En este blog podrán leerse artículos, poemas o cuentos sobre mujeres y hombres que han jugado un rol decisivo en la construcción de nuestro imaginario colectivo; bien sea a través de la literatura, del arte y por ende de la cultura.
jueves, 26 de febrero de 2015
LOS ENAMORAMIENTOS DE JAVIER MARÍAS, UNA NOVELA QUE INDAGA EN LA PSIQUIS HUMANA
Conozco a Javier Marías (España- 1951) desde hace varios años, pero debo confesar que no es mi escritor predilecto. De hecho El hombre sentimental, una de sus obras, la leí dos veces, pero no porque me hubiera gustado mucho, sino porque cuando volví a ella había olvidado por completo que ya la había leído con anterioridad y en cuanto a su novela Todas las almas la verdad es que nunca he sido capaz de leerla; lo he intentado tres o cuatro veces y siempre la dejo de lado. No obstante, estos dos últimos días estuve enfrascada en la lectura de Los enamoramientos (Random House Mondadori, 4ª edición, 2013), cuya trama y estructura me tuvieron sentada literalmente; no quería pararme hasta no haber terminado el libro.//
María Dolz narra su encuentro en una cafetería con el matrimonio Desvern; en realidad un encuentro fugaz, así los vea todos los días por espacio de varios años. Y si hablo de fugaz es porque nunca les habla; solo algunas veces, poquísimas, los saluda con un leve gesto, casi desapercibido, pero que no escapa a la pareja por la que siente especial aprecio y sobre la cual está segura que su matrimonio está basado en una relación profunda y verdadera; hasta que un buen día no los vuelve a ver y pasadas algunas semanas se entera que él, Miguel Desvern o Deverne ha sido asesinado. Luego podrá hablar con Luisa, su esposa, y con Javier Díez-Varela, el mejor amigo de Miguel y protector de Luisa. //
María Dolz se enamorará de Díez-Varela aun sabiendo de antemano que él no solo no tiene nada para ofrecerle, sino que no le interesa que ella forme parte de su vida. Aún así acepta una relación sin futuro, y aunque se acuesta varias veces con él, sabe de antemano que esa tarde o esa noche puede ser la última vez que lo vea. Así que no hay acoso por su parte, ni siquiera una leve insinuación a una próxima visita o a una salida a alguna parte. Simplemente es una mujer con la que Díaz-Varela se acuesta a la espera que Luisa olvide a su marido y lo acepte en su vida, la vida de una viuda que necesita ser amada y deseada nuevamente. Díez- Varela, por su parte, es un hombre frío, calculador y manipulador; así que tejerá una tela de araña alrededor de Luisa de la que ella no podrá escapar.//
María Dolz, protagonista y narradora, es un personaje complejo, enigmático, solitario, discreto hasta el delirio. En realidad María se difumina, se borra a sí misma, se confunde con el paisaje, quiere pasar desapercibida; pero no porque no sea inteligente, ni culta, ni refinada, sino porque posiblemente está cansada del mundo en el que vive y que poco o nada le aporta. No cree en los nuevos escritores que invaden la editorial en la que trabaja. No obstante, respeta y admira a los clásicos, de ahí que comience a sentirse a gusto en su puesto de trabajo cuando su jefe acepta la publicación de unas obras olvidadas de Balzac y cuando su opinión comienza a ser verdaderamente valorada y tenida en cuenta.//
María Dolz es una mujer inteligente, con gran sentido de la observación y del análisis, discreta, callada, “la joven prudente” como la llamaba el matrimonio Deverne; pero para quien no se escapa nada, ni el más leve movimiento de una hoja.
//
Y es esta característica la clave para poder desentrañar toda la trama de Los enamoramientos. Conocemos a sus personajes a través de la voz de María; incluso en su gran mayoría son los datos que ella se cuenta a sí misma en su deseo de desentrañar la vida de esos tres personajes que de una u otra forma invaden su mundo. Y junto a ellos tres están otros personajes, esta vez literarios, que son los que darán la clave al lector sobre el verdadero asesino, al menos el intelectual, de Miguel Desvern. Y para ello, Javier Marías hace alusión a una obra olvidada de Balzac, El coronel Chavert. El hombre que vuelve de la muerte, pero sin lograr recuperar a su mujer, ni poder volver al mundo donde pertenecía. Y luego, aparece Dumas con Los tres mosqueteros. Es a través de Athos y de un crimen que ha cometido en su juventud, que María terminará de atar cabos para poder dilucidar lo que se le había ocultado; o más bien lo que se le había dicho con tal de alejarla de la verdad. Pero también hay otros dos escritores que son clave en toda en la trama, Shakespeare y Sterne.//
Los enamoramientos es una novela que hurga en los secretos de cada personaje, que hurga más que en sus alegrías en sus miserias humanas. El mundo descrito por Marías es gris, desesperanzador; donde el más fuerte termina por jugar con el destino de los mas débiles como si fuesen muñecos a los que él les da vida o los suprime cuando lo desea. Suprimir es un eufemismo, más bien habría que decir que los aplasta como se aplasta una mosca que nos impide dormir. //
Es una obra muy bien construida, donde todos los elementos encajan en un perfecto y complejo rompecabezas y donde ninguna de sus piezas queda por fuera u olvidada. Es una novela sobre el azar, la mentira, el engaño, la doble vida; pero ante todo es una obra sobre la impunidad que reina en la mayoría de los asesinatos que se cometen a diario en cualquier lugar del mundo. Incluso Javier Marías escribe en su columna “La zona fantasma”, un artículo en el que presenta Los enamoramientos con el titulo de “La plaga de la impunidad” (27 de febrero de 2011-El País Semanal), y al respecto cita una de las frases de Los enamoramientos: “El número de crímenes desconocidos supera con creces el de los registrados, y el de los que quedan impunes es infinitamente mayor que el de los que son castigados”. Y al final del artículo dice:
“La sensación de que la impunidad domina es inevitable en nuestras sociedades, y eso las lleva, gradual pero indefectiblemente, a tener cada vez una mayor tolerancia hacia ella; a juzgar a que los individuos particulares no les compete intervenir ni poner remedio, cuando ni siquiera lo hacen los jueces, y a considerar que dejar pasar un delito más del que tengan conocimiento o hayan sido objeto, un crimen aislado de la vida civil, no tiene mayor importancia ni cambia nada en esencia, ante la superabundancia de los crímenes públicos, económicos y políticos, que quedan y quedarán siempre impunes. Se trata de una de las más grandes desmoralizaciones de nuestro tiempo, y de ahí, supongo, mi pesadumbre al escribir sobre ello, aunque fuera lateral, indirecta, ficticiamente, en algo tan modesto como una novela”.//
Para terminar quisiera recordar que Los enamoramientos es una de las cinco finalistas al National Book Critics Circle Awards de Estados Unidos en el año 2013 ; el premio finalmente se lo llevó El Jilguero de Donna Tartt, obra que reseñé hace dos semanas,
http://blogs.elespectador.com/elhilodeariadna/2015/02/12/el-jilguero-de-donna-tartt-una-novela-para-aprender-a-escribir/
También habría que recordar que desde que este importante premio fue creado, en 1974, solo se le ha concedido una sola vez a una obra escrita en español, me refiero a 2666 de Roberto Bolaño.
sábado, 21 de febrero de 2015
A VIVIANE MORALES( carta abierta)
Esta semana ha debido ser muy difícil para usted, imagino que ha perdido la calma más de una vez y que no ha podido conciliar el sueño que le hace falta para recobrar la cordura que necesita en el ámbito privado y en el público. Sin embargo, no logro sentir lástima por usted; y si lo digo es porque usted no siente lástima por la mayoría de personas que habitamos en este país convulso y violento, al que muchas veces declaraciones como la suya ahondan más en la inequidad y en la discriminación.
Usted sostiene que “la familia es sagrada”, debo decirle, antes de continuar, que para mí lo único sagrado es la vida de mis congéneres. Considera que familia es solo aquella conformada por un hombre y una mujer. ¿Dónde quedamos las miles de mujeres u hombres que hemos tenido hijos sin casarnos? ¿Usted misma no dejó al padre de sus hijos por irse a vivir con el hombre que amaba? Un hombre por lo demás cuestionable en muchos aspectos. De guerrillero habría pasado a formar parte de grupos paramilitares y según parece habría tenido negocios turbios en los que el Estado habría quedado mal parado; en otras palabras un hombre con un prontuario bastante extenso. ¿Cuál es su escala de valores? ¿Dónde está el umbral entre la ética y el amor? Y después usted quiere hacerse pasar como adalid de la moral. ¿De cual moral? ¿De veras cree que es portadora de la verdad revelada y única? Porque para mí no existe una verdad, hay infinidad de verdades e infinidad de mentiras.
Por si fuera poco, enceguecida por los postulados de sus creencias religiosas, habría sido incapaz de comprender y aceptar las posibles diferencias sexuales de su propia hija. ¿Y aún así persiste en darnos lecciones de moral?
¿Cómo es posible discriminar a alguien a quien se ha traído al mundo porque no piensa ni siente como usted cree que debería hacerlo?
¿De cuándo acá traemos hijos al mundo para que sigan únicamente la senda que supuestamente hemos trazado para ellos?
¿Acaso no traemos hijos al mundo para que sean felices, autónomos, independientes, libres?
Usted debería saber algo al respecto; no en vano ha seguido sus propios impulsos afectivos y sexuales. Aunque imagino que en su momento eso debió ser una etapa muy difícil para sus hijos. Pero usted, si algo ha demostrado a lo largo de su vida, es que es una mujer guerrera y en cierta forma autónoma. ¿Por qué le niega ese derecho a cientos, miles, millones de personas?
Ahora bien. Dice que nadie debe inmiscuirse en su vida privada. Eso es cierto cuando no se es una figura pública, ni cuando con sus actuaciones se afecta la vida privada de millones de colombianos. Cuando se opta por una carrera política, o se pretende legislar en contra de los derechos de las minorías, o cuando se ejercen juicios de valor que discriminan a las madres solteras, entonces no debe extrañarle que se hable claramente de su familia. Ha debido pensar primero en ella antes de tomar decisiones tan graves como el referendo que pretende imponernos simplemente porque usted practica una religión intolerante, que la aleja del respeto y de la caridad que supuestamente predican los cristianos y los católicos.
Usted, si verdaderamente tiene algo de ética, debería no sólo renunciar a seguir adelante con esa cruzada en contra de muchos colombianos, sino renunciar al senado. Personas como usted deberían primero hacer un alto en el camino para reflexionar sobre las equivocaciones que no hacen sino polarizar aún más esta sociedad ya dividida por sesenta años de guerra fratricida, sino para poder ganarse el respeto de su propia hija y por ende el de muchos colombianos que hoy nos sentimos agredidos por usted.
Somos los mismos colombianos que nos sentimos agredidos por el procurador y por Uribe, entre muchos otros actores violentos -entre ellos las guerrillas- que ha generado esta sociedad, que con postulados como los suyos, o como los del Opus Dei* -a través de la Universidad de la Sabana- no han hecho sino hurgar en la herida que han abierto al pretender mostrarse como entes infalibles y que están por encima del mal, cuando el mal viene en muchos casos de los discursos violentos que predican en los púlpitos o utilizando los puestos que ocupan como servidores públicos; olvidando, más bien ignorando cínicamente, que Colombia es un Estado de Derecho y laico, así a usted y a Ordoñez, y por supuesto a Uribe o a la Hoyos, les pese.
Ojalá no le dé por utilizar cilicios, o por de flagelarse. Más bien busque la forma de aceptar que hay personas que no piensan como usted, ni que sienten como usted, ni que aman como usted.
Y recuerde, uno no echa a un hijo de la casa por su condición sexual, ni religiosa, ni política. No estamos en el Medioevo. Podemos conversar y tratar de aceptar las diferencias, así no las compartamos. No instale una nueva Inquisición, así sueñe con ella.
Por último, y aunque usted lo sabe mejor que yo, recuerde que los homosexuales nacen de padres heterosexuales y que no siempre son los mejores padres ni los peores, simplemente padres. Lea una vez más las cifras de niños abandonados por los padres, o que viven en familias extensas, o los miles de niños que han sido criados por madres o padres solteros o viudos. O simplemente divorciados como es su caso. Y que negarle la oportunidad de adoptar a los homosexuales es ir en contra de los cientos de niños abandonados por padres heterosexuales.
