de viejas editoriales, y reposa en altas bibliotecas ilustres, es como un desafío a la superficialidad del siglo XXI. Un siglo robótico de ojos cuadrados y almas empastadas en las tabletas informáticas, que pretenden ofrecer libros resumidos para «lectura rápida» y justificar el tiempo perdido en los mil y un pasatiempos banales que ofrece internet. Por eso el refrescante y poético libro de Berta Lucía Estrada E, «La Ruta del Espejo», un recorrido lúcido por el mundo sin retorno de la memoria perdida, que va reconstruyendo minuciosamente el camino del olvido, nos invita a una pausa interiorizada y precisa sobre el tema de la memoria, sabiamente retomado a través de los mitos griegos, sus personajes y sus hermosas metáforas, las cuales siempre serán una clave obligada para entrar al laberíntico mundo de las emociones y los sentimientos humanos. El libro se construye con la música de las palabras y de las imágenes, donde el ritmo poético enfatiza la tragedia de la memoria perdida -«Mi memoria es una linterna de sombras...»-, se cimenta en los personajes mitológicos cuya fuerza realza la tragedia del ser humano, enfrentado siempre a la vejez, al olvido y a la muerte. Realidades a las que nadie puede escapar y son el broche definitivo para cerrar el orgulloso ciclo del recorrido humano. Es un canto construído sobre imágenes femeninas...Terpsícore, musa de la danza, Mnemosine, diosa de la memoria, Leucosea, lectora de los escritos y los cantos, Ariadna, con su hilo luminoso, heroína de Teseo y víctima de la autosuficiencia del héroe, que la pierde por su banal impaciencia de conquistador, Selene, gracia de la noche, Tánatos, reina de la muerte, Narcisa, prisionera de sí misma, Geras, el decrépito símbolo de la vejez. Diosas y Musas que son una y todas las mujeres del mundo en su eterno movimiento de marea solitaria, errando en este libro y desentrañando la gesta de la memoria y de su olvido, en la soledad de la fuga de la juventud y en las olas caprichosas del Tiempo que la devora y nos toma por blanco de sus flechas de humo y arena. La segunda parte del libro, reanuda el lazo ancestral de la palabra con un canto a Sherezada, ninfa del insomnio, que encantó no sólo las noches del Califa Shariar, sino las nuestras, sobre las que atravesó la estrella errante de sus historias, en los maravillosos días del asombro. Y este homenje es el puente entre las eternas mujeres míticas y Sherezada, para contarnos su importancia en el destino de la tradición oral y en la fuente de la imaginación que no ha dejado de verterse a través de los siglos, para sostener el insomnio de los poetas y de los solitarios que han sabido proteger su corazón en el Asombro. Sherezada..., Como lo dice Berta Lucía, «Guerrera del verbo», «compiladora de papiros invisibles», «escribana del aire», seguirá encantando las noches y ofreciéndonos «...su imaginación» como un «banquete para la eternidad» Luxemburgo, Octubre 2012

domingo, 21 de octubre de 2012

SORE SNID

“Ariadna… desteje mi rostro confundido”, es uno de los versos de Diálogo in verso en verso Sore Snid. (Diálogo in-verso en-verso, Hombre Nuevo Editores, Medellín, 2010). Finalista en los concursos de Ediciones Embalaje-Museo Rayo en el 2009 y 2010, participante en los Encuentros de mujeres Poetas de Roldanillo y Medellín donde pude escuchar la lectura de algunos de sus poemas con un gran placer estético, pero sobre todo con perplejidad; ya que no siempre nos es dable encontrarnos con jóvenes figuras que tengan un buen conocimiento del español y que al mismo tiempo posean la capacidad creadora y de análisis que requiere un buen poema. Con esta ópera prima Sore Snid corre el fino velo de la sensibilidad poética, penetra en sus secretos, se impregna de ellos y nos los entrega en la mano, como si se tratase de una manzana a punto de ser disfrutada por nuestros sentidos. Conceptos como búsqueda e innovación son claros en su expresión literaria. Los juegos de palabras son bien elaborados. Riqueza en el lenguaje e imágenes bien concebidas, son algunas de las otras características del universo que está construyendo. Soy consciente que su poesía no es para todo el mundo, a veces es erudita, y desafortunadamente en nuestro medio no todo el mundo tiene la capacidad intelectual y la sensibilidad necesarias para poder entender su rico universo literario. Cabe recordar que Sore Snid además de poeta es también artista plástica, por lo que navega entre los lenguajes visuales y escritos, sin que ninguno se vea perjudicado, más bien se complementan entre sí.