Atentamente,
Berta Lucía Estrada Estrada
* Pueden ver la respecto:
http://blogs.elespectador.com/elhilodeariadna/2015/02/14/cuando-el-opus-dei-se-mete-en-nuestras-casas/
sábado, 14 de febrero de 2015
CUANDO EL OPUS DEI SE METE EN NUESTRAS CASAS
¿Qué clase de biomédicos está formando la Universidad de la Sabana?
¿Qué clase de seudo ética está impartiendo en sus aulas?
¿Qué clase de ciudadanos responsables y respetuosos de la diferencia está formando con médicos salidos del más oscuro bestiario medieval?
Estas, y muchas otras, son las preguntas que me he hecho desde ayer cuando leí los apartes del documento, aparentemente científico, que los médicos Álvaro Enrique Romero y Pablo Arango emitieran en nombre de la Universidad de la Sabana, y en la cual manifiestan que “la homosexualidad constituye de alguna manera una enfermedad”. Yo diría que los verdaderos enfermos son los dos médicos que no han logrado hacer una separación entre ciencia y pensamiento mágico-religioso. ¿Cómo se puede ser científico y dejarse guiar por postulados erróneos que nacen del fanatismo religioso de un hombre que apoyó al dictador -léase sátrapa- Francisco Franco y le ayudó en su empresa criminal?
Ciencia y religión son dos conceptos antagónicos. No es que considere que una persona por ser médico tiene necesariamente que ser ateo, pero si creo que al menos debería declararse impedida para dar conceptos tan nocivos para una sociedad que pugna por dejar atrás la sombra fatídica de la religión. Lo digo porque Colombia es un Estado de Derecho, laico además, y en el cual las creencias religiosas deberían quedarse en el ámbito privado. Máxime cuando se representa a una universidad del Opus Dei.
Para nadie es un secreto que esta institución, creada por un fanático como Escrivá de Balaguer (1892-1975), es una secta religiosa que obliga a sus seguidores a seguir prácticas verdaderamente aberrantes; entre ellas:
1. El cilicio que deben portar los numerarios por espacio de una o dos horas diarias y que les deja heridas por el resto de sus vidas, o en el mejor de los casos cicatrices que les recuerdan el infierno en el que vivieron. Aunque estas últimas solo se dan en el caso que los adeptos sean capaces de dejar la secta del Opus Dei. Además, está la flagelación que deben hacerse para “lavar sus pecados”. "En el Opus Dei la recomendación a los numerarios es usarlo diariamente durante dos horas, con excepción de domingos y festivos".
http://es.wikipedia.org/wiki/Cilicio
2. Los adeptos deben confesar cada acto y cada pensamiento a una especie de director espiritual que la secta les impone. Esta confesión no es una vez al mes, es todos los días del año. Deben hacer actos de contrición permanentemente, y se les hace creer que prácticamente todo lo que hacen o piensan o sienten es un pecado grave que les acarreará la condena eterna. Esto es lo que ellos llaman “corrección fraterna”; sobra decir que detrás de esta práctica está la delación de todo aquello que escape al orden instaurado por el Opus Dei. En realidad es una forma de control absoluto, en el cual sus adeptos no tienen la posibilidad de una vida privada, por lo que carecen de control sobre sus propias vidas.
Dentro de esta práctica perversa está la lectura del correo. Aunque hoy en día con el Internet es una práctica que les es difícil llevar a cabalidad, a no ser que el acceso a la red se haga dentro de las mismas casas del Opus Dei. Otra de sus formas de asegurarse una sumisión total y absoluta.
3. El Opus Dei tiene una clara división de géneros. La mujer es considerada inferior al hombre y debe en todo momento servirle de empleada doméstica. Es ella quien realiza las labores de limpieza y cocina. No tiene la posibilidad de acceder a cargos de importancia dentro de la supuesta organización. Es considerada ciudadana de segunda, aunque utilizar el vocablo ciudadano en el Opus Dei , es casi como una herejía. Hombres y mujeres son simplemente borregos al servicios de unos pocos que están en la cúpula y que se bañan cada día en lluvia de oro, como si fuesen sacerdotes de Zeus.
« Uno de los encargos que tiene la Sección femenina del Opus Dei es el de ocuparse de las labores domésticas en los Centros de la Prelatura., tanto de varones como de mujeres
Para casi todas las numerarias auxiliares y para algunas numerarias, las tareas de mantenimiento de los Centros constituye su trabajo profesional, y por lo tanto donde deben buscar su propia santificación. Cuando se trata de un Centro de varones, la separación entre los varones y las mujeres es total. De ordinario debe haber doble puerta entre la casa de las auxilares y los residentes. No suele haber ningún tipo de relación entre las auxiliares y los residentes de los centros, hasta el punto de que no es inhabitual que no conozcan los nombres ni mantengan conversaciones. Las entradas de los numerarios y las auxiliares son siempre distintas, incluso se procura que estén en calles distintas, para que las personas que viven en una y otra casa no se vean al salir y entrar. Con todo ello se busca evitar cualquier fundamento a maledicencias sobre el grado de cumplimiento del compromiso de celibato por parte de los miembros ».
http://es.wikipedia.org/wiki/Opus_Dei
En el caso de las mujeres que se dedican a la labor doméstica, no sólo no perciben salario alguno, sino que carecen de afiliación social, lo que les impide acceder a una pensión de vejez o de enfermedad.
http://fr.wikipedia.org/wiki/Opus_Dei
hay que leer el trabajo de las numerarias auxiliares como una forma de esclavitud, así el Opus Dei no lo reconozca de esa forma. Muchas de las estudiantes que caen en esta trampa, y que viven en las casas que la organización tiene en todo el mundo, terminan por suspender sus estudios puesto que la carga domestica que les imponen les impide llevar a cabo los estudios que sus padres les pagan en las universidades pertenecientes al Opus Dei. Eso sí, tanto la universidad como la pensión de la organización siguen cobrando la matrícula y los gastos de habitación, comida y demás.
4. Una parte del salario de los adeptos va directamente a las arcas del Opus Dei, muchos de sus fieles viven en situación de extrema pobreza.
5. El lavado de cerebro es una constante en su organización, de ello depende la obediencia absoluta, la imposibilidad de pensar por sí mismos, carecen de capacidad analítica y crítica. Son sometidos a vejámenes propios de mentes alucinadas y violentas. Para lograr la alienación total cooptan a adolescentes que aún no cumplen 15 años, por lo cual sus colegios y universidades serían solo una fachada para perpetuar una ideología sectaria y bastante secreta. Estos adolescentes deben plegarse a las leyes de la secta: celibato, obediencia y pobreza. ¿Cómo un niño de 14 años podría hacer votos de esa naturaleza ?
Además, los alejan de sus familias, les dicen exactamente que deben responder a los padres en caso tal que éstos comiencen a tener dudas con respecto a su relación con el Opus Dei. En muchos casos les hacen cortar los lazos familiares y les presentan a sus progenitores y hermanos como sus propios enemigos. Sobra decir que los reclutados deben a su vez reclutar permanentemente otros adeptos; para lo cual el Opus Dei hace seminarios, retiros supuestamente espirituales, actividades que hacen pasar como lúdicas o culturales. Y por supuesto, no hay que olvidar la carga de oración que se da en cada una de dichas actividades; todo con el objetivo de acelerar la manipulación mental de la cual son objeto.
6. El celibato es una orden impuesta a los numerarios, numerarios auxiliares y agregados y va acompañado de una vida austera en el sentido literal de la palabra.
7. El celibato no cobija a los supernumerarios, los cuales representan el 70% del total de los adeptos; ya que estos pueden casarse. Habría que recordar que muchas veces es el Opus Dei quien decide con quien se debe contraer matrimonio, una orden que no puede eludirse.
8. Consideran que el mínimo de hijos debe ser entre 5 y 8, por lo que la planificación familiar está proscrita.
9. Por último están los cooperadores. Son laicos, no necesariamente creyentes o cristianos, que apoyan económicamente a la organización. “En el 2005 había alrededor de 164.000 cooperadores en el mundo”.
http://fr.wikipedia.org/wiki/Opus_Dei
En realidad la estrategia del Opus Dei es la de penetrar todas las esferas del poder político, económico, social y cultural. Minar las bases de una sociedad laica y demócrata. Los hilos del poder no le son ajenos; es más, podría decirse que son su razón de ser.
Para terminar, aunque no he hecho sino esbozar algunos de los problemas de esta organización que yo considero de tinte mafioso, habría que recordar que su fundador Escrivá de Balaguer, un franquista confeso, es considerado no solo la figura más importante dentro de la organización, sino que su culto opaca al mariano.
Bibliografía:
Controversia entre los sacerdotes Jacques Trouslard et Dominique Letourneau :
http://www.opus-info.org/index.php?title=Controverse_entre_Jacques_Trouslard_et_Dominique_Letourneau
DES MAZERY, Bénédicte et Patrice. L’Opus Dei, enquête sur une église au coeur de l’église. Flammarion. 2005
DUBORGEL, Veronique. Dans l’enfer de l’Opus Dei. Albin Michel. 2007
jueves, 12 de febrero de 2015
EL JILGUERO DE DONNA TARTT, UNA NOVELA PARA APRENDER A ESCRIBIR
En estos últimos días estuve sumergida en un libro de Donna Tartt (Estados Unidos-1963), una obra que debería ser estudiada en los talleres que se dedican a la creación literaria. Lo digo porque estoy convencida que el principal valor de El Jilguero, (Editorial Lumen, 2014,1.150 páginas), la obra a la que hago mención, es el mejor ejemplo de cómo escribir una novela. El tema, y al cual me referiré luego, no me sedujo mucho, pero la forma como está construida es una joya por decir lo menos.
El Jilguero hace alusión a una miniatura holandesa del siglo XVII. Su autor, Carel Fabritius, murió en la explosión de Delft en 1654, cuando una enorme bodega que albergaba 30 toneladas de pólvora estalló a mediodía dejando miles de heridos y cientos de personas muertas. Fabritius fue discípulo de Rembrandt y profesor de Vermeer. Se dice que fue él quien le enseñó el manejo de la luz. De Fabritius sólo se conservan 12 obras; entre ellas la miniatura en cuestión, todas la demás pinturas desaparecieron en la explosión que destruyó prácticamente toda la ciudad de Delft. La leyenda cuenta que la onda explosiva se sintió a 100 Km a la redonda. Sobre El Jilguero algunos críticos de arte han hablado de indicios de lo que posteriormente sería el Impresionismo.
Y es esta miniatura holandesa la que da inicio a la obra homónima de Donna Tartt (Premio Pulitzer 2014). Su protagonista, Theo Decker, ve como su vida, su mundo, su universo personal, desaparece en unos cuantos segundos. Al igual que la vida de Fabritius, que estalla literalmente en la explosión de toneladas de pólvora, su vida queda hecha pedazos al ser uno de los pocos sobrevivientes de un atentado terrorista dentro de un museo donde El Jilguero está siendo expuesto al público de la gran manzana. La madre de Theo muere en el atentado y él debe cargar con una dura petición hecha por una de las personas que se encontraba a su lado en el momento del atentado. La aceptación de esa extraña petición le acarreará consecuencias que solo 10 años después estará en la capacidad de comprender en toda su dimensión. Robar El Jilguero será en cierta forma el umbral que trazará el infierno en el que va a vivir en los próximos 10 años. Es así como Theo Decker, con solo 13 años, une su vida al destino trágico de Fabritius, muerto en 1654 a la edad de 32 años. Las dos vidas estarán encadenadas y Theo no sabrá hasta mucho después como desatar el nudo ciego que las unió en esa coincidencia de dos explosiones que tuvieron lugar con más de tres siglos de diferencia.
En la explosión de Delft si bien uno de los pintores, Egbert van der Poel (1621-1664), había logrado sobrevivir, también es cierto que de una u otra forma murió con la explosión, ya que perdió la razón. Desde ese momento toda su obra giró en torno a las ruinas de Delft, sus cielos tormentosos y los buitres asolando la ciudad llena de cadáveres; y aunque este detalle no es tenido en cuenta, al menos aparentemente en la obra de Tartt, si debe vérselo como el preámbulo del infierno que le espera a Theo Decker.
El libro de Tartt podría leerse como la certeza que el pasado no perdona, que siempre estará ahí, así no queramos darle la cara, ni reconocerlo, así queramos ignorarlo, y pensar que podemos dejarlo atrás. Pero no, él nos alcanza como si se tratase de una enorme ave rapaz, y que con su enorme garra nos destrozara las vísceras una y otra vez, como un eterno Sísifo y luego nos dejara caer en el vacío más atroz. Ella misma ha dicho que El Jilguero es una especie de caída, como la obra de Camus. De hecho reconoce que su existencialismo la marcó profundamente; al menos en la obra a la que hago mención.
La obra bucea en los conceptos de predestinación, fatalidad versus libertad. Como si el libre albedrío no existiese. Como si nuestros pasos fuesen guiados por fuerzas invisibles. Como si cada uno de nosotros fuese una marioneta en las manos de un gran actor que nos pone en un telón de fondo y nos obliga a recorrer las sendas que ha trazado para nosotros. En otras palabras habría que ver El Jilguero como una obra filosófica, no como una forma de aprender a vivir, sino como una forma de aceptación de un destino trágico al que no podemos escapar; una predestinación que hay que aceptar a como de lugar.
Decker no es solo un antihéroe, o héroe al revés, sino que puede interpretarse como una metáfora de la inutilidad que representa cualquier esfuerzo humano que se haga por mejorar nuestra condición humana. En cierta forma lo que va a hacer Theo Decker, en los diez años que siguen al atentado en el museo, es emprender el camino del suicido. Solo al final tratará de levantarse del todo, antes se levantaba sólo para volver a caer una y otra y otra vez. Otra forma de suicidarse, otra forma de ver el mito de Sísifo. El nombre de Theo también podría leerse como el de un dios de las tinieblas; ya que ese es el universo en el que va a ahogarse.
Theo no entiende el mundo en el que vive, pero tampoco quiere hacerlo. Entiende que su vida, y la vida de los otros, está signada por el absurdo, y que escapar a él es una obra de titanes; sabe que no tiene ni las fuerzas ni el deseo de buscar una salida, sabe que no puede ignorar los designios que le han sido trazados. Sabe que la gente no puede entender porque busca sumirse en un huracán de drogas y de alcohol. Entiende que aparte de Hobie, el hombre que le dio la mano cuando todo su mundo había desaparecido para siempre, a nadie le importa lo que pueda pasarle. Hobie, restaurador de muebles antiguos, le abrirá su casa y le enseñará el oficio de anticuario. Y junto con Hobie está Pippa, la niña que compartió con él la explosión en el museo, tragedia que los une más allá de toda comprensión humana. En realidad ella es la luz que lo ilumina en las noches donde las drogas duras juegan con él como si fuese una marioneta en sus manos. Otra persona que será vital en el proceso de regresar al mundo de los normales es la Sra. Barbour, puesto que en cierta forma va a representar a la madre que perdió en la catástrofe.
Aspectos a tener en cuenta:
1. El Jilguero es una obra completamente cinematográfica. Cada secuencia, cada acción, cada cuadro, está descrito de una forma completamente visual. Es, posiblemente, la lectura más visual que haya hecho nunca.
2. Desde el punto de vista de construcción narrativa es una verdadera joya. En realidad El Jilguero podría estudiarse en un taller de escritura. Pocas obras literarias recogen tantos elementos narrativos como los que se ven en esta obra de Tartt. Me refiero a los elementos que la autora deja suspendidos en el tiempo, y luego los recoge uno a uno; sin dejar nada en el aire. Es un enorme rompecabezas, bastante elaborado además, que arma a todo lo largo de las 1150 páginas del libro. Y en esa maestría narrativa no deja nada en el tintero.
Una muestra de esta escritura, que yo llamaría de bisturí, sería el descenso a los infiernos que hace Decker en los diez años que siguen al atentado terrorista. Es un viaje al corazón mismo de las tinieblas del mundo de las drogas duras, del alcohol, de la soledad, del no futuro, de la desesperanza. Y es ahí, diez años después, que su pasado le explota en la cara, como el día del atentado terrorista, y como la explosión de Delft donde murió Fabritius.
3. En El Jilguero nos paseamos por la mafia rusa y croata, pero también por el mundo de los marchantes de arte y de los anticuarios y restauradores de muebles antiguos; con él conocemos las prácticas no siempre santas de este tipo de mercaderes de la ilusión.
También nos paseamos por Nueva York, recorremos sus calles desoladas, grises, húmedas, frías, solitarias. Donde uno creyera que la amistad y el amor son sólo ilusiones ópticas, como la del cuadro del jilguero que no se sabe bien si sobrevivió al atentado en el museo, o si fue robado, escondido o vendido en el bajo mundo.
4. Otro aspecto a tener en cuenta es la estructura de la novela. Podría pensarse que El Jilguero está escrita como si se tratase de una novela policíaca, pero no lo es; aunque a veces uno creyese que si, que sigue los postulados de las novelas negras; sólo que Tartt sigue sus propios caminos y no hace concesión a los autores de la novela negra contemporánea. Y si bien Decker es un personaje derrotado, decadente, también habría que pensar que la obra es un homenaje a uno de sus autores preferidos, Dickens.
5. El mundo de El Jilguero es bastante onírico, podría pensarse que no existe, que ha sido soñado, imaginado; en el mejor de los casos evocado, pero que nunca ha existido. Es una especie de mundo mítico, que está en todas partes y no está en ninguna.
6. Es un libro donde la mentira y la verdad se debaten por encontrar su lugar en el mundo. Dos fuerzas antagónicas que se necesitan mutuamente. Como la vida misma. No hay ni negros ni blancos, solo hay grises, infinidad de tonalidades grises.
7. El final es bastante flojo, le falta consistencia, como si la misma Donna Tartt ya estuviese aburrida de la narración que la tuvo en ascuas durante los largos años de redacción. La verdad es que pareciera escrito para otra obra diferente a la de El Jilguero, en las últimas 30 páginas debí esforzarme para no abandonarlo antes de terminar la lectura.
Para terminar quisiera recordar que Donna Tartt sólo ha escrito tres novelas en 20 años, que no le interesan los circuitos literarios, ni los congresos, ni las entrevistas. Para escribir El Jilguero tardó 10 años, 1150 páginas; una constante en su creación literaria. Es amiga personal de Bret Easton Ellis, ese otro autor norteamericano que tanto admiro.
domingo, 8 de febrero de 2015
jueves, 29 de enero de 2015
EL AGENTE NARANJA
A la hora del alba/
en el último segundo naranja/
allí, donde el sol copula con la luna,/
el aire se fracturó/
el naranja del horizonte/
dio paso a multitudes de tonos amarillos,/
rojos, azules, morados/
mi cuerpo,/
transportado por una fuerza titánica,/
se elevó en el aire,/
voló dejando tras de sí/
los retazos de mi pierna izquierda/
el polvo se apoderó de mis pulmones/
mis ojos se extraviaron en una nube de detritos/
sentí como la tea, otrora mi cuerpo,/
viajaba a la velocidad de la luz/
y caía en el fondo de un abismo,/
en el averno de la inconsciencia humana/
.......
Estaba a mil vidas del mundo que era el mío/
¿Cómo regresar?/
¿Acaso existía el regreso?/
¿Qué caminos se toman en el aire,/
cuándo siempre se ha vivido con los pies en la tierra,/
en el lodo, en las arenas movedizas?/
domingo, 25 de enero de 2015
EL PADRE Y EL COLONIALISMO EN EL AFRICANO DE LE CLÉZIO
Esta semana estará en el Hay Festival, como invitado de honor, el francés Le Clézio, Premio Nobel de Literatura 2008; pero más que francés habría que denominarlo ciudadano del mundo. Incluso yo diría que habría que llamarlo hijo de todos los pueblos; ya que con su labor de etnólogo, su defensa permanente de las culturas no occidentales, su profundo conocimiento de las cosmogonías diferentes a la judeocristiana, su sapiencia y gran respeto por la otredad, le confieren un aura que lleva a pensar en él y a leer su obra con respeto y admiración. No obstante, es un tema específico el que ha suscitado esta breve reseña, la figura del Padre./
La figura del Padre en Le Clézio:/
El Africano (2003) es una obra corta, escrita para tratar de comprender a un padre poco amado y más temido que respetado. En este libro Le Clézio nos relata como su vida cambia radicalmente cuando en los años de la postguerra debe abandonar Niza y el apartamento burgués de sus abuelos, para ir, junto con su progenitora y hermano, al encuentro de su padre, médico de profesión, y quien reside en África desde hace varios años./
En ese inmenso continente que es África Le Clézio conoce la penuria y el rigor ; pero también la sensación de libertad que emana de las vastas praderas y de los paisajes que se pierden en el horizonte. Es así como se acerca al mundo de la desmesura, a los violentos aguaceros, a los ríos infinitos, a los animales salvajes o a los mosquitos que impiden dormir. También conoce su propio cuerpo y aprende a identificarse con esa naturaleza inhóspita que acoge y rechaza al mismo tiempo a quien se interna en sus secretos. Aprende a amar y a respetar las culturas y creencias diferentes a la suya./
En ese nuevo y antiguo mundo nace el Le Clézio defensor de la otredad, el etnólogo que sabe poner en su justo lugar la forma de pensar que no corresponde a la racionalidad occidental. Es, precisamente, esta característica lo que lo lleva años más tarde a indagar sobre la figura paterna. En El Africano el autor emprende el difícil camino de entender, o al menos tratar de entender, al hombre que le ha dado la vida, pero con el que no se siente identificado./
/
En esa búsqueda, en realidad un viaje interior, un viaje a las raíces mismas de su propio ser, de su propia identidad, se encuentra cara a cara con la soledad, con las inclemencias del tiempo y con la precariedad económica -entre otros aspectos- que han hecho de su padre una persona irascible, violenta y fría. Es así como entiende que su progenitor terminó por fundirse con el paisaje agreste; y que al hacerlo se transformó en una persona huraña y hostil./
El Africano, es, ante todo, una forma de reconciliación con la imagen paterna. Le Clézio, en este caso el hijo, trata de entender a un hombre al que llama padre pero que en realidad es un perfecto desconocido. Es una forma hermosa de reconciliación, tanto con la figura paterna como consigo mismo. El padre es un antihéroe, o héroe a la inversa, y el hijo hurga en el pasado para tratar de comprenderlo./
Es, entonces, cuando descubre la inmensa soledad y desarraigo de ese hombre al que llama padre; como si siempre hubiera sido un eterno exiliado, un exiliado en sí mismo, un apátrida, alguien que vive en un cuerpo ajeno y no sólo en un país extraño. Y tratar de vivir en el cuerpo de otro debe de ser la peor de las pesadillas. El descubrimiento de una soledad sin límites le permite conocer también el dolor y la angustia que caracterizó su existencia./
Al llegar a este punto entendemos que el libro El Africano, es una obra de hondo contenido metafísico. Y es que a su padre hay que entenderlo como un hombre roto, destruido por el sistema, por la soledad y por las adversidades que le tocó enfrentar. Es un relato sobre la incomunicación humana, sobre el abandono y el rechazo más absoluto y visceral que pueda concebirse hacia y desde un ser humano. En últimas, es un canto a la vida y a las relaciones filiales tan complejas y disimiles, ya que si bien nos muestra el retrato de un padre que es la antítesis de la ternura y que nunca demostró a sus hijos que los amaba, Le Clézio si nos cuenta el amor de sus padres antes de su llegada al mundo y nos deja entrever que él es el resultado de un gran amor y compenetración de pareja./
El colonialismo:/
Sin embargo, este libro va más allá de la figura paterna propiamente dicha ; ya que hurga en otra figura paterna odiada y cruel: el colonialismo inglés y francés que dejó heridas que nunca han cicatrizado y que ahora están haciendo metastásis. Me refiero, por supuesto, a la guerra que se lleva a cabo en Mali y en la cual Francia tiene un papel predominante; sin olvidar a la República del África Central. Pero también, a su terrible y doloroso legado en sus antiguas colonias; pienso en Argelia por ejemplo. El Africano es una denuncia del orgullo y de la prepotencia occidental y del avasallamiento que dicho sistema causó en África. Es una denuncia de las grandes desigualdades económicas y sociales que engendró./
El libro posee un hermoso lenguaje, poético y sensible; es una evocación de la niñez perdida y de un mundo que nunca más volverá. Es una búsqueda de los orígenes y de la razón de ser y, porque no, del reencuentro consigo mismo. Es un libro subjetivo, y aunque autobiográfico, no deja de ser una hermosa nouvelle, pero también una especie de diario íntimo, puesto que Le Clézio publica en él algunas fotos tomadas por su padre con una vieja Leica. Al final de la obra el lector tiene la sensación que la reconciliación del hijo con su padre es un hecho, y que por primera vez el hijo siente que aunque su padre ya no esté vivo, su amor por él es auténtico y definitivo./
El Africano es una enorme lección de vida y de comprensión humana y su lectura me hizo pensar todo el tiempo en El olvido que seremos (2006) de Héctor Abad Faciolince y en “La Reina del Silencio” de Marie Nimier. Experiencia que se repitió cuando leí Personne (Nadie-Premio Femina 2009) de Gwenaëlle Aubry.
miércoles, 7 de enero de 2015
IN MEMORIAM DE CHARLIE HEBDO
CUANDO EL FANTISMO RELIGIOSO NOS ENCEGUECE
Otra vez la locura, disfrazada de fanatismo religioso, toca a nuestras puertas. Tratan por todos los medios de ahogarnos en el terror de un nuevo imperio. Me refiero a los que creen que las ideas de las personas que piensan diferente deben erradicarse para siempre. Los fanáticos buscan callar las voces que claman por un mundo libre, donde no haya censura y donde todas las ideas tengan un lugar para ser debatidas.