viernes, 19 de octubre de 2012

MARÍA HELENA GIRALDO

“Vengo de la guerra/ Con las manos vacías/ Y el corazón ardiente” Estos versos dan inicio al libro “CIUDAD DE TUS OJOS” de María Helena Giraldo, presentado el pasado 11 de octubre en enviagado (Antioquia). Desde el primer verso la poeta se erige como testigo de la historia, es la memoria que evitará que el horror, el dolor y el desamparo sean cubiertos por el manto del olvido y en ese trayecto bordea precipicios, siente su piel lacerada por el escenario permanente de la muerte. No obstante, se vislumbra un espacio para la esperanza: “… me pregunto/ Por tu cama limpia/ oliendo a jazmines”. Así luego hable de Medellín “agazapada en el miedo”, pero que deja abierta una ojiva: “Exorciza el carnaval de la muerte”. Caminante eterna, tropieza con piedras, pero se levanta y sigue su trasegar con los ojos abiertos, para no perder ni una sola imagen de la desolación del paisaje, así lleve “odios tatuados en la piel de los días”. Y aunque Medellín, o Filadelfia, el pueblo que la vio nacer, estén presentes en su poesía, ésta deja de ser local para ubicarse en un poblado de cualquier continente. Y al mismo tiempo su poesía es atemporal, puede hablarnos del Egipto faraónico o puede remitirnos a la última masacre ocurrida en cualquier villorrio colombiano o africano. O bien Nueva York, donde los autómatas se estrujan los unos a los otros o se fagocitan entre sí, en esa lucha sin tregua que es la supervivencia. Autómatas que se cruzan con las sombras de desplazados de esa otra guerra fratricida que asola los campos de la patria herida. En “La Ciudad de tus Ojos” María Helena García se reconoce como hija de la tierra, de esa Pachamama ancestral tantas veces violada y vilipendiada. Pero también se reconoce como una eterna tejedora, salida de los talleres de Aracné. Y aunque su poesía es atemporal, la poeta se erige en Memoria, en lucha contra el Olvido; es la poeta-testigo que nombra y denuncia, y clama y se desgarra para que la injusticia no quede impune: “Desde que el último cataclismo/…Arrancó las raíces de la selva/… Siempre he estado”. En la tercera parte, “Con las manos abiertas”, la poeta, eterna viajera, regresa a sus orígenes, a su infancia perdida en el tiempo y en la pesadumbre. Con este poema cierra el libro; y con un acertado verso, “Escondiéndonos en la noche”, María Helena Giraldo se erige como la poeta-niña, la poeta-anciana, cuya edad milenaria se pierde en el fondo oscuro de la memoria.