Eso es lo que ha pasado hoy en París, Charlie Hebdo ha sido herido una vez más; sólo que esta vez ha sido en su centro, en el ojo mismo del huracán que desató al ejercer el derecho a la libre expresión. Su director y dos de sus principales caricaturistas, entre otros colaboradores, y dos policías, fueron masacrados en pleno día y en el lugar de trabajo.
Al escribir esto siento como la pena y la indignación invaden cada parte de mi ser. No lo digo sólo como ser humano, también lo digo como francesa. Y es que yo tengo el privilegio de tener dos nacionalidades, una es la francesa, y la otra, por supuesto, es la colombiana. No soy francesa porque me tocó serlo. No soy francesa porque así se me hace más fácil la vida. Soy francesa porque elegí serlo. Decidí integrarme a esta sociedad que admiro y respeto. Hablo su lengua, amo su literatura, su música, su historia, sus catedrales, su pintura, su cocina, su extremado refinamiento, sus ansias de conocimiento, de aventura. Amo su espíritu libre, crítico, contestario, laico. Amo la libertad que se respira en sus calles. También soy bastante crítica cuando debo serlo; sobre todo cuando pienso en el rol que Francia ha jugado en las guerras o en la colonización; entre ellas el terrible pasado de Argelia, entre muchos otros.
Lo que ha pasado hoy es terrible. Como lo han sido los otros asesinatos a los que hemos asistido incólumes al frente de las pantallas del televisor. Pero no nos callarán. La prensa no puede rendirse. La prensa no puede arrodillarse ante el fanatismo y la estulticia de unos cuantos fanáticos que creen que el horror debe gobernarnos y que las ideas extremas deben imponerse por encima del consenso y de la democracia.
Y esto es válido para personajes siniestros como Ordoñez, Uribe, José Obdulio, la Cabal, que de cabal no tiene nada; y por supuesto para personajillos disfrazados de vedettes trasnochadas, como es el caso de los guerrilleros de las FARC; o de los que rara vez salen en los mass-media, como son los del ELN.
Debemos luchar por la libertad de expresión, debemos luchar por un mundo mejor, en el que no haya ningún tipo de esclavitud. No olvidemos que cuando nos doblegamos ante el miedo nos convertimos en esclavos con grilletes atados a los tobillos.
viernes, 19 de diciembre de 2014
"MUY FEA PARA VIOLARLA"
Pintura de Pedro Pablo Rubens//
La violencia machista, o violencia de género, o violencia sexual, como quieran llamarla, pareciera que nunca tuviese fin; y cada vez que asistimos a un nuevo hecho de misoginia creemos, muy ilusamente, que no va a volver a suceder; que se trata sólo de un caso aislado, que la sociedad católica o cristiana donde vivimos es la ideal y que nada malo puede suceder.
Y no, no es así. La sociedad contemporánea, heredera de la misoginia que ha sido estimulada desde hace más de 2000 años, es una eterna serpiente que se come la cola. Habría que recordar a los griegos y a su dios principal -Zeus disfrazado de cisne violando a Leda, o disfrazado de toro, o de lluvia de oro- para entender lo que trato de explicar; sin olvidar a los judíos y a su credo misógino. El mismo que la Iglesia católica -sin olvidar a las infinidades de sectas que hoy se hacen llamar cristianas-ha pregonado desde los púlpitos en todos los idiomas y en todos los ámbitos posibles.
Y por supuesto sin olvidar al arte; no habría sino que recordar el cuadro de Susana y los viejos de Rubens, entre tantas otras versiones, para entender que la violación ha sido vista con ojos de tolerancia hacia el violador y con ojos de condena hacia la violada. En cambio la versión de Artemisia Gentileschi, quien fue violada por un pintor que trabajaba en el taller de su padre, nos muestra a una Susana a la que el pánico le impide moverse; mientras que sus violadores la miran con ojos lascivos.
Las religiones judeocristianas, sin olvidar a la musulmana, han clamado una y otra vez que la mujer es fuente eterna de pecado y de perdición. Es por ello que la religión católica se tuvo que inventar la figura de la virgen María. Con ese mito pretende que todas las mujeres, sin excepción, seamos “puras”; aunque nunca he entendido que quieren decir con esa palabreja.
Pintura de Artemisia Gentileschi//
Y si hablo una vez más de este tema, y lo volveré a hacer cuantas veces sea necesario, así haya personas que me escriban “afortunadamente no soy feminista”,
http://blogs.elespectador.com/elhilodeariadna/2014/11/30/breve-respuesta-a-ana-camila-y-a-su-frase-afortunadamente-no-soy-feminista/
es por las noticias deleznables de los últimos días; me refiero a los niños violados por el padrastro y la madre de uno de ellos en un sector popular de Bogotá; pero igual podría haber sido en un sector de élite, y por la frase de un diputado brasilero
http://www.elespectador.com/noticias/elmundo/muy-fea-violarla-el-insulto-de-un-diputado-causa-escand-articulo-534052
que le grita a una exministra de Derechos Humanos que él no “la violaría porque es muy fea y por lo tanto no se lo merece”; como si violar fuera un gran honor que un hombre le hace a una mujer.
No en vano en Leda, el poema de Rubén Darío, ella aparece “desnuda y vencida” y no grita sino que “suspira”, como si el acto violento del que acaba de ser víctima le hubiese gustado, termina con el preámbulo de otra posible violación; esta vez de la parte del semidiós Pan, conocido por su apetito sexual desenfrenado y voraz, que la está espiando: “chispean sus ojos turbados”. No hay que olvidar que Leda dará luego a luz a Helena, hija de esta relación violenta y no deseada.
LEDA
Rubén Darío
El cisne en la sombra parece de nieve;/
su pico es de ámbar, del alba al trasluz;/
el suave crepúsculo que pasa tan breve/
las cándidas alas sonrosa de luz./
Y luego en las ondas del lago azulado,/
después que la aurora perdió su arrebol,/
las alas tendidas y el cuello enarcado,/
el cisne es de plata bañado de sol./
Tal es, cuando esponja las plumas de seda,/
olímpico pájaro herido de amor,/
y viola en las linfas sonoras a Leda,/
buscando su pico los labios en flor./
Suspira la bella desnuda y vencida,/
y en tanto que al aire sus quejas se van,/
del fondo verdoso de fronda tupida/
chispean turbados los ojos de Pan./
La versión de Rubén Darío contrasta con el poema Tres Mujeres de Sylvia Plath/
Y el gran cisne, con su mirada terrible,/
viniendo a mí, como un castillo, de río crecido./
Hay una serpiente en los cisnes//
No estaba lista/
Las nubes blancas se precipitaron/
A los cuatro sentidos. Ellas me descuartizaron./
No estaba lista./
Carecía de respeto./
Creía poder negar las consecuencias/
Pero ya era demasiado tarde/
Era demasiado tarde/
Era demasiado tarde, y el rostro se tornó nítido,/
Amoroso, como si yo estuviera lista./
http://ledayelcisne.blogspot.fr/2009/01/la-brutalidad-del-cisne-en-un-poema-de.html
Sylvia Plath nos muestra una Leda diferente, gracias a su poema percibimos la violencia del acto atroz del que ha sido objeto; así tenga a un dios como protagonista de la violación que le ha cambiado la vida./
Y es que una persona que ha sido víctima de una violación nunca volverá a ser la misma. La violación es un delito que debería ser consagrado como de lesa humanidad. No hay excusas que valgan. Y no es que los hombres, o mujeres abusadoras, que también las hay, sean enfermos mentales, o monstruos, son personas que se sientan al lado suyo en el banco de una iglesia y que incluso comulgan y rezan. La violación debe ser condenada desde todos los ámbitos posibles, debe combatirse en todas las esferas sociales, políticas, religiosas, económicas; un violador se esconde en muchas partes y utiliza muchos disfraces. ¡Que no se nos olvide!
jueves, 11 de diciembre de 2014
HORACIO BENAVIDES, POETA DEL AGUA
Horacio Benavides, Premio Nacional de Literatura 2013
En agosto del 2013 leí el artículo de Arcadia
http://www.revistaarcadia.com/agenda/articulo/el-poeta-que-vino-del-sur/32732
y la verdad es que pocas veces en la vida he leído algo tan hermoso, una experiencia sensorial e intelectual maravillosa. ¡Qué panteísmo tan poderoso! ¡Es la sabiduría desde todos los ángulos posibles! Un gran regalo para los que aún nos conmovemos y nos dejamos sorprender por las pequeñas cosas que nos rodean; pero también por la dura realidad que nos golpea día a día. Pienso no sólo en Colombia, sino en Siria o en Irak o en muchos países de África.
Desde ese momento mágico quise conocer personalmente al poeta Horacio Benavides. Así que en septiembre de 2013, estando en Cali en la casa de mi amiga Clara Schoenborn, esa otra gran poeta, busqué la posibilidad de poderlo conocer. Fue gracias a otra amiga muy querida, poeta y gestora cultural de gran renombre, Gloria María Medina, la amada y eterna novia de Leopoldo de Quevedo y Monroy, que ese encuentro fue posible.
Clara Schoenborn me acompañó a la casa que Horacio Benavides comparte con su esposa. Fue un momento cálido, humano y profundo. Tuve la fortuna que él mismo me obsequió un ejemplar de La Serena Hierba, y luego un amigo muy querido me regaló De una a otra montaña, la obra reunida que publicó la Universidad Nacional de Colombia (2013).
He leído varias veces los dos libros. Me he bañado con sus palabras, las he bebido como si fuesen néctar. La sensación no era nueva, la sentí hace muchos años cuando leí por primera vez a Walt Withman y su portentoso libro Hojas de Hierba. El panteísmo de Withman lo volví a degustar, sorbo a sorbo, en los versos de Benavides. Tuve la impresión de pasearme por un jardín japonés, donde todo es pequeño y grande a la vez, pisando con cuidado las huellas de dos hombres que han sabido ver a través de la luz sin perder la visión y que han viajado siguiendo sus trazos; que se han mirado en el espejo del agua, no como Narcisos, sino que se han mirado para penetrar en los secretos más recónditos de los cánticos a la naturaleza. Sus voces se han unido al unísono para componer loas a los animales, a los árboles, a las hojas, al viento, al agua, al sol, al día o a la noche; pero también para cantar a esa especie que camina funámbula entre la preservación de su mundo y su destrucción, me refiero a la especie humana. Y por supuesto que también le cantan al amor. Withman a los efebos que encontraba a lo largo de las vías ferroviarias y Benavides a las mujeres, o a su mujer, musa y compañera de su vida. El amor los ha nutrido y en él se reconocen como poetas y creadores.
En La Aldea desvelada (1998) Horacio Benavides no olvida que la muerte es la antítesis de la vida, así que también la nombra en un verso muy logrado “el agua que bebe/ es solo sombra”. En este libro Benavides es la voz de todos los poetas, al menos de los poetas colombianos; ya que la violencia que corroe las entrañas de Colombia está retratada en toda su dimensión y en todo su horror:
“Dónde dejé mi brazo/
dónde mi cabeza/
qué disparo voló mi dedo/
qué plomo se llevó mi ojo/
qué perro se cargó mi hueso” /(Poema 38)
El poeta que nombra a la Muerte sabe que ELLA es la verdadera ama y señora de Colombia. Al recordarnos que somos perecederos, nos hace al mismo tiempo conscientes que somos seres históricos, por lo que no podemos pasar por este mundo sin haber dejado una huella que nos dignifique; algo que solemos olvidar día tras día, hora tras hora, minuto tras minuto. No hemos podido escapar a esta guerra fratricida que nos ha hecho canibales. Guerra que nos ha transformado en monstruos que solo buscan fagocitarse los unos a los otros.
En el poema 39, un claro homenaje al Comala de Juan Rulfo, Horacio Benavides, nos muestra el reflejo de nuestra propia podredumbre; la que ha hecho de nosotros seres que arrastran la violencia como si fuesen grilletes, que arrastran la pena como si se tratase de una segunda piel. Nos recuerda que no necesitamos espejos para ser conscientes de lo que somos, ya que:
“Solo los perros ladraban a mi paso…/
como no iban a ladrar si me faltaba/
la cabeza…/
como no iban a ladrar/
si me faltaban las piernas”/
En esta eterna errancia el poeta busca a la madre que no es otra que la Matria, no Patria, sino Matria:
“Al fin di con tu casa, madre/
Tu casa como una nube blanca/
entre tanta negrura”/
La Matria a la que hemos herido una y otra y otra vez:
“Pensé que dormías agotada por la pena/
y no quise despertarte/
y me fui yendo por donde había llegado”/
Y sigue buscando, no sé si una redención o un perdón, que de todas formas sabe imposible:
“Vine a reencontrarme/
a recobrar lo perdido/
no pude hallar acomodo en mi sueño/
Lejos clamaba mi pie/
No es posible resucitar/
con una pata de palo/
un hombre/
con una pata de palo/
es un monstruo/(poema 41)
Horacio Benavides nos recuerda que el paraíso no existe, que lo más cercano es el infierno, que no hay escapatoria posible y que la paz ha sido reemplazada por la “pata de palo”. Nos recuerda que estamos más cerca de la esencia propia de un “monstruo”. Nos recuerda que la violencia nos despojó de lo poco que teníamos de seres humanos:
“Yo barquero del río/
sin límites/
te llevaré al otro lado/
de la corriente/
Deja en prenda/
por el paisaje/
tu identidad/
Serás todo y nadie/
en el pueblo sin nombre/
El barquero -una clara alusión a Caronte- siempre al acecho, parado eternamente en la ribera del río donde hemos de abandonar nuestra propia “identidad”. El barquero, a la espera del óbolo con el que hay que pagar el último viaje, habrá de conducirnos a nuestra última morada, la que no tiene “nombre”.
domingo, 30 de noviembre de 2014
CARTA ABIERTA A LAS MUJERES QUE DICEN: AFORTUNADAMENTE NO SOY FEMINISTA
Buenos días Ana Camila
¿Afortunadamente no es feminista? ( comentario publicado en la siguiente entrada:)
http://blogs.elespectador.com/elhilodeariadna/2014/11/25/la-w-radio-y-su-lenguaje-misogino-y-violento/
Por lo que voy a hacerle las siguientes preguntas:
¿Sale a la calle únicamente acompañada por otra persona? ¿Nunca ha ido sola a un restaurante? ¿Nunca le ha dado la mano a un hombre que no es de su familia? Y si es casada ¿acaso la obligaron a casarse con el hombre que hoy es su marido?
http://blogs.elespectador.com/elhilodeariadna/2012/03/04/casada-a-la-fuerza-el-caso-de-leila/
¿O es viuda? y si lo es ¿acaso la sociedad y la familia la consideran una paria sin ningún derecho? ¿No puede ir a ver a un ginecólogo? ¿Nunca ha tomado la decisión en una relación afectiva o sexual? -se lo pregunto porque millones de mujeres en el mundo no pueden hacerlo-. ¿Maneja carro? ¿Critica al gobierno por Internet? Las mujeres de Arabia Saudita pueden ser encarceladas por estos hechos considerados delito si se es mujer.
Más preguntas:
¿Debe cubrirse el pelo con una pañoleta? ¿Puede vestirse como quiere?¿Nunca ha viajado sola? ¿Nunca ha sido objeto de acoso sexual sólo por ser mujer? – y si como me imagino que si ha sido víctima, así no lo reconozca ahora, ¿no se ha indignado cuándo eso ha ocurrido?- ¿Acaso no ha estudiado? ¿No ha ido nunca a una universidad? – Ni Virginia Woolf ni su hermana Vanessa pudieron hacerlo, ya que la universidad era solo para los hombres- ¿No tiene una cuenta bancaria? -las mujeres francesas solo pudieron hacerlo a finales de los años 60 del siglo pasado- ¿No trabaja por fuera de la casa? ; y si lo hace, ¿Le ha pedido autorización a su marido para poder hacerlo? -las mujeres francesas tampoco podían hacerlo antes de esa fecha; una lacra heredada del Código Napoleónico; como tampoco tenían derecho a la Patria Potestad de sus hijos; otra lacra del Código al que hago referencia. ¿Nunca ha votado? ¿Nunca ha tomado la píldora anticonceptiva? ESOS PRIVILEGIOS QUE HOY NOS PARECEN NIMIOS, Y MUCHOS MÁS, SON LUCHAS GANADAS POR EL FEMINISMO QUE USTED TANTO DESPRECIA.
Antes que escritora soy FEMINISTA; por lo que no es un insulto leer cuando alguien me dice “feminista”, como cuando quieren hacerme creer que no entiendo nada de la condición de género. Si ha leído otros de mis artículos se habrá dado cuenta que muchas veces he hecho alusión que cuando se desconoce su propia condición femenina se está repitiendo hasta el infinito el machismo; puesto que somos las mismas mujeres las que ayudamos a perpetuar esta pandemia o ideología de extrema derecha, fascista, incluyendo, por supuesto, a muchas personas que se consideran de izquierda. Sin olvidar el rol nefasto que los discursos religiosos, entre ellos el de la Iglesia Católica, han tenido en contra de las mujeres. Para probarlo es suficiente que le de una mirada a la historia de Occidente.
Le agradezco la lectura y el comentario que ha dejado; eso me estimula a seguir en mi trabajo de investigadora de la problemática de género; y lo digo sin ironía, se lo aseguro. Además porque me alegra saber que las personas que piensan diferente también leen lo que escribo; de lo contrario sólo sería un diálogo entre pares, por lo que mucho de su contenido no tendría mayor impacto. Entre más personas discutan alrededor de un tema determinado, mejor; de ahí surgen los debates y el enriquecimiento intelectual; pero sobre todo la posibilidad de seguir luchando por cambios en la cultura misógina y violenta de la sociedad colombiana en particular y de la sociedad en general.
Por último quisiera decirle que ser feminista no me hace misandriaca, tal y como lo dijo en otro comentario. Por el contrario, las personas que he amado y que mas amo en el mundo, a parte de mi madre, son hombres: mi padre, mi hijo, mi marido y uno de mis hermanos.
Un cordial saludo,
Berta Lucía Estrada Estrada
Con respecto al aborto:
http://blogs.elespectador.com/elhilodeariadna/2014/11/27/el-aborto-y-el-manifiesto-de-las-343-sinverguenzas-francesas/
La invito a ver el siguiente video:
https://www.facebook.com/photo.php?v=913067042041220&fref=nf
Recomiendo leer el siguiente artículo:
http://www.eltiempo.com/estilo-de-vida/gente/hsbla-ayaan-hirsi-ali-activista-contra-la-mutilacion-del-clitoris/14945036
jueves, 27 de noviembre de 2014
EL ABORTO Y EL MANIFIESTO DE LAS 343 SINVERGUENZAS FRANCESAS
NOTA: En el día de ayer, 26 de noviembre de 2014, se conmemoraron los 40 años de la aprobación el aborto en Francia, luego de la publicación del Manifiesto de las 343 Sinverguenzas.//
El uso de la píldora y la legislación en pro del aborto en Francia se hizo de la mano de una gran defensora de los Derechos de la Mujer y gran defensora de los Derechos Humanos. Me refiero a Simone Veil (1927). De origen judío, Veil fue deportada a Auschwitz en marzo de 1944 y liberada en 1945; lo que tuvo que haberla marcado indeleblemente, tanto como ser humano en general, como mujer en particular. Por lo que no es raro que el tema de los Derechos Humanos, específicamente los de la mujer, hayan sido el baluarte de la lucha política que emprendió al terminar sus estudios de derecho y ciencias políticas. Bajo el gobierno de Giscard d’Estaing (1974-1981), ejerció el Ministerio de Salud, de la Seguridad Social y de la Familia, y en calidad de Ministra aprobó la distribución de la píldora anticonceptiva. Un año más tarde legisló a favor del aborto, lo que se conocería como la Ley Veil; lo cual generó una fuerte polémica entre la sociedad laica y la Iglesia católica. En 1979 fue nombrada Presidenta del Parlamento Europeo, siendo la primera mujer en acceder a dicho cargo; máxime que su elección se hizo por medio del sufragio universal. En 1993 regresó nuevamente al Ministerio de Salud y firmó un documento elaborado por médicos forenses y observadores de la Comunidad Europea, en el cual se denunciaba la violación de mujeres y niñas bosnias durante el conflicto de Bosnia-Herzegovina. En 1998 fue nombrada Miembro del Consejo Constitucional de Francia, título que ostentó hasta el 2007. En el 2005 fue galardonada con el Premio Príncipe de Asturias de la Cooperación Internacional, por el combate en pro de los derechos y de la dignidad del hombre y de la lucha de la mujer; presea que venía a sumarse a muchas otras que ya había ganado con anterioridad. Además, catorce universidades le han otorgado el Doctorado Honoris Causa. En el 2008 recibió el Premio Yuste, otorgado por la Fundación Academia Europea, por su defensa de los derechos de la mujer. Actualmente es la presidenta honoraria de la Fundación para el Recuerdo del Holocausto, o de la Shoah, y desde el 2003 colabora con el Tribunal Penal Internacional. El 20 de noviembre de 2008 obtuvo el más grande galardón al que un ciudadano francés, o francófono, puede aspirar: fue elegida miembro de la Academia Francesa. Su último libro lleva un título bastante sugestivo: “Los hombres también se acuerdan”.//
Sin embargo, para que la Ley Veil fuese una realidad, primero tuvo que darse una lucha sin cuartel por parte de las mujeres, para que se les reconociese su derecho inalienable a decidir sobre su propio cuerpo. Por lo que es importante nombrar a Giselle Halimi (1927), de origen tunecino, hija de madre judía y de padre bereber. Autora de “La Kahina, Reina de los Bereberes”, gran conocedora del mundo, de la cultura y de la historia de este grupo étnico. Feminista, jurista, escritora. Amiga personal de François Mitterand (1916-1996). Representante de Francia ante la Unesco y fundadora de “Choisir la cause des femmes” (Escoger la causa de las mujeres), movimiento feminista que trabajó arduamente en pro de la legislación que hizo posible el reconocimiento del derecho al aborto en Francia. Desde sus inicios ha denunciado, igualmente, la violación de los Derechos Humanos en el Norte de África. El Movimiento buscaba básicamente lo siguiente://
“abrogación de la ley represiva de 1920 que condena el aborto.
defensa gratuita de las mujeres acusadas de aborto.
contracepción libre y gratuita.