sábado, 13 de octubre de 2012

EDWARD HOPPER VISTO POR PHILIPPE BESSON

Siempre he creído que hay dos artistas que han logrado captar el sentimiento de soledad absoluta y visceral en un lienzo, me refiero a Edgar Degas (1834-1917 ) con su obra El ajenjo y a Edward Hopper (1882-1967) con Halcones de la noche.
En las dos obras se puede observar a una pareja, en una terraza de un restaurante cualquiera de París, en el caso de Degas, y la de Hopper en un bar de Nueva York. Las dos parejas están separadas por siglos de incomunicación y absoluta tristeza, como si a pesar de compartir, probablemente, un lecho y una casa, nunca hubiesen construido nada juntos. Es el espejismo con el que cada uno de nosotros teje su propia apariencia y su propia visión de la relación afectiva. Y es precisamente este cuadro de Hopper la fuente en la que bebió Philippe Besson (1967) para escribir Final del Verano, Habitación de hotel le dio la idea para el libro Decirte adiós, y El faro con dos luces, le dio el tema para su libro Un instante de abandono, donde explora otra forma de soledad. Me refiero a la vida que muchas personas deben afrontar en los pequeños poblados donde la vida obedece a conductas dictadas desde hace cientos de años, y donde la diversidad de pensamiento y la libre orientación sexual son consideradas comportamientos pecaminosos, por lo que son condenados al ostracismo social y a veces a la hoguera, por lo menos desde el punto de vista del repudio social y religioso, que acompañan a la mayoría de las sociedades ancoradas en viejos prejuicios y donde la modernidad nunca ha llegado, aunque a veces cuenten con Internet. Hopper, cuya exposición puede visitarse en el Grand Palais (París), del 10 octubre 2012 al 28 de enero 2013, es uno de los más grandes pintores estadounidenses. Mientras que muchos de sus contemporáneos representaban el humo de las fábricas, él se dedicó a pintar las casas de Nueva Inglaterra; pero sobre todo a pintar el cataclismo humano. Lo que quiero decir es que pocos artistas han logrado hacer una radiografía de la modernidad como él. Sus temas son ante todo metafísicos, léase soledad, abandono, desesperanza, tristeza, incomunicación humana, desconocimiento del otro, pero también desconocimiento de sí mismo. Cada uno de sus personajes está condenado de antemano a su propio abismo, a su propio infierno, como si no hubiese escapatoria posible. Cada pintura de Hopper cuenta una historia; pero la diferencia con otros pintores anteriores a él, es que la historia no está terminada, cada espectador debe buscarle un fin, como en el cuadro de Degas al que hacía referencia anteriormente; creo que este es un logro fundamental en los dos pintores. Es precisamente esta característica la que le permite a Besson construir su propio mundo narrativo. Él mismo afirma que no le gustan las pinturas que cuentan una historia terminada, donde la posibilidad de imaginación se reduce a su más mínima expresión. Besson afirma que un cuadro debe dejar una parte para que cada espectador construya o imagine el final que más le guste, y yo diría lo que más se acomode a su propia vida o al menos a lo que cree que es su vida. Los personajes de Degas, de Hopper y de Besson arrastran sombras dolorosas, pasados tormentosos, secretos que pesan en la vida de cada uno de ellos, están habitados por el hastío, carecen de futuro, están condenados al ostracismo dentro de sí mismos. Los personajes de Degas y de Hooper son anónimos, son NN que ha vomitado la ciudad, carecen de identidad, son eternos exiliados, extranjeros perpetuos en sus propios cuerpos, con los cuales están obligados a convivir así no lo deseen. Por lo que Philippe Besson trata de nombrarlos, de construirles un pasado, en el que puedan verse a sí mismos, así vean toda la miseria humana escondida en el fondo de su ser; en otras palabras cada uno de ellos capta, a su manera, la fugacidad del tiempo y hacen visible lo invisible.
Y si en literatura Hopper ha influenciado a Besson, en cine es Wim Wenders quien ha sucumbido a su magia, entre muchos otros directores de cine. Para terminar quisiera hablar de la luz de Hopper y de su cálido colorido. Mientras que el cuadro El Ajenjo de Degas es una atmósfera gris, los cuadros de Hopper son bañados por una luz mágica, como si el sol que los baña fuese permanentemente veraniego.