A partir de 1974, los objetivos del movimiento Choisir se amplían y abarcan el estatuto general de la mujer en la sociedad://
lucha contra la violación, las violencias físicas y morales y los esquemas culturales sexistas.
lucha por la igualdad profesional.
lucha por una mejor representación de la mujer en la vida pública (entre otras peticiones)”. (1) //
Simone de Beauvoir (1908-1986) era una de sus colaboradoras. Por lo que no es de extrañar que hubiera sido una de las trescientas cuarenta y tres mujeres que firmaron el manifiesto publicado en la prensa y que llevaba el nombre de “343 salopes”; lo que en español puede traducirse como puta, pero también como desalmada o sinvergüenza. Adjetivo que venía siendo utilizado por la sociedad francesa para designar a las mujeres sospechosas de haber abortado.//
“El 15 abril de 1971, en Francia, el Movimiento de Liberación Femenino (MLF) inauguraba una manera de hacer campaña por la conquista del derecho del aborto mediante una modalidad sumamente novedosa y superadora de las prácticas tradicionales, recreando lógicas de acción. Apareció entonces a doble página, en el periódico Le Monde, un manifiesto firmado por 343 mujeres que reconocían públicamente haber abortado. El mismo fue conocido bajo el nombre de las 343 Sinvergüenzas; en el cual periodistas, artistas, obreras, intelectuales, amas de casa, activistas, escritoras, entre otras tantas, salían de la esfera privada a partir de su pública reivindicación política. Hubo firmas de talla por su trayectoria que provocaron un fuerte impacto a esta estrategia de visibilidad: Simone de Beauvoir, Catherine Deneuve, Giselle Halimi, Jeanne Moreau, Marguerite Duras”.//
El texto era breve, pero contundente://
“Un millón de mujeres abortan cada año en Francia. Ellas lo hacen en condiciones peligrosas a causa de la clandestinidad a la cual están condenadas, cuando esta operación, practicada bajo el control médico, es de las más simples. Se hace el silencio sobre este millón de mujeres.
-Yo declaro ser una de ellas.
-Yo declaro haber abortado.
-De la misma manera que nosotras reclamamos el libre acceso a los medios anticonceptivos, reclamamos el aborto libre”. (2)//
La lucha por la legalización del aborto tuvo como abanderada a otra gran feminista: Betty Friedan (1921-2006). Nacida en Estados Unidos, en el seno de una familia judía, bastante convencional. Asistió a la universidad y obtuvo el título de psicóloga. Trabajó luego como reportera en diferentes diarios y revistas; y en 1952, embarazada de su segundo hijo, es despedida del trabajo. Este acto, que debió sentir como un gran atropello, fue el detonante de la labor que emprendería por el resto de su vida: la lucha por las reivindicaciones de la mujer. En 1963 publicó su primer libro: La mística de la feminidad (Premio Pulitzer 1964), habiendo vendido tres millones de ejemplares; lo que lo convirtió en uno de los bestsellers más exitosos de todos los tiempos. Este libro representaba para la mujer de clase media de los Estados Unidos lo que El Segundo Sexo (1949) de Simone de Beauvoir había representado años antes en la sociedad francesa. Betty Friedan, abogó por los derechos laborales de las mujeres, entre ellos el obligar a las aerolíneas a aceptar como azafatas a mujeres mayores de 32 años, sin importar su condición civil. El 26 de agosto de 1970 presidió una marcha, que no sólo conmemoraba los cincuenta años del sufragio femenino, sino que tenía como objetivo principal la exigencia del “aborto gratis e inmediato”, la cual congregó a cerca de 50.000 mujeres.
1. Choisir la cause des femmes. http://www.choisirlacausedesfemmes.org/espagnol.htm
2. Las 343 sinverguenzas. BELLUCCI, Mabel. http://www.convencion.org.uy/menu6-081.htm
• Esta reseña hace parte de mi libro ¡Cuidado! Escritoras a la vista… Be Ediciones, Manizales, 2009. Recientemente publicado por la Biblioteca virtual de la Universidad Nacional de Colombia.
http://blogs.elespectador.com/elhilodeariadna/2014/11/02/cuidado-escritoras-a-la-vista/
domingo, 23 de noviembre de 2014
CHARLOTTE SALOMON O EL AULLIDO DE LA SOLEDAD
Charlotte Salomon
Charlotte Salomon
Charlotte Salomon (Berlín 16 de abril de 1917-Hornos crematorios del Campo de Exterminio Nazi de Auschwitz 10 de octubre de1943).
A pesar de haber sido toda mi vida una amante de la pintura sólo supe hace pocas semanas de la existencia de la artista alemana, de origen judío, Charlotte Salomon. Y no porque no haya sido una gran artista; por el contrario, las personas que la conocieron, y la obra que dejó, hablan de un genio de la pintura, de una mujer inteligente, extremadamente culta, melómana, gran conocedora de la historia del arte y del teatro. Su nombre simplemente ha sido ignorado por los museos europeos, incluyendo la rica y variada vida cultural berlinesa. Su obra sólo fue expuesta en los años 60, y aunque la crítica fue unánime en catalogarla como una gran artista, pronto dejaron de hablar de ella y hoy en día pocos saben de su existencia./
Supe de ella gracias a Charlotte, el libro de David Foenkinos (Francia-1974) que acaba de ganar, en el espacio de días, dos grandes premios literarios: Premio Renaudot y Premio Goncourt de Lycéens. Foenkinos es hoy por hoy uno de los escritores con más prestigio en las letras francesas, y ha sido traducido a más de treinta lenguas./
Charlotte es la primera obra que leo de este autor, compré su libro en la semana de la Rentrée Littéraire 2014; o sea antes que ganase el Premio Renaudot, pero no lo leí sino hasta hace dos días. /
Lo hice con fruición, descubriendo en cada línea los rasgos de una mujer atormentada, profundamente sola, que carga sobre sus hombros una terrible historia familiar que le será develada a los gritos por su abuelo en su refugio de Villefranche-sur-Mer, en sur de Francia. El secreto que asaltará sus oídos será el del suicidio de su madre, de su tía, del tío de su madre, de su abuela y un largo etcétera de suicidios de la familia materna./
Para entonces Charlotte, que ya lleva en el exilio bastante tiempo, que ha estado en un campo para refugiados alemanes en los Pirineos franceses, que ha sobrevivido a la Noche de los Cristales, y que ha debido separarse de su padre -médico de profesión, y de su madrastra, una conocida y respetada cantante de ópera- lucha por no perder la razón, lucha para no caer en las garras del delirio, lucha por no lanzarse ella misma al vacío. Pero antes veamos que pasó en
La Noche de los Cristales
El desenfreno es total./
Es así como tiene lugar la Noche de los Cristales./
Del 9 al 10 de noviembre de 1938./
Los cementerios son profanados./
Los bienes (de los judíos) son reducidos a la nada./
Miles de (sus) almacenes desvalijados./
Se obliga a muchos a cantar delante de las sinagogas a las que se ha prendido fuego./
A algunos les queman sus barbas./
A otros, rehenes en sus propios teatros, los golpean hasta matarlos./
Los cadáveres semejan basura./
Miles de hombres son internados en los campos/
Miles./
Uno de ellos es el padre de Charlotte./
(Charlotte, de David Foenkinos, pág. 117, Edit. Gallimard,2014) *
Para sobrevivir a la tragedia Charlotte Salomon se refugia en la pintura. Como una posesa va a dedicarse por entero, por el espacio de 10 meses aproximadamente, a su obra ¿Vida? o ¿Teatro? Un complejo libro que surge de sus conocimientos musicales, teatrales, literarios y artísticos. Más que una obra artística y literaria es un grito silencioso en la oscuridad; es el grito de la soledad, del amor perdido y nunca reencontrado. Es el aullido de su propia tragedia, la tragedia de su familia materna, la tragedia de ser judía en plena Segunda Guerra Mundial, la tragedia de la separación de su padre, la tragedia que supone el acoso sexual del que es víctima de parte del abuelo materno.
Charlotte Salomon redacta textos y hace alusión a diversos músicos. Para esta obra, única en su género, pinta alrededor de 769 aguadas. Cuando pintaba siempre lo hacía cantando lieders de Schubert, pero también entonando las composiciones musicales de Beethoven y de otros músicos. Los trazos expresionistas de su obra no son gratuitos; Salomon conocía las obras del grupo que había sido proscrito por Hitler y considerado como "arte degenerado".
/
Para concluir, quisiera resaltar el estilo de Charlotte, el libro de Foenkinos. Aunque pareciese que está escrito en verso, en realidad es una biografía novelada en la que su autor aparece cada cierto tiempo, y si digo que pareciese ser escrito en verso, es porque está redactado en pequeñas frases, así que lo que podría ser una estrofa es en realidad un párrafo. El francés de Foenkinos es impecable, limpio, transparente, de una gran simplicidad, sin rebuscamientos literarios, sin amaneramientos; es un francés que se lee muy facilmente. Posiblemente son las razones por la que le concedieron dos de los premios literarios más importantes en Francia. Por supuesto por la calidad estética del libro, por la investigación que hay detrás de él; pero sobre todo por haber podido penetrar en ese mundo convulso de una artista genial y asesinada cuando sólo contaba 26 años y cuando esperaba su primer hijo./
Nota: Para mayor información sobre Charlotte Salomon pueden ver el siguiente video:
http://www.youtube.com/watch?v=Gw3AnBegUXI
No obstante, hay algunas inconsistencias con su verdadera biografía; entre ellas el hecho que fue exterminada cuando ya había dado luz a su hijo.
*Traducción libre de la autora del artículo.
jueves, 13 de noviembre de 2014
MARÍA DE MAGDALA, ¿PROSTITUTA O ESPOSA DE JESÚS?
María de Magdala*, más conocida como María Magdalena, la gran mujer que habría sido la esposa de Jesús y que la Iglesia llenó de oprobio al llamarla prostituta; lo cual le era necesario para oponerla al mito que construyó en torno a la supuesta virginidad de María, madre de Jesús. Pero también para construir el mito de Pedro como el verdadero orfebre de la cristiandad. Sin una María Magdalena “prostituta”, el culto mariano no habría sido tan contundente. María Magdalena en realidad habría sido parte del grupo de discípulos que permanentemente seguían a Jesús. Incluso, algunos historiadores de las religiones consideran que la verdadera gestora del cristianismo es ella María de Magdala; ya que al vivir con Cristo las veinticuatro horas del día, le permitió conocer sus enseñanzas más que a cualquier otro de sus discípulos. Este acercamiento con Jesús le habría acarreado la enemistad de Pedro que no veía con buenos ojos su inteligencia y su discernimiento intelectual; como tampoco apreciaba el lugar prominente que le otorgaba Jesús. Su evangelio hace parte de los evangelios apócrifos. Creo que la figura de María Magdalena fue un verdadero pilar para Jesús y para la expansión del cristianismo. En cuanto a su relación con él, alguna vez hablé al respecto con un sacerdote amigo (el único que tengo, ya que soy anticlerical por antonomasia) a quien respeto y admiro como persona y como intelectual. Gran conocedor de la historia del arte y del Derecho Canónico, y por supuesto de los Evangelios, pudo darme una explicación más que plausible con relación al papel de María Magdalena en la vida de Jesús, pero sobre todo una explicación que tiene asidero en la antropología cultural. Según él, Jesús tuvo necesariamente que ser casado, de lo contrario hubiese tenido que abandonar Palestina, al no ser aceptados hombres célibes por la comunidad judía de su tiempo; costumbre muy generalizada en diversas culturas y a través de todos los tiempos.
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Pueden leer dos de los libros que hablan sobre este tema:
1. María Magdalena y el Santo Grial, de Margaret Starbird (Editorial Planeta)
Entrevista con Margaret Starbird:
http://mujeresmagdala.blogspot.fr/2010/03/entrevista-margaret-starbird-autora-de.html
2. Jésus et Marie-Madeleine, de Roland HUREAUX (Editions Perrin-2005)
3. Video María Magdalena :
http://www.youtube.com/watch?v=OILNWb9YEi8
• Esta breve reseña sobre María de Magdala hace parte de mi libro ¡Cuidado! Escritoras a la vista…, Ble Ediciones, Manizales, 2009; publicado recientemente por la Biblioteca Digital de la Universidad Nacional de Colombia.
http://blogs.elespectador.com/elhilodeariadna/2014/11/02/cuidado-escritoras-a-la-vista/
miércoles, 5 de noviembre de 2014
EL DERECHO A MORIR DIGNAMENTE
Siempre he creído que si algo nos pertenece en esta vida es nuestro cuerpo, por ello nos asiste el derecho a decidir qué hacemos con él; si tenemos hijos, si no tenemos, y por ende la libertad de escoger nuestra pareja; independientemente del sexo que impere en las imposiciones religiosas y culturales. Eso sí, siempre y cuando sea una sexualidad responsable, donde los abusos no hagan parte de esa libertad a la que tenemos derecho todos los seres humanos, por el simple hecho de ser mamíferos.
De igual forma estoy de acuerdo con la eutanasia y con el derecho a decidir cuándo y cómo morir. Estoy de acuerdo con la muerte digna, no con una vida que se alarga sin tener en cuenta el sufrimiento, y porque no decirlo, los costos que una enfermedad terminal puede ocasionar.
También estoy de acuerdo que las personas, o sea la mayoría, no estén de acuerdo con este postulado; lo cual no quiere decir que tengan que imponernos su verdad a los que somos laicos y pensamos diferente, a los que creemos que la vida es sólo sagrada en el sentido que no tenemos derecho de salir a la calle con un arma para asesinar a alguien. Por eso no entiendo que la gente que se desgarra las vestiduras ante el tema del aborto, de la eutanasia o de la muerte asistida, sea la misma que pregone la guerra como única posibilidad de imponer sus ideales; que no son sino los intereses económicos personales, o de grupos minoritarios, pero nunca de la sociedad o de un país entero; mucho menos los intereses de todos los habitantes de este planeta, que en su mayoría son personas desprotegidas desde todo punto de vista.
Y si escribo sobre este tema polémico, en una sociedad pacata y retrógrada como la colombiana, es pensando en una mujer valiente y admirable como Brittany Maynard. ¿Con qué derecho la atacaron? ¿Con qué derecho le escribieron diciéndole que asumiera su enfermedad hasta que su cuerpo agobiado no soportara más dolores? ¿Con qué derecho el Vaticano, y su doble moral, sale ahora a decir que condena la decisión de Brittany? ¿Por qué no recuerdan más bien las Cruzadas, la persecución a las mujeres que denominaba brujas bajo el manto de esa temible y diabólica maquinaria llamada Inquisición? ¿Por qué ha perseguido incesantemente a las mujeres que no han aceptado ser sumisas, como ellos lo claman día a día, imponiéndonos la imagen de María como único ejemplo a seguir? ¿Por qué durante siglos ha callado –léase estimular- la pederastia?
Por supuesto que son muchas las explicaciones que tendrían que dar, en vez de seguir dictando doctrinas que nos han aniquilado como seres humanos, doctrinas que buscan sólo convertirnos en borregos sin razón alguna. Por eso, entre otras cosas, las mujeres no tuvimos acceso a la educación sino hasta hace muy poco tiempo.
Pensar, discernir, analizar, criticar, deberían ser las bases de toda sociedad y de cada individuo. Pero la Iglesia, así como las otras religiones mal llamadas monoteístas, no les conviene perder el poder y el dinero acumulado durante siglos en los que nos ha sumido en una noche tenebrosa y en la que invariablemente nos ha lanzado al vacío. Y junto con esos representantes religiosos están aquellos que beben los restos que ellos dejan caer para mantenerlos contentos; me refiero a los políticos de turno, muchos de ellos con pesadas sombras en sus espaldas.
Para terminar esta defensa de la muerte digna, y por supuesto de Brittany, quisiera agregar, que tengo muy claro que no me dejaré abatir por una enfermedad penosa; no sólo por mí, sino por los seres que amo, no les impondré cuidados ni gastos ni sufrimientos innecesarios. Llegado el momento sabré irme como mejor me parezca. Incluso es un tema permanente en mi hogar. Bélgica es un país católico; sin embargo, la muerte asistida es aceptada socialmente y ha sido legislada; lo que le ha quitado esa cadena que las personas suelen imponer a aquellas que deciden morir para no seguir soportando sufrimientos sobrehumanos; me refiero a esa frase más que repetida “es un cobarde”. Al contrario, la muerte digna, incluso el suicidio en muchos de sus casos, es un acto de valentía; pero ante todo es asumirse como un ser humano pensante y libre.
Pues bien, como vivo a escasos veinte kilómetros de la frontera con Bélgica le he repetido una y otra vez a mi marido que si llego a tener un accidente, o una enfermedad en la cual yo no pueda decidir por mí misma, simplemente cruce la frontera y me haga libre. Es mi deseo más profundo. Por el momento estoy muy bien como estoy, tengo salud física y mental, pero estoy envejeciendo y pensar en la muerte es normal. No me interesa vivir a cualquier costo, tampoco me interesa vivir eternamente, no entiendo a las personas que buscan la eterna juventud y que le temen a la muerte. Sentimiento sembrado, una y otra vez, por el cristianismo, con el fin de poder manipular a las masas que lo siguen. Si es cierto que hay otro mundo, y que después de la muerte se renace en dios, entonces ¿Cuál es el miedo? Muchas deben ser las dudas de los fieles creyentes. Lo siento por ellos, aun así respeto su dogma, por lo que exijo que mi forma de pensar, y la de tantas otras personas, también sea respetada.
domingo, 2 de noviembre de 2014
¡CUIDADO! ESCRITORAS A LA VISTA…
Desde hace algunos años los periodistas, críticos y profesores de literatura, las editoriales y un gran porcentaje de lectores, han cosechado el término de literatura de género, de escritura femenina o simplemente el de mujeres escritoras. Yo prefiero utilizar el término simple y llano de escritoras; lo demás me parece que entra en el terreno de la exclusión. La literatura no puede ser contemplada como una producción realizada por hombres o por mujeres; simplemente hay buena o mala literatura, lo demás son clichés que menosprecian el oficio de escribir, cuando es una mujer el que lo ejerce.
Marguerite Yourcenar lo dijo claramente en la excelente entrevista que le hizo Matthieu Galey en 1980: “Un hombre que lee, o que piensa, o que calcula, pertenece a la especie y no al sexo; en sus mejores momentos escapa incluso a lo humano”.
Este es el comentario que escribí en la contracarátula de mi libro ¡Cuidado! Escritoras a la vista… (Ble ediciones, Manizales, 2009), recientemente publicado por la Biblioteca de la Universidad Nacional, al haber sido evaluado y considerado de interés público. Considero un gran honor que el libro en cuestión haya sido seleccionado.
Es de anotar que varios de sus capítulos han sido publicados en este blog, El Hilo de Ariadna. Los más recientes han sido los siguientes:
http://blogs.elespectador.com/elhilodeariadna/2014/08/13/de-hrotsvitha-de-gandersheim-a-hildegarde-de-bingen/
http://blogs.elespectador.com/elhilodeariadna/2014/07/13/i-parte-detras-de-los-visillos-de-las-estancias-privadas-de-murasaki-shikibu/
¡Cuidado! Escritoras a la vista… consta de tres partes:
1. Armando el rompecabezas: Es un análisis de las causas que le impidieron durante siglos a la mujer dedicarse de lleno, o al menos parcialmente, al ejercicio de la lectura y a la creación literaria. Para ello se presenta un esbozo histórico de las luchas que debió afrontar; con el fin de reivindicar los derechos que le fueron negados por el sistema político, económico y religioso, basados en principios patriarcales, como son el desconocimiento al derecho de la educación, al sufragio, a disponer se sus bienes materiales, a tener una cuenta bancaria a su nombre, a poder trabajar sin la autorización escrita y verbal de su marido, el derecho a decidir sobre su propio cuerpo y sus sentimientos; es decir, el derecho a decidir con quien se casa, o si por el contrario opta por la vida célibe. El derecho al aborto y a la planificación familiar, el derecho a elegir libremente su orientación sexual; pero también religiosa, o simplemente a no tenerla en absoluto, sin que por ello se le considere como una paria o una transgresora o una desequilibrada mental.
El acto mismo de la creación literaria es arduo; es por ello que hay que tener en cuenta que para poder llevarlo a cabo, lo primero que se debe tener resuelto es la certeza de la propia existencia; pero si la sociedad y las leyes le niegan la posibilidad de realizarse como ser humano, con iguales derechos y obligaciones que los hombres, ese acto de creación se hace aún más difícil.
2. Rompiendo esquemas: La segunda parte del libro presenta algunas autoras conocidas en nuestro medio y otras que no lo son; puesto que muchas editoriales que mueven el mercado en América Latina no siempre están interesadas en dar a conocer el trabajo literario que hacen las mujeres tanto en España como en otras latitudes.
3. Anexos: Cuenta con reseñas de algunas obras testimoniales de mujeres musulmanas; así un artículo sobre Louise Bourgeois, artista feminista y contestataria, cuya obra ha marcado un hito en la historia del arte en general y en la lucha por el reconocimiento del trabajo artístico de la mujer en particular.
Pueden leer ¡Cuidado! Escritoras a la vista…, en versión integral y gratuita, en el siguiente vínculo:
http://www.bdigital.unal.edu.co/41949/
sábado, 25 de octubre de 2014
EL ÚLTIMO VUELO DEL FLAMENCO DE MIA COUTO, UN LIBRO DE UNA EXTRAÑA Y PROFUNDA BELLEZA
Ayer, cuando terminé El último vuelo del flamenco (2002), del mozambiqueño Mia Couto, exclamé en voz alta: ¡Qué libro tan hermoso! Lo hago muy pocas veces, y creo que nunca me lo digo a mí misma en voz alta; como ratificando una y otra vez que sí, que si es cierto que acabo de leer un libro que me ha conducido por parajes inusitados, en los que la palabra es una y otra y otra y otra vez pura poesía.
//
Pero, ¿Quién es Mia Couto? Podría decir que es nada menos ni nada más que el ganador del Premio Camoes 2013, el galardón más importante de la literatura escrita en lengua portuguesa, equivalente al Premio Cervantes de Literatura, y con eso uno creería que ya se ha dicho todo. Pero no, Camoes es eso, y mucho, mucho más. La primera vez que leí algo sobre él fue el año pasado cuando wwwelespectador.com publicó una breve reseña sobre la obra a la que hago referencia:
//
http://www.elespectador.com/noticias/cultura/el-macondo-de-mia-couto-articulo-418246
//
La leí con atención, pero luego la olvidé, hasta hace dos días que me sumergí en ese mundo lírico y mágico del mundo rural mozambiqueño. Lo hice con fruición, bebiendo, degustando cada palabra, cada expresión, y con la certeza que voy a volver a leerlo varias veces; eso sí, en voz alta; puesto que es una narración para ser escuchada, no leída, ya que tiene la magia de la tradición oral.//
“El mundo no es lo que existe, sino lo que ocurre” Dicho de Tizangara//
Couto nos lleva por parajes de lo que podría denominarse surrealismo africano, paisajes oníricos, porque “En Mozambique, lo que no se ve es más importante que lo que se ve”, dice Couto en su novela y en algunas entrevistas que le han hecho. La novela se desarrolla en Tizangara, una especie de Macondo, un pueblo imaginado, soñado, pintado con las palabras y las expresiones de las palabras de las veintiséis lenguas que se hablan en el país, más de treinta si se tienen en cuenta los diferentes dialectos del bantú. //
Esto es importante tenerlo en cuenta para entender la oralidad en la narración de Couto. Gabriel García Márquez siempre dijo que después de los ocho años, cuando muere su abuelo, nunca más volvería a vivir algún episodio extraordinario, ya que era su voz la que lo hacía vivir episodios únicos e irrepetibles. Esa misma impresión tuve con la lectura de El último vuelo del flamenco. Las leyendas y los mitos fundacionales recorren sus capítulos y nos explican ese mundo inexistente pero verdadero. La magia de la palabra. Los sueños, más verdaderos que la pálida realidad de los habitantes de Tizangara, son los verdaderos protagonistas; son ellos los que explican los hechos fantásticos a los que se ve enfrentado el italiano Massimo Risi que ha ido a investigar las misteriosas explosiones de seis soldados pertenecientes a los cascos azules de la ONU, dejando como única seña de su paso por el mundo sus penes colgando de ninguna parte.//
Es así como Couto nos sumerge en la guerra civil, que va desde 1977 hasta 1992, que asoló su país por espacio de más de veinte años, trayendo a colación la época del colonialismo portugués y mostrando en toda su crudeza la corrupción rampante de las fuerzas del orden y administrativas.