martes, 9 de octubre de 2012

JEAN-MICHEL BASQUIAT

A finales del 2010 una amiga me invitó a ver un documental sobre un artista cuyo nombre no me decía nada, Jean-Michel Basquiat (dic. 22 de 1960- agosto 12 de 1980), lo mínimo que puedo decir es que al salir de la sala de cine estaba completamente estupefacta; no entendía como era que nunca había oído hablar de un genio como él. El documental fue entonces el abrebocas para esperar con ansías la visita al Museo de Arte Moderno de París (octubre 2010 - enero 2011), que en ese momento presentaba una exposición sobre su obra; a la cual asistí poco antes de su cierre, así que había muy pocos visitantes, por lo que su obra se presentaba ante mis ojos como si no hubiese sido creada para nadie más. Y si el documental me había sumido en una especie de trance hipnótico, sus obras me sacudieron de tal forma que salí del museo con la certeza que mis escasos conocimientos sobre el arte habían sido barridos por un enorme cataclismo que derrumbó los pocos cimientos que había logrado construir a lo largo de mi vida y de mi pasión por las artes plásticas. Lo que quiero decir es que ese día mi supuesto conocimiento de la historia del arte fue sepultado. Entendí que hay una historia del arte antes y después de Basquiat.
Jean-Michel Basquiat, hijo de una puertorriqueña y de un haitiano. Su madre, amante del arte, lo lleva regularmente a visitar museos; Basquiat crece en un ambiente donde se hablan tres idiomas, inglés, español y francés y donde el arte juega un rol muy importante; incluso sus abuelos maternos son músicos e incluyen a Basquiat en ese mundo privilegiado de la interpretación musical. A la edad de 8 años Basquiat sufre un accidente bastante severo, por lo que deberá quedarse por una larga temporada en un hospital. Para hacer más llevadera su “reclusión”, su madre le lleva el manual de anatomía humana, Gray’s Anatomy, y un libro de dibujos de Leonardo Da Vinci. Indudablemente lo que para otra persona habría sido una etapa negra de su vida, para Basquiat fue la posibilidad de entrar de lleno en el mundo de la creación artística, sin profesores, sin academia, sin exámenes, dando rienda suelta a su imaginación, sin barreras de ninguna clase, la libertad creativa, diría yo. En 1977 el periódico escolar le publica sus primeras obras, unas viñetas que él firma con el seudónimo de Samo. Él mismo contaría que dicho nombre nació el día en que fumó por primera vez marihuana en compañía de su amigo Al Díaz. Pronto su rebeldía, autonomía y deseos de hacer su propia vida, lo llevan a tener conflictos muy serios con su progenitor, por lo que decide abandonar la casa paterna e irse a vivir a las calles de Brooklyn. Rápidamente comienza su carrera como grafitero en SoHo y East Village, la meca de las galerías de los 70, y firma sus obras con el seudónimo de Samo ©. L’enfant terrible, como fue llamado en la Documenta de Kässel de 1982, a la temprana edad de 22 años, siendo el primer artista en ser aceptado a tan temprana edad. Para entonces ya tenía detrás de sí una estela de éxitos y su obra era expuesta en las mejores galerías de arte de Estados Unidos. En 1981 había conocido a Bruno Bischofberger, marchante y coleccionador de arte que representaba a Andy Warhol, y que supo “descubrir” a decenas de artistas que se movían en los circuitos de Nueva York, se los llevaba para su galería y desde allí dictaminaba los nuevos postulados de la estética y daba a conocer los nuevos nombres de los artistas que habrían de marcar toda una época y que habrían de cambiar los rumbos de la creación artística. Es Bischofberger quien decide cuanto pagar y cuanto cobrar por una obra de arte; en otras palabras es él quien pone a circular las obras a precios exorbitantes y los antiguos y nuevos ricos se pelean por comprar las obras que él expone en su galería. Es de anotar que al haber vivido por espacio de dos años en la calle y de no tener nada con que comprar materiales, incluso se prostituía ocasionalmente, comenzó a recuperar todo lo que la gente tiraba en las calles, papeles, cartones, puertas, ventanas, y pintaba, pintaba y pintaba. Una forma de dar paso a un inmenso torrente creativo, pero también de buscar y afirmarse en una identidad que para la sociedad de Nueva York no existía. Me refiero a los latinos y negros, que luchaban por ser aceptados en una sociedad racista, xenófoba y excluyente. Basquiat se asume como pintor negro y hace de su condición étnica y social su bandera y su camino en el universo del arte. Incluso en esta búsqueda en 1986 viaja, en compañía de Bischofberger, a Abidjan, y al mismo tiempo la Kestner-Gesellschaft de Hanover, hace una gran exposición de su obra. Ya en 1984 había conocido a la prestigiosa Mary Boone.
Basquiat, a pesar de su genio, no supo controlar el enorme éxito que le llegó a tan temprana edad. Alcohólico y drogadicto, pronto sucumbió a una profunda depresión, que se vio aumentada en grado sumo a la muerte de Warhol (febrero 22 de 1987), con quien había llegado a tener una verdadera amistad, tanto desde el punto de vista humano como artístico. Es más, yo considero que es a partir del momento en que Basquiat acepta trabajar y exponer con él, que su genio decae. Creo que Warhol no le llegaba ni a los tobillos. De todas formas la crítica no fue condescendiente con esta nueva etapa, por lo que la relación entre los dos artistas se vio seriamente alterada, lo que condujo a una ruptura total; pero el afecto por Warhol no desapareció.
En 1988 expone en París en la Galería Yvon Lambert, en Düsseldorf en la Galería Hans Meyer y en Nueva York; esta vez la crítica está nuevamente de su lado. El 18 de agosto, cuando pensaba viajar nuevamente a Costa de Marfil, muere a causa de una sobredosis, tenía apenas 27 años y estaba en la cumbre de su carrera. El doumental al que hago alusión es el siguiente: *Documental: Jean-Michel Basquiat: The radiant child, de Tamra Davis, 1h 28 Recomiendo ver el sitio: http://www.youtube.com/watch?v=5awMyz6buus&feature=related