La lectura de El último vuelo del flamenco me regaló momentos muy emotivos, quería subrayarlo todo, cada palabra, cada frase se me hacía única y de una extraña belleza y profundidad. Solemos creer que sólo los occidentales son capaces de crear un pensamiento filosófico, por lo que olvidamos que el pensamiento mágico también lleva dosis enormes de filosofía.
//
El fin del libro es bastante acertado, ya que en él se constata que la narración obedece a una cosmogonía clara; y como todas las cosmogonías lleva en sus entrañas su propia desaparición, como cuando Macondo es borrado de la faz de la tierra. En lo que fuera el poblado de Tizangara solo quedan dos testigos; o sea los elegidos para contar la historia, la leyenda de Tizangara. En otras palabras para que el olvido no se instale en las praderas áridas, habitadas por el viento y por el vuelo de las zancudas.
//
*Otros premios de Mia Couto:
Premio de la Francofonía 2012
Premio Neustadt 2014
//
Nota: Como no quería abandonar el asombro que me había producido El último vuelo del flamenco, inmediatamente me sumergí en la lectura en francés de su libro La pluie ébahie, en portugués A chuva pasmada, su título en español podría traducirse como La lluvia pasmada.
viernes, 24 de octubre de 2014
RESPUESTA A LA COLUMNA "EL MAL LLAMADO ARTE CONCEPTUAL" DE JUAN CARLOS BOTERO
Imagen de www.rockombia.com
La columna a al que hago referencia ha sido publicada en el día de hoy, 24.10.14, en el diario El Espectador, pueden leerla en el siguiente vínculo:
http://www.elespectador.com/opinion/el-arte-de-antes-y-el-de-ahora-columna-523857
//Juan Carlos Botero tiene razón en muchas cosas que dice con respecto al arte conceptual, expresión artística que visiblemente lo incomoda y le desagrada; algo que no invalida para nada el trabajo de miles de artistas contemporáneos, ni hace de Juan Carlos Botero un ignorante. //
La maravilla del arte, al menos su apreciación, es subjetiva, eso lo sabe muy bien el columnista que se va lanza en ristre contra artBO; también sabe que lo que puede ser malo hoy puede no serlo el día de mañana. Vermeer, Goya y Los Impresionistas son sólo un ejemplo.
//
A mí no me gusta lo que hace Fernando Botero, considero que su obra, después de la década del 50, es sólo comercial, lo que ha construido es una marca que vende muy bien. Y sin embargo, sus cuadros y esculturas -posiblemente efímeras, en cuanto a la verdadera calidad estética se refiere- se venden a precios exorbitantes. Habría que recordar que es Marta Traba quien hizo que Botero creciera como la espuma, en detrimento de artistas extraordinarios, como es el caso de Deborah Arango, a quien Traba, como la sociedad pacata y rezandera de su tiempo, no entendió. Botero conoce la técnica, el oficio. Podría decir que es un experto en el trabajo artesanal de la pintura y de la escultura; pero le falta ese ingrediente llamado “genialidad”, ingrediente que le sobraba a Picasso y por supuesto a Deborah Arango.//
En cuanto a Marcel Duchamp se refiere, uno puede estar o no de acuerdo con su famoso orinal, pero lo que es indiscutible es su inmenso aporte a la comprensión del arte del siglo XX; no hay que olvidar que es gracias a él y a Peggy Guggenheim que figuras como Jackson Pollock fueron reconocidas; aunque imagino que a Botero poco o nada le gusta el pintor norteamericano.//
Por último quisiera recordar que en el arte, como en la literatura, existen tantas verdades como espectadores o lectores tengan una obra de arte o un libro determinado; no hay verdades reveladas ni únicas ni inmutables ni eternas, esa es la magia del arte y de la literatura, cada persona puede ser un crítico sin que su concepto pueda ser considerado como el único a seguir. Las doctrinas van en contra de los movimientos artísticos; el verdadero rol del arte es controvertir todo aquello que se considere sagrado, hasta las gordas de Botero cabrían -al menos para mí, ya que no pretendo sentar cátedra- en esta apreciación.
lunes, 20 de octubre de 2014
UN HOMBRE CONDENADO A MUERTE
A Juan Gelman//
Ya no tengo preguntas/
sé que no hay respuestas/
le pregunté al cancerbero/
le pregunté a los muros/
le pregunté a los túneles/
le pregunté a los grilletes/
le pregunté a la penumbra/
a la hoja que entró por el ventanuco/
a la gota de agua que perfora el techo/
a los ríos de sangre/
que corren por mis túneles secretos/
Sólo recibí silencio tras silencio/
intuí que no hay respuestas/
-sólo soy uno más de los condenados de la tierra-/
Como única compañía/
la sombra larga que crece/
cada noche en el húmedo muro de la celda/
En las noches de insomnio/
-en realidad todas-/
el olvidado de la tierra/
roba el sudario de la luna,/
se arropa con él/
una voz gélida/
le canta una antigua nana/
Berta Lucia Estrada
viernes, 17 de octubre de 2014
CALLE DE LAS TIENDAS OSCURAS DE PATRICK MODIANO O EL ARTE DE PERDERSE A SÍ MISMO
Rue des boutiques obscures (Folio 2011), del Premio Nobel de Literatura 2014 Patrick Modiano, es el libro que he leído esta semana. Mucho se ha escrito en estos días sobre el autor, y tal vez la frase más importante y reiterativa ha sido que “es un arqueólogo de la memoria”. También se ha recordado que él mismo dice que su memoria existe antes de su nacimiento. Elementos que cobran importancia cuando se lee el libro Calle de las tiendas oscuras. Su personaje principal, Guy Roland, al menos uno de sus nombres, de profesión detective, poco carismático, casi un borrador de sí mismo, parte a la misión más importante que ha hecho en los últimos quince años, la recuperación de su propio pasado, la recuperación de la memoria perdida en una mañana hibernal mientras cruzaba la frontera hacia Suiza, tratando de huir de la ocupación alemana en territorio francés.//
Es un libro sobre el exilio, no el exilio en tierras ajenas, sino el exilio en sí mismo. El que surge cuando nuestros recuerdos nos abandonan y nos vemos obligados a trasladarnos a vivir en un cuerpo que no nos pertenece porque todos los sentimientos, olores o caricias, que alguna vez lo poblaron, se fueron sin dejar huellas aparentes. Es un libro sobre la soledad más profunda, la soledad que nace de una vida sin pasado, sin imágenes, sin nombres. Calle de las tiendas oscuras, Premio Goncourt 1978, está escrito como si fuese una novela policiaca. Guy Roland parte a la búsqueda de su propia vida, de sus propios recuerdos, extraviados en una amnesia severa de la cual desconoce las causas. Roland es un personaje gris, sin emociones, sólo lo mueve una especie de intriga sobre su propio pasado, pero sin que tenga mayores consecuencias en su nueva vida. Posiblemente porque es aún más gris que la anterior. //
El libro es un viaje al interior de un laberinto, sin un Dédalo que sirva como punto de referencia para poder regresar si el encuentro con el Minotauro que habita en su interior es más monstruoso de lo que el protagonista pensaba. Es un libro en que su personaje principal camina bordeando un eterno precipicio, enfrentado al permanente dilema de evitarlo o de lanzarse a sus fauces. Al final el lector es testigo de la pérdida de la brújula de Roland, cuando él mismo, que ha creído caminar en terreno firme, da vuelta atrás y piensa en regresar a su antigua calle, la de las tiendas oscuras, no en París, sino en Roma. Es en se momento, en el que el lector que creía que el rompecabezas había sido armado correctamente, se ve confrontado a la evidencia que faltan piezas para lograr armar toda la memoria. //
Calle de las tiendas oscuras, es una narración que nos sumerge en arenas movedizas; pero sobre todo es un viaje interior, simbolista, el viaje que podría enfrentarnos con nosotros mismos, el viaje del conocimiento interior, que se revela al final como algo imposible de lograr; posiblemente porque estamos condenados desde siempre al olvido de nosotros mismos.
martes, 23 de septiembre de 2014
AMÉLIE NOTHOMB, CUANDO ESCRIBIR ES SINÓNIMO DE FABRICAR
Hace muchos años conozco el nombre de Amélie Nothomb (Bélgica-1966), pero nunca había sentido deseos de abordar uno de sus libros; sólo lo hice hace dos semanas con su última publicación, Pétronille (Editions Albin Michel-2014. Antes de leer la novela ya había visto la entrevista que le hicieron para el lanzamiento de la obra en cuestión y que corresponde a los 620 libros que hacen parte de la “rentrée littéraire 2014” en Francia. La entrevista me mostró a una mujer, más que enigmática, distante, fría, calculadora; pero sobre todo a una mujer provocadora, tanto por su forma de hablar como por su presentación personal. Es lo que en francés se conoce como une “personne qui dérange” -o sea alguien que incomoda-, en este caso no tanto al status quo, como a la sociedad que lo conforma. Uno podría decir que es una mujer “perturbada”, puede ser así; no obstante, yo me inclinaría por creer que es más bien un papel que representa en este eterno teatro que es la vida diaria, lo que me llevaría a decir que más que una escritora es una eterna actriz en un escenario abierto y gratuito; al menos para aquellas personas que desean explorar un poco sobre las miserias o vidas ajenas. Y es que Amélie Nothomb es una escritora que ha hecho de su vida íntima una puesta en escena permanente, puesto que varios de sus libros son en parte autobiográficos, como si su vida fuese un eterno performance y como si sus lectores fuesen eternos espectadores de su vida, de sus fantasmas, de sus logros o de sus fracasos. Su obra más conocida es Stupeur et Tremblements, Albin Michel, 1999 (Premio de la Academia Francesa y Premio de los Libreros del Québec); libro que fue llevado al cine en 2003 por Alain Corneau. En el 2007 obtiene el Premio Flore y en el 2008 el de Jean Giono.
En 1992 publicó su primer libro y desde entonces no ha dejado de hacerlo, uno por año, para un total de veintitrés libros hasta 2014, una suma enorme; pero poca si se tiene en cuenta que ha escrito ochenta en total. Amélie Nothomb dice que escribe cuatro libros por año, y que luego decide cual irá a la imprenta. Escribe diariamente, con una disciplina férrea que la lleva a ejercer su oficio en cualquier parte del mundo o en cualquier hotel donde sus actividades literarias la conduzcan. Escribe cuatro horas diarias, sin concesiones y sin cambios en su rutina. Es una escritora amada u odiada, pareciera ser que no despierta sentimientos intermedios; muchos intelectuales le reprochan el éxito editorial que cada libro representa, pero eso no le hace mella, ni tampoco a los miles de lectores que la siguen como si se tratase de una nueva deidad.
Su último libro, en parte autobiográfico, retrata a Stéphanie Hochet en el personaje de la escritora Pétronille. De todas formas Amélie Nothomb no lo negó en una de las entrevistas que le hicieron para la difusión del libro en cuestión. Ella misma acepta que se basó en su amiga para la creación del personaje en cuestión, y que lo hizo porque muy pocas novelas exploran la amistad entre dos mujeres. El libro es un elogio a la amistad, pero también a la champaña.
Pétronille no solamente no me gustó sino que me parece un libro bastante malo. No sé si sus otros libros sean mejores, pero no me siento con los deseos suficientes de volver a leer a su autora. Creo que sería perder el tiempo y el dinero. Pétronille no deja de ser un libro exploratorio, es una sumatoria de ideas para ser desarrolladas posteriormente en una novela; pero se queda ahí, en unos bosquejos que no logran hacer ni un cuadro ni un libro. Su lectura, más que aburridora, me hizo entender porque la autora dice escribir cuatro libros por año; entendí que escribe y escribe páginas, pero no escribe ni un solo capítulo de un libro que valga la pena, literariamente hablando.
Amélie Nothomb es más bien el producto de esa aberración contemporánea en que las casas editoriales han convertido a ciertas “plumas”. Las obligan a escribir un libro por año; aunque sobra decir que a ella no la tienen que obligar a nada puesto que se considera a sí misma como una gran escritora y por supuesto muy prolífica. Pero escribir no es sinónimo de sacar a la luz todas las “supuestas genialidades” que imagina un autor determinado. En otras palabras yo diría que Nothomb es una gran farsa y un gran engaño. Pero por supuesto, esta es sólo mi opinión, en ningún momento pretendo que sea una verdad revelada. Esa es la magia de la literatura, no hay verdades absolutas; por lo que cada lector tiene su propia verdad.
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